Estados Unidos hace públicos documentos secretos de 1950. 
 El régimen de Franco es indeseable     
 
 Pueblo.    13/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

Estados Unidos hace públicos documentos secretos de 1950

"EL RÉGIMEN DE FRANCO ES INDESEABLE"

WASHINGTON. (Resumen de Efe.)—Don Juan de Borbón, padre del actual Rey de España, pidió al

papa Pió XII, e1 22 de marzo de 1950, que influyera para convencer a Franco a que abandonara el poder.

Así lo asegura un memorándum, dirigido por el asistente especial de la Embajada norteamericana en

Lisboa, Xanthaky, al embajador norteamericano en Portugal, McVeagh, que ha permanecido secreto

durante veintisiete años y que acaba de ser hecho público por el Departamento de Estado.

En un memorándum, fechado en Lisboa el 28 de marzo de 1950, asegura que don Juan expresó al papa su

preocupación por el apoyo de la Iglesia católica al régimen de Franco, y que solicitó los buenos oficios

del papa no sólo para corregir esa situación, sino también para que influyera para, lograr el paso a una

auténtica democracia.

«El santo padre contestó a don Juan que él estaba en contra de las dictaduras de cualquier tipo y que no

estaba contento con la situación en España. Añadió, sin embargo, que no es la función del papa interferir

en los asuntos políticos internos de ningún país y particularmente en España, donde la Iglesia crece y

recibe una gran protección.»

El memorándum se basa en la conversación mantenida por el ayudante especial Xanthaky con el propio

don Juan en Lisboa, según asegura el asistente especial en el memorándum.

El memorándum añade que, según don Juan, el papa le señaló que el régimen de Franco era "indeseable"

y probablemente transitorio, y le añadió que «si él, don Juan, obtuviera la seguridad completa de los

Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia de que le apoyarían política y económicamente, y que si él, al

mismo tiempo, obtuviera el apoyo de las clases trabajadoras españolas, él, el papa, podría entonces

considerar la posibilidad de hacer valer su influencia en la forma deseada».

Según Xanthaky, que califica la declaración del papa «altamente diplomática», parece claro que Pío XII

no intentaba dar a don Juan la impresión de que podría contar con el apoyo activo del Vaticano en ésa

situación, pero don Juan indicó a Xanthaky que eso era más de lo que él esperaba de Su Santidad y que

ello le condujo a explicar al papa el acuerdo existente entre los monárquicos y los trabajadores españoles

representados por la UGT y la CNT.

FRANCO NO QUISO EL PLAN . MARSHALL

La negativa de Franco y no la voluntad norteamericana dejaron a España al margen de los beneficios del

Plan Marshall para la reconstrucción de Europa después de la segunda guerra mundial, según los

documentos secretos hechos públicos por el Departamento de Estado después de veintisiete años.

A finales de los años cuarenta, cuando España sufría el bloqueo diplomático de las democracias

occidentales, Estados Unidos ofreció a España créditos, e incluso, un acuerdo de amistad, comercio y

navegación, que fueron rechazados por el régimen del general Franco.

Los documentos secretos señalan que Estados Unidos intentó promover su comercio y su inversión en

España.

En un memorándum que lleva fecha del 18 de enero de 1950, enviado por el entonces secretario de

Estado. Dean Acheson, al presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado senador

Connally, se asegura que España tuvo, a finales de los años cuarenta, plena libertad para solicitar los

créditos del Banco de Importación y Exportación de Estados Unidos, en las mismas condiciones que

cualquier otro país europeo.

«A fin de ayudar en el desarrollo de estas actividades, la negociación de un Tratado de Amistad,

Comercio y Navegación fue ofrecido por Estados Unidos. Hasta la fecha, el Gobierno español no ha

indicado interés en el acuerdo», afirma el memorándum

El documento, que analiza las relaciones de Estados Unidos y España en la década de los cuarenta, señala

que Estados Unidos se opuso a la resolución adoptada en las Naciones Unidas en 1946, en la que se pidió

a todos los miembros de la ONU que retiraran a sus embajadores de Madrid, como gesto de repulsa al

régimen franquista.

Según el documento, Estados Unidos se abstuvo de votar la resolución cuando fue presentada en el

comité político de la ONU y votó en favor del pleno, sólo «en interés de la armonía y de obtener la mayor

actitud de unanimidad posible en la Asamblea General sobre el problema de España».

De acuerdo con el secretario de Estado norteamericano, la actitud de Estados Unidos se baso en la idea de

que «el régimen de Franco en España no es una amenaza contra la paz y de que presiones exteriores

unirían al pueblo español contra el desarrollo de libertades democráticas o precipitaría hacia una guerra

civil con desconocidas pero inevitables y costosas consecuencias».

El memorándum considera la retirada de los embajadores de Madrid como un «error» y señala que

Estados Unidos evitó cumplir la recomendación de las Naciones Unidas dejando vacante el puesto de

embajador antes que retirarle.

El secretario de Estado añade que Estados Unidos, de una manera «franca y amistosa», continuó sus

esfuerzos para «persuadir» al régimen español que iba en su propio interés participar en la Comunidad

Europea, lo que exigía dar pasos hacia un Gobierno democrático que «ofreciera la mejor esperanza para el

desarrollo en España de los derechos humanos básicos y las libertades fundamentales».

Pese a que el régimen del general Franco no atendió las recomendaciones políticas del secretario de

Estado norteamericano y no consiguió entrar en la Comunidad Europea, la siguiente Administración norte

americana, que presidió el genera1 Einsenhowoer, firmó con España un acuerdo de Amistad y

Cooperación que establecieron las bases militares hispano-norteamericanas en suelo español.

 

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