Declaraciones inéditas del Caudillo. 
 El régimen del 18 de julio está absolutamente institucionalizado     
 
 El Alcázar.    27/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

DECLARACIONES INÉDITAS DEL CAUDILLO

"EL RÉGIMEN DEL 18 DE JULIO ESTA ABSOLUTAMENTE INSTITUCIONALIZADO"

• Fueron recogidas por José María Barcena poco antes de su enfermedad.

• "La muerte de Carrero Blanco no puede desviar la continuidad, la unidad, la autoridad y la eficacia".

• "La única forma de no pensar en un suicidio colectivo es consolidar la política nacional de unidad".

• "Cada vez está más desprestigiado el viejo sistema de los partidos políticos, tal y como se concebían

antaño".

MADRID, (LOGOS).— La que se podría considerar como ultima entrevista realizada a Franco ha sido

publicada por el último número de "Blanco y Negro". Las entrevistas —tres fundidas luego en un mismo

texto—, fueron realizadas por don José María Barcena cuando la salud del Jefe del Estado Experimentaba

serio declive y tienen como fondo permanente lo que ocurrirá en España después de su muerte.

El resumen de las conversaciones fue enviado al propio Franco por su entrevistador en el verano del mil

novecientos setenta y cuatro. Pero en ese momento el Jefe del Estado sufrió el primer asalto de la

enfermedad, que puso en alerta a la nación. Dado el tema general de la entrevista no era oportuna su

publicación, como recomendaba don Ricardo Catoira Garaboa, miembro de la secretaría de Franco, en

carta dirigida al autor.

Pero, hace sólo unos días, doña Carmen Polo de Franco y su hija, la Duquesa de Franco autorizaron la

publicación del texto, cuyo original, por otra parte, lleva la firma del propio Franco dando vía libre a

su difusión.

La entrevista es como un testamento político del Jefe del Estado en los patéticos momentos en el que

intuye que su vida está llegando al fin y en la que contempla el pasado y el porvenir con una actitud

diferente.

DESVIACIONES

De la inédita entrevista ofrecemos un resumen de las principales cuestiones tratadas en la misma.

La primera pregunta hace referencia a si, cuando llega el momento de retirarse a descansar el Caudillo

encuentra, en quienes más le debieran rendir agradecimiento, las muestras inequívocas de unas

desviaciones hacia su persona y hacia la etica nacida tras la gesta del Movimiento Nacional.

"El servicio a la patria —contesta Franco es un deber y un honor que confiere al hombre a través del

tiempo, un sentido exacto de la ciudadanía. Por ello, sacrificar uña vida entera a España sin otro interés

que la satisfacción inherente a ese servicio no es más que una prueba de que, quien tal hace, no ha

pretendido convertir la política en una plataforma de lanzamiento personal".

En cuanto a ciertas posturas personales hay que distinguir las que, se refieren concretamente a mi persona

con las que tienen su razón de ser en el devenir de los tiempos y en las circunstancias cambiantes que se

relacionan con nuestro progreso material. En el primer caso, ciertas posturas personales nada tienen que

ver con el sentir general del alma de nuestro pueblo. Otra cosa muy distinta son las desviaciones que

pueden obedecer a la mediatización producida por intereses de grupos internos y que tienen una

importancia relativa. Peores son las que pudieran, derivarse de presiones foráneas y al amparo de

situaciones de privilegio".

PLENO EMPLEO

Respecto a la inflación que asola "ya" a nuestra Patria, el Generalísimo razona que "este es un fenómeno

mundial que se generó como consecuencia de que unas minorías muy hábiles están pasando ahora la

factura de haber mantenido los precios de las materias primas muy por debajo de sus valores reales. Esto

lo previmos nosotros a su debido tiempo y existe documentación que prueba nuestro vaticinio a quien

hubiera podido intervenir pana atajar este gravísimo problema. Sólo hace falta —recalcó que en mi

ausencia, la política no se mezcle con la economía. Esto es vital, no lo olvide´´.

"Sobre la crisis que atraviesa el campo, hay que tener en cuenta que una reforma agraria eficaz no es

cuestión de un día, un año, una década. Las circunstancias en que nos encontramos a la nación, había que

resolver, ante todo, el problema del pleno empleo. Y la industrialización, no cabe duda, fue un revulsivo

con todas sus ventajas, pero también con todas sus servidumbres".

Referente a si la postura del país después de Franco podría ser semejante a la que se produjo después del

mandato del general Primo de Rivera, el Caudillo contesta con un rotundo no. "El Régimen actual —

dice— está absolutamente institucionalizado. Y como buen gallego contestó con otra pregunta: ¿Se

parece la España de hoy a la de mil novecientos treinta y uno? Ahora la respuesta pertenece a ustedes, los

de su generación. En sus manos está que se parezca o no, después de que yo haya desaparecido".

PARTIDOS POLÍTICOS

En cuanto a la forma de Gobierno basado en la Monarquía, el jefe del Estado señaló que "debe ser fuerte,

flexible, que ofrezca soluciones para todas las vicisitudes, y circunstancias en que la Patria se pueda

encontrar". Y añade: "Todos los cauces legales para que este tipo de Monarquía confiera la Corona a un

Rey que lo sea de todos los españoles, están previstos, no sólo en la letra de la Ley, sino en el espíritu que

la informa".

A la pregunta de si cree que nuestra generación podrá digerir un sistema de partidos políticos a la antigua

usanza saltándose a la torera los Principios Fundamentales, Franco contesta que "cada vez está más

desprestigiado el viejo sistema de los partidos políticos, tal y como se concebían antaño. Otra cosa muy

distinta —añade— es que adaptándonos a las circunstancias cambiantes de los tiempos, busquemos las

soluciones más idóneas para que el pueblo sea el verdadero depositario del poder en la nación. La

participación del pueblo —sigue diciendo— en la gestión "res pública" es, además de un derecho,

una obligación, al mismo tiempo que una exigencia natural de la sociedad. Yo no he negado jamás una

democracia "posible" en España. Es más, deseo ser fiel a ese concepto que con tanta alegría se maneja por

los profesionales de la demagogia. Pero lo que yo estimo que nadie desea es que las libertades se pierdan

en la anarquía".

CARRERO BLANCO

"Yo creo que los "aprovechados" siempre existirán en un país libre y en pleno desarrollo.

Lamentablemente la proliferación de los arribistas constituye un índice en las estadísticas del desarrollo.

Es algo así como el lamentable aumento de víctimas en la carretera".

Sobre la influencia que pudo tener en la vida política española la muerte de Carrero Blanco, el Jefe del

Estado contesta que "el Movimiento Nacional es, como su nombre indica, Movimiento. Y el Movimiento

se demuestra andando. Pero las grandes obras necesitan para lograrse de unidad política y de disciplina.

Vuelvo a insistir, la muerte de mi leal amigo y colaborador no puede, en modo alguno, desviar la

continuidad, la unidad, la autoridad y la eficacia".

Al ser preguntado sobre el aperturismo hacia el resto de Europa que están propagando muchos problemas

en su intento de comunicarse con el pueblo, Franco afirma que "los devaneos políticos siempre serán una

tentación para determinadas clases que no se resignan a sacudirse la nostálgica de ideologías

trasnochadas. Por otra parte, están muy equivocados si piensan que la Comunidad Económica Europea les

va a abrir de par en par los brazos con sólo bajar la guardia política. Habría que ver hasta que punto nos

convendría las concesiones económicas que —al socaire del aperturismo— iban a pedirnos a la hora de la

verdad".

DEMOCRACIA LIBERAL

"No estoy de acuerdo, en cambio, porque se parte de un error de concepto, con la democracia liberal. Yo,

con mi experiencia, no creo en la democracia liberal. Y no creo por una razón sencilla: porque no existe .

En relación con el futuro, Franco señala que "yo estoy firmemente convencido de que el mundo irá

consolidando unas formas de Gobierno que destierren los fantasmas del paro, la inflación y el desorden.

En cuanto a España, la única forma de no pensar en un suicidio colectivo es consolidar la política

nacional de unidad, lo que no está en contraposición con el contraste de pareceres, porque no es

imperativo de la democracia que ésta haya de practicarse a través de los partidos artificiales tipo siglo

pasado. Ahora mismo —diría después— nuestra apertura al Este, sin bajar un ápice nuestra guardia, es

una prueba del realismo con que contemplamos el porvenir de la humanidad. Y la posibilidad de un

auténtico Mercado Común de la Hispanidad no es una utopía. Y los Estados Unidos —por puro

pragmatismo— nos ayudarían este transcendental empeño´´.

Franco termina la entrevista diciendo: "nunca se encontró un pueblo en mejores condiciones para entrar

en el futuro. Tienen ustedes los medios. Lo demás, está por hacer. De ustedes es ya toda la

responsabilidad".

 

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