Autor: Palma, Luisa. 
 Elecciones 82: Prepartivos de la campaña. Se trasladó en Metro para visitar el mercado de Maravillas. 
 Fraga: La modernización de España no puede hacerse sobre escombros     
 
 ABC.    30/09/1982.  Página: 30. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

30/ABC

NACIONAL

Elecciones 82: Preparativos de la campaña

Se trasladó en Metro para visitar el mercado de Maravillas

Fraga: «La modernización de España no puede hacerse sobre escombros»

MADRID (Luisa Palma). Manuel Fraga se abrochó su abrigo verde Loden, levantó los ojos al cielo

encapotado y, sin más dilación, atravesó la calle Silva, camino del Metro de la Puerta del Sol. Eran las

diez en punto de la mañana de ayer, ni un minuto más ni uno menos. Por segunda vez en poco tiempo,

Fraga quería visitar de nuevo un mercado, esta vez el Maravillas, de Bravo Murillo. «Tenía interés —diría

más tarde— en saber cuál era la reacción de la gente que trabaja y compra en un mercado. Quería

contactar con ellos, y he podido darme cuenta de que han tomado el mensaje.» Se refería Fraga a sus

palabras retransmitidas por televisión el martes por la noche y que, a lo largo de la mañana, le fueron

recordadas en muchas ocasiones con frases como «¡Muy bien lo de las cacerolas, don Manuel!», o

«¡Anoche, estupendo!», que el líder de Alianza Popular recibía con una ancha sonrisa estrechando las

manos que le tendían. «Las amas de casa estaban bastante conformes y he podido comprobar —

comentaba— que defendemos el mismo tipo de familia.»

Mucha gente reconocía a Fraga por la calle y algunos intentaban acercarse atravesando a duras penas la

nube de fotógrafos, periodistas, personal de seguridad y acompañantes, que formaban una auténtica

coraza a su alrededor. Aun así, Fraga tuvo tiempo de detenerse en las escaleras del Metro, escarbar en su

cartera y agacharse a ofrecer su limosna. El vagón del Metro que se dirigía a Cuatro Caminos quedó

totalmente copado por los «flashes» de los fotógrafos y las cámaras de televisión: «Está más limpio que

hace dos años.» Pero Fraga estaba contento, no perdía detalle de lo que ocurría en los andenes cuando se

abrían las puertas, y comentaba las excelencias del humor inglés, aderezándolas con alguna que otra

simpática ocurrencia suya: «Y es que lo que verdaderamente falta en España es sentido del humor.» El

aire fresco fue como una bendición a la salida del Metro. «Don Manuel, ¿qué, me compra una tira?», le

gritó una mujer desde el puesto de la Lotería. Se acercó: «Hola, querida amiga. Dame una.» La lluvia

arreció y Fraga, ni corto ni perezoso, echó mano a su paraguas y desplegó unos brillantes colores rojo y

amarillo. No pudo evitar el soltar un par de carcajadas ante la sorpresa de toda la comitiva: «Pues es un

paraguas de golf que me regalaron en Santander», comentó.

La entrada al mercado se hizo difícil. La gente le recibió entre aplausos y un auténtico remolino de

empujones y empujones subió a duras penas las escaleras. «Mira por dónde voy a saludar a Fraga hoy»

decía una mujer. Otra, que dominaba como podía su carrito de la compra, no se mostraba tan contenta:

«Vienen a sacar todo lo que pueden», decía. «¡Pero si es el único de derechas que tenemos!», contestaba

una tercera. «¿Quiere una rosca, don Manuel?», le objetó un panadero. Fraga compró el pan que luego

repartiría: «¿No tendrá usted hoy hambre...?» Vendedores, compradores y público en general bloqueaban

los estrechos pasillos del mercado. Firmó autógrafos, regaló flores, se interesó por tos higos, «que

nosotros —dijo, refiriéndose a los gallegos— llamamos "migueleños"», y explicó las dificultades que

impiden el que los precios puedan disminuir, a requerimiento de las amas de casa. En varias ocasiones se

convirtieron en gritos de «Fraga, Fraga»

Después de este acto de precampaña esperaba a Fraga la Convención provincial de candidatos de AP-PDP

por Madrid, en donde fueron presentados por Carlos Ruiz Soto, candidato y presidente de AP-Madrid, los

hombres que integran la lista de la coalición. Osear Alzaga, reiteró sus críticas a UCD y al PSOE en

parecidos términos a como lo hiciera en el Congreso de su partido: en tono reposado, pero firme. «UCD,

que hizo la campaña del 79 bajo el eslogan "nosotros cumplirnos" —dijo—, ahora no quiere explicar al

país por qué no han cumplido. El programa del PSOE, por su parte, es inconcreto y verdaderamente

gaseoso y ambiguo. Hoy, AP-PDP tiene la única terapia para salir de la crisis económica y revitalizar

nuestra sociedad desde la filosofía de la libertad.» Manuel Fraga, con su voz potente, animó a tos más de

1.500 asistentes a trabajar en firme: «Este es un acto de afirmación, humildad y esperanza —dijo—. Esta

candidatura es el testimonio de los hombres que vienen por muchos caminos para ir por uno soto, el de

España. Hay políticos listillos que dicen que esperemos, pero nosotros no lo vamos a hacer. Vamos a

trabajar para que podamos vivir juntos en un orden honesto y decente. La necesaria modernización de

España no puede hacerse sobre escombros.

 

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