Autor: Laborde Vallverdú, Enrique. 
 Elecciones 82. El eco exterior de los comicios. La masiva votación, un reforzamiento del modelo democrático. 
 Júbilo de los socialistas franceses por el triunfo de Felipe González     
 
 ABC.    30/10/1982.  Página: 35. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

SÁBADO 30-10-82

NACIONAL/ELECCIONES 82

El eco exterior de los comicios

La masiva votación, un reforzamiento del modelo democrático

Júbilo de los socialistas franceses por el triunfo de Felipe González

PARÍS (Enrique Laborde, corresponsal). «La participación masiva del electorado español ha constituido,

ante las amenazas de un golpe de Estado, un acto de fe en la democracia. E! hecho de votar no

representaba solamente la elección de una linea politica para los próximos cuatro años, sino el modo de

reforzar, por los únicos medios de que dispone un ciudadano, un modelo democrático que algunos

extremistas querían presentar como gastado e inadaptado.» Este juicio del diario conservador «Le Fígaro»

lo comparten todos los medios de opinión franceses que, reiteradamente, subrayan «el gran espíritu cívico

de los españoles, su determinación, su serenidad y su deseo de confirmar; es decir, de hacer más cierta y

más estable una democracia por la que optaron hace seis años». Naturalmente, la atención de los analistas

pofíticos se concentra en la gran victoria socialista y en ia espectacular progresión de la coalición de

centro-derecha de Alianza Popular, así como en la esperada dispersión y laminación de los centristas, sin

olvidar el hundimiento del Partido Comunista español, reducido a su mínima expresión. Pero, asimismo,

para la mayoría de los comentaristas resulta incomprensible el largo período de «vacío en el Poder», que

establece la Constitución, entre la proclamación de unos resultados electorales y la investidura del nuevo

presidente del Gobierno.

TRASPASO DE PODERES

Si la mecánica constitucional va a mantener a España sin Gobierno hasta el 12 de diciembre, los analistas

políticos creen que el presidente saliente, Leopoldo Calvo-Sotelo, deberá acelerar el complicado

procedimiento constitucional para el traspaso de poderes. Pero todas estas consideraciones no impiden

que el tema esencial de todos los comentarios sea el de la «marea rosa» y el de la bipolarización de la vida

política, que para algunos es poco deseable. Las informaciones de los resultados electorales fueron

seguidas con el lógico interés en numerosos centros españoles, pese a que Radio Nacional de España se

recibe aquí muy mal, algo que merece una rectificación de carácter técnico. Pero los periodistas vivieron

la noche electoral en la delegación de la agencia Efe, donde se pudieron seguir las vicisitudes del

escrutinio casi en directo y a pesar de los altibajos de Radio Nacional, cuyas ondas van y vienen como las

olas de la mar. Naturalmente, en el mundo periodístico estas veladas cuentan con numerosas notas de

ingenio que hacen más soportable la espera. Así, los aplazamientos de la rueda de Prensa del ministro del

Interior dieron un primer comentario humorístico: «Se está jugando el cargo.» Y al anunciarse la victoria

socialista, alguien dijo con un punto de ironía: «Ahora van a salir numerosos socialistas de toda la vida.»

Pero al margen de estas notas anecdóticas bueno será repetir que esa velada en la delegación de Efe, con

la presencia de numerosos diplomáticos, periodistas y escritores, ha sido una espléndida iniciativa.

MEJORES RELACIONES

Como era de esperar, en el Partido Socialista francés el júbilo por la victoria del PSOE se tradujo por

numerosas declaraciones de circunstancias y el envío de telegramas a Madrid, pese a que entre ambos

partidos socialistas, como lo anota «Le Matin», se mantienen unos puntos de divergencia que merecen

despejarse, como son la cuestión de los terroristas vascos y el ingreso de España en la Comunidad

Europea; de ahí que en el seno de ¡a Internacional Socialista Felipe González se sienta más próximo del

SPD alemán que del PS francés. No obstante, se espera mucho de las futuras relaciones entre París y

Madrid después de la victoria del 28 de octubre. Si las declaraciones de los dirigentes políticos no faltan,

bueno será referirse a la de un hombre que se encuentra al margen actualmente de toda tendencia, el

escritor Jorge Semprún. El autor de «La algarabía» considera que «Santiago Carrillo ha logrado en sólo

dos años la liquidación del Partido Comunista, algo que no consiguió el general Franco durante muchos

años». Para Jorge Semprún, el secretario general del PCE «es el único autor del desastroso resultado

electoral de ahora». En cuanto a la coalición de Alianza Popular, Jorge Semprún estima que se trata de

«en un fenómeno importante de agrupación de toda la derecha, un partido heterogéneo y complicado, que

ha logrado conquistar votos de todos los orígenes, comunistas, centristas, indecisos, etcétera. Pero que se

trata de un movimiento provisional por artificial». En suma, al margen de tantos y tantos comentarios

como han suscitado los resultados de las elecciones legislativas españolas, si el triunfo socialista

constituye una lógica prioridad en las informaciones y en los análisis, lo que se subraya una y otra vez es

un hecho incuestionable; el 28 de octubre de 1982 los españoles, de un modo abrumador, sincero, sereno

y pleno de esperanza, fe han dado a la democracia la gran confirmación de la voluntad popular. Y esto es

de por sí bastante y suficiente.

 

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