Autor: Marín López, Carmen (KARMENTXU). 
 Hoy, elecciones legislativas. El líder del PCE ha protegido su garganta tomando grandes cantidades de té con miel. 
 El paro y la defensa de un democracia independiente de los bloques militares, base de la campaña de Carrillo     
 
 El País.    28/10/1982.  Página: 16-17. Páginas: 2. Párrafos: 8. 

EL PAÍS, jueves 28 de octubre de 1982

Hoy, elecciones legislativas

El líder del PCE ha protegido su garganta tomando grandes cantidades de té con miel

El paro y la defensa de una democracia independíente de los bloques militares, base de la campaña de

Carrillo

KARMENTXU MARÍN, Madrid

Tres han sido los puntales del mensaje de Santiago Carrillo en los cerca de veinticinco mítines que ha

pronunciado en la campaña electoral: el paro, la profundización y defensa de las libertades contempladas

en la Constitución y la paz, entendida como necesidad de crear un frente democrático de lucha contra el

golpismo, y realización de una política exterior independiente de los bloques militares, la salida de

España de la OTAN y la desaparición de las bases norteamericanas. El horóscopo hablaba a Carrillo de

"tu tendencia, en ocasiones, a dar una imagen falsa de cómo en realidad eres", y terminaba diciendo :

"Debes ser más sincero". La reducida comitiva que volaba con el secretario general comunista hacia

Badajoz, a bordo de la avioneta Josefina U, estalló en risas cuando una periodista terminó de leerle los

consejos destinados a los nacidos bajo Capricornio, y hay que decir que las primeras carcajadas fueron las

del propio líder. El dirigente del PCE ha volado en la avioneta Josefina II—más de 30.000 kilómetros

estimados— en manos de dos pilotos jóvenes, uno de ellos hijo del teniente general Galarza, y ha ido, casi

siempre, relajado, tomándose un whisky, no más de uno, fumando sin parar Peter Stuyvesant y comiendo,

de vez en cuando, algún emparedado. No obstante, siempre ha tenido tiempo para comentar las últimas

noticias sobre los intentos de golpe de Estado —uno de los temas más tratados en su campaña— o para

prestar atención y, en ocasiones, tomar buena nota de cómo llevaban ta campaña González o Lavilla y,

sobre todo, de las cosas que hacía Fraga. Aunque en Galicia, Euskadi o Andalucía Carrillo haya hablado

de la necesidad de terminar con "esa ley extraña concebida por el PSOE y Calvo Sotelo que es la

LOAPA", el tema autonómico no es de los que más peso han tenido en su campaña.

Llamamientos al PSOE

El secretario general comunista ha hecho un constante llamamiento a los compañeros socialista, para que

no se sigan escorando hacia la derecha y ha tenido un recuerdo también constante para los peligros de la

bipolarización política, entre una derecha echada al monte —"Fraga electriza exactamente al mismo

público que Blas Piñar"— y una izquierda "cada vez más moderada". Carrillo ha insistido en la necesidad

de unión entre los trabajadores comunistas y socialistas, para pasar a continuación a solicitar el voto

incluso a los socialistas de izquierda que creen en la necesidad de un grupo parlamentario comunista

fuerte. En este sentido, el líder del PCE ha reiterado La falta de necesidad del PSOE de recibir "votos

útiles", por tener, a su juicio, garantizada la mayoría absoluta. La postura firme ante el problema del paro

—"el mayor peligro para la democracia"— y la neutralidad en la política exterior —"nosotros no

queremos que nuestros muchachos tengan que ir a hacer el servicio militar a Alemania o a Turquía, ni que

España se convierta en un inmenso Gibraltar o rampa lanzamisiles que atraiga los disparos del otro

lado"— las ha reiterado Carrillo provincia a provincia sin variaciones. Sí ha hecho cambios en el capítulo

de las libertades, como, por ejemplo, en lo referente a la defensa del aborto como uno de los derechos de

la mujer. Santiago Carrillo ha hablado del aborto, que figura en el programa de su partido, muy pocas

veces —ya el segundo día de la campaña, en El Ferrol, encontró muy poco entusiasta al público cuando

lo mencionó— y lo ha abordado con circunloquios, por comparación. Se ha referido, en las contadas

ocasiones en que lo ha hecho, a una ley de interrupción voluntaria del embarazo, pero la "palabra mágica"

sólo la ha citado en negativo: "No somos abortistas", "nadie aborta por placer", además de mostrarse

contrario a los privilegios de quienes pueden ir a Londres a interrumpir su embarazo mientras esa

situación no se soluciona en territorio nacional para miles de mujeres que tienen que hacerlo en

condiciones inhumanas.

Interrupción del embarazo

También en este tema, que el secretario general comunista reconoció que era impopular, se ha dirigido al

primer dirigente de Alianza Popular, contrario a la interrupción voluntaria del embarazo, pero partidario

de restablecer la pena de muerte. "Fraga decía en una revista, a sus casi sesenta años, con esa expansión y

vitalidad que no se le puede negar que tiene, que a él le gustaban mucho las mujeres, sobre todo si eran

guapas y de cualquier raza, porque en esto, según afirmaba, no era racista. Y yo me pregunto: ¿no habrá

dejado embarazada a alguna de ellas fuera del matrimonio, a alguna que haya tenido que irse a Londres?

Y lo digo sin querer acusar al señor Fraga. Dios me libre!". Otro aspecto en el que cambió su discurso a lo

largo de la campaña fue en el tratamiento del porro, que pasó de ser fumado por la juventud porque está

desesperada y sin expectativas a ser fumado simplemente. Un periodista le hizo notar que quizá, entre la

juventud actual, no todo el que liaba un canuto lo hacía como alternativa al suicidio, y Carrillo, que en

toda la campaña ha demostrado una considerable rapidez en incorporar a sus discursos y actuaciones

posibles mejoras que cazaba al vuelo, pasó de preguntarse "¿cómo extraña que una juventud que no tiene

trabajo ni esperanza de tenerlo se fume un porro, busque en paraísos artificiales la felicidad y el ensueño

que no tiene en la vida real, míentras se deja a los grandes traficantes hacer negocio?" —siempre

contraponía el consumo al tráfico— a hacer una simple enumeración. "La juventud es una capa

marginada a la que las gentes que se dicen de orden pueden considerar delincuentes por llevar barba o

melena o por fumarse un porro". Al contrario que otros líderes, Santiago Carrillo no ha tenido

prácticamente aparato de seguridad. Una pareja —conductor e inspector— de su escolta habitual le

acompañaba al aeropuerto de Barajas y otra le esperaba en el punto de destino. Incluso prescindió del

inspector que iba a acompañarle en la avioneta de diez plazas para que cupiera un periodista más.

Sí ha tenido Carrillo dos puntales firmes de apoyo que le han acompañado sin moverse un momento de su

lado, vigilando cada uno de sus pasos, ayudándole, incluso, a ponerse la gabardina: su secretaria desde

que regresó a España, hace seis años, Belén Piniés, y su jefe de Prensa, Ángel Mullor. Belén Piniés,

discreta para no aparecer en las fotos, siempre dispuesta a resolver el menor problema a los periodistas, le

preparaba todas las mañanas un termo de "té con miel calentita, para la garganta", que metía en una bolsa

de caza de su padre. Ángel Mullor ha sido el encargado de transportar por todas partes esa bolsa de caza y

de gestionarle sus contactos con los medios de comunicación locales. Su eficacia le ha llevado a utilizar el

plural cuando un médico, por ejemplo, inyectaba corticoides, euforizantes, al secretario general comunista

porque su voz reflejaba ya los ajetreos de la campaña: "Le estamos poniendo unas inyecciones".

El secretario general comunista le ha dicho de todo a Fraga, pero no ha sido el único en su partido. El

sentimiento que Fraga produce en el PCE podría resumirse en una frase que dedicó en Sevilla al líder de

AP Felipe Alcaraz, secretario general andaluz: "El Señor nos pille confesados si esa locomotora

reaccionaria que sólo tiene marcha hacia atrás se nos viene encima".

 

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