Autor: Etxarri, Tonia. 
 Hoy, elecciones legislativas. Se aleja la posibilidad de una concertación entre ambas fuerzas políticas. 
 El PNV recrudeció sus ataques contra el PSOE en la recta final de la campaña     
 
 El País.    28/10/1982.  Página: 16-17. Páginas: 2. Párrafos: 8. 

Se aleja la posibilidad de una concertación entre ambas fuerzas políticas

El PNV recrudeció sus ataques contra el PSOE en la recta final de la campaña

TONIA ETXARRI, Vitoria

La voluntad de diálogo entre las fuerzas mayoritarias del País Vasco en aras a la conquista de una

pacificación, que se había puesto de manifiesto en el curso de la campaña, quedó desdibujada en las

últimas horas, ya que el PNV ha lanzado sus últimos dardos —acaso influenciados por las orientaciones

de las encuestas— contra el partido socialista. Las fuerzas políticas vascas de exclusiva implantación en

la comunidad autónoma —PNV, Herri Batasuna y Euskadiko Ezkerra— celebraron sus últimos actos

electorales en Bilbao, Baracaldo y Vitoria en un tono marcadamente agresivo. Cuando parecía que la

posibilidad de llevar a cabo una política de concertación entre socialistas y nacionalistas se había

perfilado en la campaña —tras una ambigua oferta de Felipe González realizada en un mitin— los

dirigentes del PNV emplearon las últimas horas electorales en criticar duramente al PSOE. El lendakari

Carlos Garaikoetxea, el vicepresidente del Gobierno Vasco, Mario Fernández y el propio presidente de la

ejecutiva del PNV, Xabier Arzallus —este último acaso menos convencido— recogieron en un principio

la oferta de negociación formulada por el PSOE, a la vez que no ocultaban sus deseos de cooperar con un

gobierno socialista para la resolución de problemas concretos.

La LOAPA, nueva fuente de críticas

Sin embargo, horas antes de finalizar la campaña electoral, la LOAPA y la política que los socialistas han

llevado a cabo en Navarra, han vuelto a ser el eje de las principales críticas del PNV. Así, mientras

Garaikoextea señalaba que "no se puede pedir cooperación y dejar la LOAPA sobre la mesa", Arzallus

señalaba, al referirse a la oferta de Felipe González: "Son palabras hermosas, recordando los tiempos en

que estuvimos juntos en la misma trinchera. Pero después de lo que ha pasado entre nosotros no

encuentro la manera de volver a restaurar la confianza entre nacionalistas y socialistas". También el

PSOE se defendió, en las últimas horas, de las críticas del PNV y, después de ratificar reiteradamente su

voluntad de aplicar la LOAPA, han insistido en que el PNV critica la alternativa socialista porque es la

única que dispone de un programa de gobierno concreto a nivel de todo el Estado. Euskadiko Ezkerra,

que ha sido el partido político que no ha utilizado la agresividad para criticar al PSOE, y quien en

determinadas ocasiones ha insistido en que la victoria socialista sería considerada como "victoria propia",

insistía, en los últimos momentos de la campaña, en la necesidad de desmarcarse de la violencia. En ese

sentido, Mario Onaindía, criticó duramente a "los militares de uniforme o de capucha". El secretario

general del mencionado partido, que ha exhibido las medidas de gracia como el resultado de una

voluntad de luchar por la paz "como la lucha más revolucionaria" no descartó la posibilidad de que, en

breve plazo, se diera un enfrentamiento de la organización terrorista ETA Militar con la policía autónoma

recién puesta en funcionamiento. Por su parte Herri Batasuna, que se ha caracterizado en su campaña por

hacer una oferta a su electorado meridianamente clara hasta el punto de no provocar confusión alguna en

su identificación con los métodos violentos, insisto, machaconamente, en la alternativa del programa

KAS, que ofreciera la organización terrorista ETAm, ya en 1978, como plataforma de negociación.

La afirmación de su dirigente Perico Solabarría, en el curso de un mitin, en el sentido de que "cada vez

que ETA secuestra o ejecuta limpia nuestra tierra de mañosos" ha provocado la indignación de las fuerzas

mayoritarias vascas. El dirigente de la coalición derechista, Marcelino Oreja, aprovechó la ocasión para

proponer la exclusión de los puestos de responsabilidad en las instituciones locales de los miembros de

Herri Batasuna. En este sentido ha señalado: "Debe caer todo el peso de la justicia sobre los que con estas

acciones incitan al asesinato". Sin embargo, buena parte de la aspereza dialéctica de Herri Batasuna ha

tenido al propio PNV por objeto, como máximo adversario dentro del campo abertzale. En este sentido

hay que señalar la polémica suscitada por el peneuvista Joseba Elósegui que calificó a Iñaki Esnaola de

"abogado de ETA Militar" lo que fue calificado de actitud policial por los miembros de HB.

 

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