Franco inauguró, con Don Juan Carlos, la nueva sede del Instituto Nacional de Estadistica     
 
 ABC.    12/07/1972.  Páginas: 2. Párrafos: 13. 

ABC

FRANCO INAUGURO, CON DON

JUAN CARLOS, LA NUEVA SEDE

DEL INSTITUTO NACIONAL DE

ESTADÍSTICA

"Bendito sea el triunfalismo que permite decir la verdad aclarar conceptos y disipar confusionismos", dijo

el vicepresidente del Gobierno en su discurso

"NUESTRA GUERRA DE LIBERACION FUE UNA DURA NECESIDAD PORQUE SIN ELLA

ESPAÑA HUBIERA DEJADO DE EXISTIR COMO NACION", MANIFESTO TAMBIEN EL

ALMIRANTE CARRERO BLANCO

Madrid. (De nuestro redactor político.) El Jefe del Estado inauguró, con el Príncipe, en la avenida del

Generalísimo, 91, cerca de la plaza de Castilla, la nueva sede del Instituto Nacional de Estadística,

dependiente de la Presidencia del Gobierno. Su Excelencia llegó acompañado del almirante Carrero

Blanco y de los jefes y segundos jefes de sus Casas Militar y Civil. Pasó revista, con los tenientes

generales Castañón de Mena y García Rebull, a la compañía de honores del Batallón del Ministerio del

Ejército. El público congregado en la calle le aclamó con entusiasmo. Minutos antes había sido objeto

Don Juan Carlos de similares demostraciones populares de cariño y adhesión.

Franco, que vestía uniforme de verano de capitán general, fue saludado al pie del edificio por el Príncipe

y los ministros de Justicia, Marina, Hacienda, Trabajo Agricultura, Comercio, Información y Turismo,

Vivienda, Relaciones Sindicales y comisario del Plan de Desarrollo, y por los presidentes del Consejo de

Estado, del Tribunal Supremo, del Consejo de Economía y de la Diputación Provincial, el alcalde, los

directores generales de Seguridad y de la Guardia Civil y otras autoridades.

BENDICION Y VISITA A LAS INSTALACIONES

Su Excelencia descubrió una lápida conmemorativa. El cardenal arzobispo de Madrid, don Vicente

Enrique y Tarancón, bendijo el inmueble que se inauguraba. Luego, en el despacho del director del

Instituto, señor MartínezEchevarría, firmó el Caudillo en el libro de oro y recibió una placa de recuerdo

del acto. Posteriormente Su Excelencia y Su Alteza Real recorrieron varias dependencias y se detuvieron

ante el aparato telefónico transmisor de documentos y fotografías, ante los paneles de la sala de Juntas y

en las salas de perforistas, de ordenadores y de exposición bibliográfica, en los talleres de Artes Gráficas,

en la exposición de máquinas antiguas, en el salón de Juntas del Consejo, en el segundo fondo

bibliográfico y en la unidad de Codificación y Cálculo.

Discurso del almirante Carrero Blanco

«INEFICACIA DEL SISTEMA DE PARTIDOS POLÍTICOS»

En el salón de actos pronunció unas palabras el director del Instituto y a continuación habló el

vicepresidente del Gobierno, almirante don Luis Carrero Blanca, quien dijo, entre otras cosas:

"A la terminación de nuestra guerra de Liberación, una guerra que fue una dura necesidad, porque sin ella

España hubiera de¡ado de existir como nación y nuestro territorio se hubiera convertido en "la .primera

ciudadela occidental del comunismo" según figuraba en los planes de Lenin para la sovietización del

mundo, nuestra economía estaba deshecha. Era preciso reconstruirla partiendo prácticamente de cero y sin

contar con la ayuda de nadie, porque la II guerra mundial estalló a los cinco meses de terminar la nuestra

y las dificultades continuaron al fin de la contienda como consecuencia del aislamiento que hasta 1951

nos impuso la incomprensión de los vencedores.

Desde muchos años antes, nuestra economía venía presentando sintomas de un ciaro raquitismo como

consecuencia de la ineficacia que manifestó en España el sistema liberal de partidos políticos. De 1906 a

1930 el crecimiento medio anual, en pesetas contantes, de la "renta por habitante", es sólo del 0,95 por

100 y hubiera sido aún menor sin el notable crecimiento que experimentó durante los años del Gobierno

del ilustre general Primo de Rivera. Este crecimiento se hace prácticamente nulo en los años de la nefasta

II República, y los estragos de orden material que la guerra de Liberación ocasiona agravan seriamente la

situación. Hasta 1950 no se logra superar, en pesetas constantes, la renta nacional de 1935.

«UN ENEMIGO EXTERIOR QUE NO CESA EN SUS ATAQUES» ´Pero la paz social lograda por ei

Movimiento Nacional, que se ha mantenido inconmovible, pese a la contumacia de un enemigo exterior

que no cesa en sus ataques y las virtudes de un pueblo que se ha encontrado «a sí mismo al sentirse bien

dirigido, han permitido, a lo largo de estos años, resultados muy superiores a los que en aquellos

sombríos años da la década de los 40 hubiera podido Imaginarse el mayor optimista. De 1940 a 1960 el

crecimiento medio anual de la renta por habitante fue del 2,8 por 100, es decir, tres veces superior al

logrado en el período de situación normal que va de 1906 a 1930, De 1961 a 1970, periodo en que tienen

lugar los dos primeros Planes de Desarrollo económico social, este crecimiento ha sido del 6,45 por 100,

esto es 6,7 veces superior al alcanzado de 1906 a 1930. En cuanto a la distribución de la renta,

fundamental aspecto social del progreso económico, la participación de los salarios en la renta nacional

ha pasado de 53,3 por 100 en 1963 al 58,9 por 100 en 1971. Mientras el crecimiento anual acumulativo de

la renta nacional, en pesetas corrientes, en el periodo de 1963 a 1971 es del 12,5 por 100, el de sueldos y

salarios es del 13 por 100 y el de dividendos de capital del 8,9 por 100. Es cierto que durante este periodo

ha habido un crecimiento del coste de la vida, pero no es menos cierto que pese a ello el crecimiento

medio anual del poder adquisitivo del salario medio ha sido del 6,8 por 100, es decir, que en valores

medios, el nivel de vida, las posibilidades de adquirir cosas de las gentes que viven de un salario ha ido

creciendo en el 6,8 por 100 anual acumulativo de 1963 a 1971 y los resultados a la vista están de todos los

que, de buena fe, quieran considerar la real/dad de la vida española.

«BENDITO SEA EL TRIUNFALISMO»

Puede que algunos digan que esto es triunfalismo. Bien, pues si es triunfalismo, bendito sea el

triuntalismo, que permite decir la verdad, aclarar conceptos y disipar confusionismos. Si "por sus frutos

los conoceréis", ahí están, para que se compare, con la terminante elocuencia de las cifras, lo que hizo en

España el sistema liberal de partidos políticos, que algunos pocos parecen añorar, y lo qu& ha hecho y

seguirá haciendo, cada vez con más impulso y mayor espíritu social, el Movimiento Nacional que Vuestra

Excelencia fundó al iniciarse la lucha con la que salvasteis la vida de la patria.

Pues bien, señor, en esta labor han aportado su importante grano de arena los hombres que sirven en el

Instituto Nacional de Estadística, que se han visto obligados a acelerar el ritmo de producción de

estadísticas, a perfeccionar sus métodos y a conseguir la mayor garantía de fiabilidad en las cifras

conseguidas. Las publicaciones realizadas por el Instituto, sobre todo en estos últimos años, tanto por su

número como por su Interés económico, pueden parangonarse con las similares de los países europeos de

mayor desarrollo y de algunas de ellas se ha recibido el reconocimiento expreso de su calidad por parte de

los organismos Internacionales Intimamente relacionados con la actividad estadística.

MAYOR RENDIMIENTO Y EFICACIA

A fa labor hasta ahora realizada en las estadísticas económicas, ha de seguir la de las estadísticas

demográficosociales, ocupando lugar preferente la puesta a punto de un conjunto de indicadores sociales

capaces de poner de manifiesto y seguir la evolución del bienestar social.

Con este nuevo edificio y, sobre todo, con el importante material técnico que encierra, el agobio de

espacio y la dispersión de servicios en que el Instituto se ha desenvuelto hasta ahora ha desaparecido. Los

medios con que vuestro Gobierno, consciente de la importancia de la información estadística, la ha

dotado, le permitirán un mayor rendimiento en su labor, una mayor eficacia en la cooperación en los

Planes de Desarrollo económico y social y seguir siendo el contable y el notarlo del progreso que España

os debe, con el afán y entrega que a los estadísticos españoles les ha sido reconocido con la concesión de

la medalla colectiva al Mérito en el Trabajo."

 

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