Franco inauguró ayer la exposición España 64  :   
 Es una síntesis muy completa de las realizaciones de los XXV años de paz. 
 ABC.    02/05/1964.  Página: 57. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

A B C. SÁBADO 2 DE MAYO DE 1964. EDICION DE LA MAÑANA. PAG. 57.

FRANCO INAUGURO AYER LA EXPOSICION «ESPAÑA 64»

ES UNA SINTESIS MUY COMPLETA DE LAS REALIZACIONES DE LOS XXV AÑOS DE PAZ

Discurso del ministro de Información, señor Fraga Iribarne

El Jefe del Estado ha presidido ayer tarde, a las siete y inedia, en la Lonja de los Nuevos Ministerios, la

magnífica exposición "España. 64", en la que, en forma esquemática, figuran, por medio de gráficos,

maquetas, estadísticas y fotografías, el volumen de la labor realizada por el Régimen en los XXV Años

de Paz.

El Generalísimo llegó, acompañado por su esposa, doña Carmen Polo de Franco, y en otros coches iban

los jefes de sus Casas Militar y Civil, teniente general Samaniego y conde de Casa de Loja,

respectivamente; el segundo jefe, señor Fuertes de Villavicencio, y los ayudantes.

También, en otro vehículo, llegó a los nuevos Ministerios la marquesa de Villaverde. Un enorme gentío

agolpado en los alrededores y en la desembocadura de la Castellana presenció la entrada del Jefe del

Estado en él recinto de la exposición, y le hizo objeto de entusiásticas demostraciones de afecto y

simpatía.

Al descender del automóvil fue cumplimentado por el capitán general de la Región, teniente general

García Valiño, en unión del cual pasó revista a las fuerzas del Batallón del Ministerio del Ejército, que,

con bandera y banda de música, le rindieron honores.

A su paso por la escalera de acceso, y después de haber saludado a los miembros del Gobierno, que le

esperaban, se detuvo unos instantes para contemplar los jardines y fuentes de la Lonja, y en unión del

señor Fraga Iribarne, presidente de la Junta Interministerial designada para conmemorar el XXV

aniversario de la paz española, se dirigió al vestíbulo, en donde se había levantado una pequeña tribuna.

Allí ocupó un sillón, y a su lado tomó asiento su esposa.

DISCURSO DEL MINISTRO DE INFORMACIÓN

Seguidamente el señor Fraga Iribarne pronunció un discurso, en el que, entre otras cosas, dijo:

"No sé si los españoles podemos comprender la importancia y profundidad de esta realidad única en

nuestra Historia moderna. Estos veinticinco años de paz, de orden, de seriedad, de trabajo, de ahorro, de

tranquilidad, no tienen precedente ni paralelo. Después de un siglo de luchas y de derrotas, las espadas se

han convertido en rejas de arado: el estruendo de las batallas ha dejado paso al fragor de las máquinas, y

el país se ha puesto a vivir y a crecer, como lo refleja pálidamente esta exposición "España 64", que

Vuestra Excelencia se ha dignado inaugurar en esta primavera gozosa de la paz de España.

Pero debe quedar expresa constancia del hecho de que no ha habido en nuestra Historia un período de

tanta mejoría para todos los españoles, y, sobre todo, para el español medio y su familia.

España tuvo, de 1808 a 1939, más de luince Constituciones, tres Reyes destroados, dos Repúblicas, tres

guerras civiles innumerable sucesión de revoluciones, mones, asonadas, golpes de Estado, pronun

amientos y calamidades dé todas clases.

En nuestra patria sin paz, todo iba mal: economía, la administración, la justicia, vida misma. Llegó un

momento en el que nadie tenía ya nada que perder, mejor no, aún se podría perder la vida, y de

hecho muchos españoles la perdieron. Fue el momento en el que todo se pudo ganar también.

La paz y el orden son el cimiento de todos los valores y todos los perfeccionamientos_en la vida social.

En la arquitectura política ocurre como en la construcción dé cualquier edificio: no se puede empezar por

el tejado, sino por los cimientos: no se arranca de la fachada y su ornato, sino de las estructuras, de las

pilastras y de las vigas.

Hemos tenido que volver a aprender ésta y otras grandes verdades elementales de la convivencia

humana, a través de experiencias muy duras. Pero ya no las olvidaremos. Algunos creen, o fingen creer,

que la paz es un producto natural, como si los hombres fueran ángeles; siendo así que es una permanente

y difícil creación de la autoridad legítima y de la prudencia política. La paz exige, por otra parte,

sacrificios; tiene su precio, lo mismo en la vida del hogar que en la de las naciones. La paz tiene

envidiosos y enemigos, dentro y fuera, a los que Vuestra Excelencia ha sabido vencer en todo momento,

con valor y con prudencia."

Añadió el señor Fraga que no puede haber paz sin orden, porque precisamente la paz es la tranquilidad

del orden; como no puede haber orden sin justicia. Paz no quiere decir silencio ni inmovilismo. En toda

sociedad hay conflictos, pequeños, medianos y grandes, pero pueden y deben resolverse en paz. Por eso la

paz no quiere decir uniformidad y opresión, sino unidad armónica en la diversidad, conjunción de

intereses, arbitraje y justicia. Ésa paz fue el objetivo supremo de nuestra lucha, y así lo entendieron los

españoles que combatieron hace un cuarto de siglo arriesgándolo todo para salvarlo todo y de una vez.

Hoy debemos saber defender nuestra paz, haciéndola viva y fecunda. La paz larga tiene sus peligros

también, y el mayor de todos es el de que los hombres acostumbrados a día olviden renovarla y

mantenerla a punto.

España es una obra inacabada, una sinfonía incompleta, como diría Maeztu; no unas ruinas que haya que

conservar con celo de arqueólogo, de que nada se toque o se varíe, ni tampoco un solar, en el cual

haya de copiar tal o cual moda mediocre. Nada, pues, de nostalgias immovilistas mirando hacia atrás, y

mucho menos, nada de traición, de variaciones volubles, de cantos de sirenas de los que saben muy bien

que no hay ninguna verdadera alternativa a lo que hoy se hace en España. No podernos renunciar al paso

ascendente ya emprendido, al despegue, al fin logrado, de nuestro desarrollo económico y social. Nues

tro destino histórico es claro: somos el ejemplo de los países medios, en trance de desarrollo. Miremos

hacia adelante. Sepamos ser generosos, abiertos, llenos de coraje y legítima ambición; expulsamos de

nuestras filas a los mediocres, a los escépticos y a los envidiosos. Para todos los que quieran trabajar de

firme hay sitio en las grandes empresas del Movimiento Nacional, en la paz de España.

Sépanlo todos: España no renunciará a su bien ganada paz. España es España: somos quien somos.

Convivimos en paz con todos, pero sin dejar de ser nosotros mismos. En este cuarto de siglo hemos recu

perado nuestro ser, y a él hemos de ser fieles.

El señor Fraga Iribarne terminó su discurso diciendo que estos actos conmemorativos se convierten de

modo inevitable en un homenaje de la nación agradecida a Franco y a su obra. Fue largamente aplaudido.

Hecho el silencio, el Jefe del Estado declaró inaugurada la Exposición.

VISITA A LOS PABELLONES

El Generalísimo Franco, con su esposa y el señor Fraga Iribarne, procedió luego a visitar los dos

pabellones de que consta la Exposición, que ha sido dividida en tres secciones con los títulos "Un país en

paz", "Un pueblo unido" y "Una patria mejor", sobre una superficie de 6.000 metros cuadrados, en los

que se incluyen dos cines. Ante un gigantesco mapa de España con señales luminosas de colores, que

marcan las principales realizaciones en estos veinticinco años, el Caudillo se detuvo y escuchó las

explicaciones del señor Fraga Iribarne, y en el curso de la visita fue informándose de cómo se" había

esquematizado toda una ingente labor de veinticinco años de convivencia en paz, tanto en lo que se

refiere a las relaciones internacionales, la presencia creciente de los españoles en otros países, y de los

visitantes de fuera en el nuestro, la cultura, la fe, la salud, la defensa nacional, la ciencia, la política, los

modos de vida, el aire del hogar y de las gentes, las finanzas, los transportes y comunicaciones, en un

impresionante cúmulo de hechos en los que se cimenta firmemente la paz del país.

Terminada la visita de la Exposición, el Caudillo, con sus acompañantes, se trasladó a la Permanente del

"Ministerio de Obras Públicas, que también visitó, en unión del titular de la cartera, don Jorge Vigón, y

del subsecretario, señor Mortes.

Cerca de las ocho y media abandonaba la Lonja, no sin antes haber presenciado con su esposa desde el

balcón principal del Ministerio la magnífica perspectiva que ofrece la espléndida Exposición "España

64".

Abandonó aquellos lugares entre grandes aplausos del numerosísimo público estacionado allí dorante

todo el tiempo que duró la visita.

Al acto inaugural de la Exoosición "España 64" asistieron, además de la marquesa de Villaverde, los

miembros del Gobierno, Cuerpo Diplomático, autoridades civiles y militares, miembros de la Junta

Interministerial para conmemorar el XXV aniversaro de la paz y numerosos invitados.

La Exposición permanecerá abierta al público a partir de hoy, de once de la mañana a once de la noche.

 

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