Autor: Urbina, Juan de. 
 En el museo de Bellas Artes visitó una exposición del plan que resolverá los problemas urbanisticos de la ciudad. 
 El Jefe de Estado inaugura en Sevilla una barriada de 1600 viviendas de tipo social     
 
 ABC.    25/04/1961.  Página: 55-56. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

ABC. MARTES 25 DE ABRIL DE 1961 EDICION DE LA MAÑANA. PAG. 5

EL JEFE DEL ESTADO INAUGURA EN SEVILLA UNA BARRIADA DE 1.600 VIVIENDAS DE

TIPO SOCIAL

EN EL MUSEO DE BELLAS. ARTES VISITO UNA EXPOSICION DEL PLAN QUE RESOLVERA

LOS PROBLEMAS URBANISTICOS DE LA CIUDAD

AUDIENCIA EXTRAORDINARIA A LAS AUTORIDADES SEVILLANAS

Sevilla 24. (Por teléfono de nuestro corresponsal.) Franco estuvo el domingo en la Feria cuando ésta

apuraba su última jornada, en sus horas de máximo caudal humano. En un coche de los llamados

"familiares", tirado por seis hermosos corceles blancos ataviados vistosa y profusamente con madroños, el

Caudillo iba con su ilustre esposa y sus nietas María del Carmen y María de la O, recibiendo el homenaje

del pueblo. El gentío allí congregado era enorme. Renunciamos a todo cálculo, aunque se habla de

doscientas mil personas. Diremos tan sólo que el Prado de San Sebastián, donde se instala el Real de la

Feria, tiene una extensión de cien mil metros cuadrados. Y, que no se podía dar un paso.

Ordenó el Caudillo la retirada de su escolta. El coche avanzaba lentamente, entre una compacta

muchedumbre que, con su entusiasmo, convertía la visita de Franco a la Feria en un paseo triunfal. Tras el

refrigerio que les fue servido en la Caseta Municipal, el regreso al Alcázar registró la misma, caldeada

atmósfera de cariño y respeto. Y después, en el palco de la Maestranza, durante la, corrida.

Pero la jornada del lunes ha sido excepcional. Aludiremos de pasada a la audiencia civil concedida a

cuantas personas están investidas de responsabilidades públicas en Sevilla, para insistir en el gesto de la

tar de, al visitar "El Vacie". Tan extraña denominación oculta el peor de los suburbios sevillanos, el más

característico, él que en vos popular los simbolisa a todos. Se asienta sobre un viejo muladar, a escasos

metros del cementerio de San Fernando. En "El Vacie" los inviernos son, horribles; los veranos

espantosos. Parece que por allí no pasa la primavera.

A esta escoria urbana ha ido Franco esta tarde. Le acompañaban cinco ministros, tres tenientes generales

y las autoridades hispalenses. Cuando el Caudillo descendió del coche, el vecindario, el pobre vecindario,

estalló en un aplauso unánime como conmovedor homenaje al hombre en quien tienen puestas sus

esperanzas. Franco dejó a un lado la, carretera v penetró por las "calles" del suburbio, recorriéndolas en

varios centenares de metros. Como ya castiga el sol y lo, higiene allí es menos todavía que un proyecto, el

hedor era intenso. El bullir de la muchedumbre por el polvo le~ yantaba tremendos enjambres de moscas.

Franco, entre las aclamaciones constantes, parecía no reparar en las incomodidades de la visita, diento a

las explicaciones del ministro de la Vivienda y del alcalde.

Mientras estos sufridos vecinos con lágrimas en los ofos aclamaban a Franco, él ya sabía que "El Vacie"

está condenado a muerte, que su fin está próximo, aunque se vaya "vaciando" paulatinamente de los

centenares de familias que lo habitan. Por lo mismo que minutos más tarde había de inaugurar la nueva

barriada de Torrebonica de los Caños, capaz para mil seiscientas ocho familias, quiso el Caudillo conocer

la situación y condiciones de vida existentes en el suburbio, ya en trance de desaparecer. Porque lo que

está planteado y ya en marcha es una operación de trasplante, el traslado de los moradores de chabolas a

viviendas dignas de los hijos de Dios. Para esto ha nacido la nueva barriada, y se alza otra en San Juan de

Asnalfarache, al otro lado del río.

Ya son tangibles los frutos de la llamada Campaña pro suburbio—que más propiamente podría

denominarse antisuburbios, porque pretenden no dejar uno en pie—, que, iniciada por el gobernador civil

el año pasado, recaudó en breve tiempo donativos por valor de veintiocho millones de pesetas, y en once

meses ha sabido prolongar la vieja barriada de Torreblanca con grandes bloques de viviendas.

Los nuevos hogares fueron bendecidos por el cardenal arzobispo. Luego el gobernador civil exaltó la

política social del Régimen, dirigida personalmente por el Caudillo. Y éste entregó las llaves—sus llaves

ya—a veinticinco familias de "El Vacie", las pri meras en ser redimidas. Millares de personas aclamaron

al Jefe del Estado, tanto en la barriada como a lo largo de la carretera general de Málaga y Granada, junto

a la cual está enclavada aquélla.

El gran crecimiento que Sevilla viene experimentando plantea problemas de respetable envergadura, entre

los cuales hay que contar el de los suburbios.

El Ayuntamiento decidió redactar un plan general de ordenación urbana, encargando los estudios previos

a una Comisión, que cuenta con una oficina independiente para no perturbar, las actividades normales de

la, Oficina de Ordenación Urbana. En menos de un año se han practicado importantes estudios, muchos

de ellos de carácter sociológico, ultimándose prácticamente dos de los supuestos básicos para el plan; la

determinación de los futuros enlaces ferroviarios y los accesos por carretera en íntima conexión con los

Ministerios de Obras Públicas y de la Vivienda. Con los recitados habidos hasta ahora se ha montado una

exposición, que el Caudillo inauguró, en el Museo de Bellas Artes. El alcalde y el teniente de alcalde

delegado de Ordenación Urbana dieron las explicaciones de rigor, y el director general de Obras

Hidráulicas se refirió a la desviación en curso del arroyo Tamarguillo, perpetua amenaza de inundación

para el flanco oeste de la ciudad. En definitiva, allí se habló de la Sevilla del millón de habitantes que, con

el favor divino, alentará sobre el mapa tan pronto nazca el próximo milenio; es decir, de aquí a cuarenta

años.

Franco lo vio todo, lo escuchó todo. Basta con eso. Eso es lo que Sevilla quería. Ella sabe, como lo sabe

España entera, que en las manos del Caudillo se está fraguando el porvenir.—Juan DE URBINA.

COMIDA EN HONOR DEL, CAUDILLO

Sevilla 24. El Ayuntamiento de 1a ciudad ha ofrecido esta noche una comida en honor de Su Excelencia y

de su esposa, que se celebró en el Salón Colón, de las Casas Consistoriales, artísticamente exornadas, y

cuya fachada estaba iluminada con potentes reflectores.

Miembros de la Guardia Municipal, en traje de gran gala, daban escolta de honor en el vestíbulo,

escaleras y galería, hastael salón.

El Caudillo, acompañado del capitán general de la Región, teniente general Castejón, pasó revista a las

fuerzas que rindieron honores, siendo recibido acto seguido por "el alcalde de la ciudad, don Mariano

Pérez de Ayala, y la Corporación municipal en pleno. En el andén de las Casas Consistoriales fue

cumplimentado también Su Excelencia por los ministros, autoridades y jerarquías diversas. La Banda

Municipal interpretó el Himno Nacional al penetrar el Caudillo y su señora en el Ayuntamiento.

Su Excelencia sentó a su derecha a la señora de Pérez de Ayala, ocupando la izquierda de doña Carmen

Polo de Franco el alcalde de la ciudad. Los restantes puestos de la mesa fueron ocupados por el ministro

de la Gobernación y señora de Alonso Vega; ministro de Obras Públicas y señora de Vigón; ministro de

Agricultura y señora de Cánovas; ministro secretario general del Movimiento, ministro de Comercio,

ministro de la Vivienda y señora de Martínez Sán chezArjona; el ex ministro conde de Gálvez y señora;

jefe de la Región Aérea del Estrecho y ex ministro, teniente general González Gallarza; capitán general

del Departamento Marítimo de Cádiz y señora de Bustamante; teniente general jefe de la Casa Militar de

Su Excelencia; capitán general de la II Región y señora de Castejón; conde de Casa dé Loja; subsecretario

de Agricultura, directores generales de. Administración Local, Vivienda, Obras Hidráulicas, Puertos,

Urbanismo y Expansión Comercial; vi cesecretario general del Movimiento, gobernador civil, presidente

de la Diputación y señora de Maestre; presidente de la Audiencia Territorial, rector de la Universidad y

otras autoridades y personalidades, así como los miembros de la Corporación Municipal, todos ellos

acompañados de sus esposas.

Terminada la comida, el Jefe del Estado fue despedido en el andén del Ayuntamiento por la Corporación

municipal, ministros y demás personalidades, reiterándose las expresiones de afecto y simpatía por parte

del público al reintegrarse Su Excelencia y señora a su residencia del Alcázar.—Cifra.

AUDIENCIAS DEL GENERALISIMO EN EL ALCÁZAR

Su Excelencia el Jefe del Estado, y Generalísimo de los Ejércitos recibió en audiencia civil, en el Alcázar,

de Sevilla, a los siguientes señores: Cardenal arzobispo de Sevilla, Dr. D. José María Bueno Monreal;

Consejo Provincial del Movimiento, Ayuntamiento de la ciudad y Diputación Provincial presididos por el

gobernador civil, D. Hermenegildo Altozano Moraleda; Real Maestranza de Caballería, presidida por el

marqués del Contadero; Audiencia Territorial y Provincial, presidida por D. Antonio José Rueda Rodal;

Universidad, presidida por el rector magnífico D. José Hernández Díaz; representación de la

Organización Sindical Sevillana, presidida por el delegado provincial D, Francisco Zarpa del Valle;

Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación, presidida por don José J. González Reina; Cámara

Oficial de la Propiedad, Urbana, presidida por D. José Manuel Muñiz Orellana; Junta de Obras del

Puerto, presidida por "don Joaquín Carlos López Lozano; Junta de Gobierno de la Hermandad y Cofradía

de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, presidida por el hermano mayor vizconde de Dos Fuentes; Junta

de Gobierno de la Archicofradía del Santísimo Sacramento y Pontificia Real de Nazarenos de Nuestro

Padre Jesús de la Pasión y Nuestra Señora Madre de la Merced, presidida por el hermano mayor D.

Eduardo de _ León y Manjón; Consejo de Administración de H. Y. T. A. S. A., presidido por D.

Prudencio Fumar Cuartero, y D. Manuel González Valverde, presidente de la Cámara Oficial Sindical

Agraria.

 

< Volver