Autor: Morán, R.. 
 Visita al dique flotante, en construcción, que será el mayor de España. 
 El Jefe del Estado inaugura en Cádiz los edificios de las Delegaciones de Trabajo y de Sindicatos  :   
 En viaje hacia Málaga, se detuvo en Barbate de Franco y Algeciras. 
 ABC.    28/04/1961.  Página: 47. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

MADRID, VIERNES 28 DE ABRIL DE 1961 EJEMPLAR 1,50 PESETAS

ABC

DEPOSITO LEGAL M. 13 1958

EL JEFE DEL ESTADO INAUGURA EN CÁDIZ

LOS EDIFICIOS DE LAS DELEGACIONES DE TRABAJO Y DE SINDICATOS

VISITA AL DIQUE FLOTANTE, EN CONSTRUCCION, QUE SERA EL MAYOR DE ESPAÑA

Enviaje hacia Málaga, se detuvo en Barbale de Franco y Algeciras

Cádiz 27. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) Cerca de las tres de la tarde, el Jefe del Estado

español abandonó la capital gaditana. La mañana fue intensa. El cielo azul, limpio de nubes; la bondad de

la temperatura—una media de quince grados— y, por encima de todo, el afán de los gaditanos de dejar un

buen recuerdo en el corazón de Franco, hicieron que estas últimas horas de la estancia del Caudillo en la

ciudad resultara grata en todos los aspectos.

Decíamos ayer que Cádiz, psicológicamente, es un contraste entre la calma y el movimiento más vivo.

Algo semejante ocurre en su fisonomía urbana: la Puerta de Tierra, vestigio airoso del principal acceso al

recinto amurallado, señala la separación del antiguo Cádiz y de su zona más novísima de extramuros. En

el casco urbano antiguo son pocos los edificios que rompen la unidad arquitectónica del siglo XVIII; en

el nuevo Cádiz es raro encontrar edificios cuya construcción daten de un período anterior al año 40. En el

Cádiz antiguo hace ya mucho tiempo qué no existe un solar libre. Por eso la ciudad ha progresado

longitudinalmente, ceñida de manera inflexible por el mar a uno y otro lado. Esta zona nueva de Cádiz es

una faja que mide cuatro kilómetros de longitud. En este escenario novísimo es donde se perciben las

grandes realizaciones del Régimen: hermosas barriadas, alegres y modernas; los astilleros gaditanos,

que si un día estuvieron en peligro de hundirse remozaron ya su economía con la actualización técnica de

todas sus instalaciones, en los más modernos procedimientos de la ciencia naval; la central térmica, en

la amplia y prometedora zona franca; cuya capacidad de producción actual es de 60.000 kilovatios hora

y que pronto generará más del doble, llevando su energía eléctrica hasta torca, y los espléndidos edificios

del Gobierno Civil, delegaciones provinciales de Sindicatos y del Trabajo, zona franca, Delegación

Provincial de Estadística, residencia quirúrgica del Seguro de Enfermedad, Institución "Generalísimo

Franco", Escuela de Formación Profesional, hogar y residencia de niñas y jóvenes acogidas por la,

Diputación. Radio Juventud de Cádiz, residencia de Educación y Descanso, Instituto Hidrográfico de la

Marina, etc. Al mismo tiempo, un antiguo núcleo en el barrio de San Juan ha sido demolido para

construir en él una nueva barriada de 10.000 viviendas. Se construye con ritmo tan rápido, se ponen en

ejecución efectiva´tantas obras, se ultiman tantos proyectos, que fue un verdadero problema sugerir al

Generalísimo un programa de visitas. Nuestro Jefe del Estado, al fin, en la mañana de hoy, recorrió el

muelle pesquero, el dique seco Nuestra Señora del Rosario, los astilleros; inauguró los nuevos edificios de

las Delegaciones Provinciales de Trabajo y de Sindicatos y, finalmente, la central térmica.

Pese al ritmo rápido de las visitas, Franco se informó cumplidamente de todo. En las calles y plazas y en

los centros visitados, pese a no haberse interrumpido en la. ciudad la jornada laboral, el público le

aclamó cariñosamente.

En el acto de la inauguración del edificio sindical, el gobernador civil expuso al Jefe del Estado los

problemas de la provincia, a grandes rasgos: vigorización del funcionamiento de la zona franca, acerca

miento de Cádiz al interior mediante la construcción de un puente sobre la bahía, fomento de la viticultura

y de la vinicultura, una serie de obras hidráulicas en el Campo de Gibraltar y el mejoramiento de los

medios de comunicación.

El Generalísimo abandonó la capital cerca de las tres de la tarde. En su corazón, no lo dudamos, llevará

un grato recuerdo de su visita a Cádiz. Porque es hermosa el Cádiz nuevo, gracias a él, y para iluminar

ésta verdad nacida bajo el amparo de su mandato, había hoy mucha luz, mucho sol, mucho brillo en el

cielo de Cádiz.— R. MORAN.

 

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