Las palabras del señor Solís     
 
 ABC.    23/04/1961.  Página: 80-81. Páginas: 2. Párrafos: 15. 

LAS PALABRAS DEL SEÑOR SOLIS

Jaén 22. En el acto de inauguración del Centro de Formación Profesional Acelerada, el ministro secretario

general del Movimiento, Sr. Solís pronunció un discurso en el que, entre otras cosas, dijo:

"Durante dos días, vuestra jornada ha estado dedicada a recorrer estas tierras de Jaén, y habéis vivido con

sus hombres sus problemas para adentraros en sus necesidades. Esto os ha proporcionado, señor, la

satisfacción de ver las realizaciones del Movimiento que acaudilláis. Habéis recordado cómo la miseria se

ha arrancado para siempre de estas tierras en las que la vieja política no quería enfrentarse a sus

problemas hasta que lo hemos hecho los hombres del Caudillo, por vos. Había pueblos sin agua, sin

escuela; había, que afrontar los problemas de las tierras y de los hombres. Ahora, los muchachos tienen

sus plazas en las escuelas de Formación Profesional de la Organización Sindical y de las entidades

religiosas y privadas, pero faltaba atender a los hombres que habían nacido en la franja entre el ser y no

ser. Es verdad, como decíais ayer, que los que nos precedieron en la tarea de Gobierno eran españoles

como nosotros, pero no tenían su capitán, y .nosotros lo hemos encontrado en vos. Ha habido, una

revolución en las tierras y en las contiendas de los hombres y hay mejor nivel de vida en los hogares y

seguridad para el mañana.

´Había ese otro objetivo al que me he referido antes: el de hombres de los treinta y cinco a cuarenta años y

que eran peones. Para ellos se han creado estas escuelas que les ofrece las oportunidades que tendrán sus

hijos. Me han dicho esta mañana estos alumnos que ahora sí creen en España y que saben que cuando

salgan de aquí tendrán un hogar mejor. Y me han pedido os diga que para todo cuanto les necesite la

Patria les tendréis en vanguardia. (Gritos de Franco, Franco, Franco, interrumpen el discurso del

ministro).

Me pedían os dijera que se consideran hombres nuevos, con gran empuje para levantar a España, y

que os expresara su agradecimiento en breves palabras diciendo solamente: "Francisco Franco, Caudillo

de España, que Dios os lo pague." Grandes aplausos y vítores siguieron al discurso del ministro.

Discurso del Caudillo

A continuación, el Caudillo pronunció el siguiente discurso:

"Habéis escuchado al ministro del Movimiento y delegado nacional de Sindicatos expresaros con palabra

fácil y de manera clara la trayectoria del Movimiento Nacional respecto a la transformación social de

España. Lo que está ocurriendo en estos días en Jaén es la expresión más fiel de la realización de la

doctrina y de las inquietudes del Movimiento Nacional. El Movimiento Nacional constituye , una gran

revolución política, una necesaria e indispensable revolución política. El mundo vivía de fórmulas viejas,

de fórmulas concebidas a través de fines del siglo XVIII y todo el siglo XIX, en que una parte de la clase

media, una clase ilustrada, una clase de señores, explotaba una organización política en beneficio casi

exclusivo de su clase.

Pero en los momentos que se extiende la cultura, que el hombre conoce el puesto que ocupa en la

sociedad y se apercibe de lo que es justo e injusto, la vieja política fue sentenciada, ya no sirvió en

adelante para satisfacer sus necesidades.

Los pueblos crecen, aumenta su demografía, se rectifican fronteras y posesiones en el mundo y se

requiere la unidad, el orden y el trabajo si queremos, en la gran cucaña universal, alcanzar un puesto de

honor o de ventaja. Esto exigía una nueva política.

La provincia de Jaén y otras muchas provincias españolas son un exponente de esta nueva política. Con

ella se hacen realidad aquellas viejas quimeras, en que ya nadie creía, de llevar una justicia a los hogares,

de hacer que los españoles nos sintiésemos solidarios, ya que sólo aunando nuestros esfuerzos podíamos

crear y levantar una Patria. Lo contrario hubiera continuado paralizando la vida de la Nación e impedido

su resurgimiento.

En este sentido, al Movimiento Nacional le sobra fe, doctrina y optimismo. No se puede emprender nada

en la vida si no se cuenta con esa fe y ese optimismo. El que no los atesora va vencido a la lucha. Y el

Movimiento Nacional, en contraste con todos los movimientos políticos registrados en nuestra Patria,

vino lleno da fe, de energía y de seguridad absoluta en el triunfo.

Vosotros conocéis cómo en todas las cosas de la Naturaleza se requiere una cabeza que mande y unas

leyes que presidan la marcha y los esfuerzos. Lo vemos en todas las actividades. Si es en el campo

industrial, no concebimos una actividad sin empresario y sin técnica que las dirija; si se trata de un barco,

no concebimos que pueda navegar sin el mando central de un capitán. Y si es a la Naturaleza a la que

miramos, se nos ofrece igual panorama, con leyes que la presidan; hasta en las colmenas de las abejas la

reina preside y rige su laboriosidad, su asociación, obedeciendo a las leyes de la Naturaleza, de las que no

se puede prescindir. Eso pasa en todo lo que Dios ha creado, y, sin embargo, los hombres, hechos a su

imagen y semejanza, hemos pretendido en nuestro desvarío crear una sociedad sin cabeza ni disciplina,

fundamentada en la división y la anarquía.

UN IDEARIO Y UNA DOCTRINA

E1 Movimiento Nacional ha traído a España su solución, ofreciendo un ideario y una doctrina y

estableciendo unos ideales levantados sobre los anhelos comunes y ejecutándolos en la medida que en

Jaén se pone de manifiesto. Pero hemos de considerar dos aspectos: el de la herencia del tiempo pasado y

el de la que nosotros vamos a dejar. Del tiempo pasado nos

encontramos con un vacío y un abandono de siglo y medio. Lo que nosotros vamos a dejar representa un

cuarto de siglo de trabajo constante, de esfuerzos ininterrumpidos en el resurgir de nuestra nación. Y por

eso nos encontramos hoy ante realizaciones, como ésta de la Escuela de Formación Acelerada, que

transforma a los trabajadores antiguos, que los redime de su ignorancia y abandono, pues no solamente

necesitamos preparar las generaciones nuevas, sino cambiarles el signo a las pasadas, corrigiendo los

defectos de la estructura y de las organizaciones viejas.

El orden económico también tiene sus exigencias a las que no podemos sustraernos. Hemos de avanzar y

progresar sin destruir la máquina económica, llevarlo a cabo firme, segura y progresivamente sin poner en

peligro aquél. No se puede matar la gallina porque nos faltarían los huevos. Por eso el gran empeño en

que estamos embarcados es el de transformar las estructuras y preparar a los hombres, de capacitarlos en

todos los ordenes para ofrecerles un nuevo porvenir, y en lo que ellos no puedan llegar que tengan la

satisfacción de que llegarán los que les sucedan y que no pueda decirse de nosotros lo que hoy decimos de

la política que nos precedió.

Si en la vida política española el Movimiento Nacional es el jalón más importante que se ha producido en

el correr de los dos últimos siglos, os cabe el honor de en este empeño haber sido artífices y

colaboradores.

Agradezco a todos cuantos han puesto su mano en estas obras sociales de la provincia de Jaén, en esta

nueva Escuela de Formación a las autoridades y centros que han sabido darles vida. ¡Arriba España!"

(Grandes y prolongados aplausos.)

 

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