Palabras del Jefe del Estado al inaugurar en Peñaranda de Duero la Escuela Nacional de Servicio Social de la Mujer Ramiro Ledesma Ramos. 
 En la labor de resurgimiento de España destaca en un puesto de honor la sección femenina  :   
 Acompañaban al Caudillo su esposa y varios miembros del Gobierno. 
 ABC.    27/11/1959.  Página: 47-48. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

«EN LA LABOR DE RESURGIMIENTO DE ESPAÑA DESTACA EN UN PUESTO DE HONOR LA

SECCIÓN FEMENINA»

PALABRAS DEL JEFE DEL ESTADO AL INAUGURAR EN PEÑARANDA DE DUERO LA

ESCUELA NACIONAL DEL SERVICIO SOCIAL DE LA MUJER "RAMIRO LBDESMA RAMOS"

ACOMPAÑABAN AL CAUDILLO SU ESPOSA Y VARIOS MIEMBROS DEL GOBIERNO

Lo nueva Institución se halla instalada en el antiguo palacio de los condes de Avellaneda

En el acto celebreado ayer en Peñaranda de Duero, el Jefe del Estado pronunció las siguientes palabras:

"Solamente unas palabras para felicitar en este día a las cantaradas de la Sección Femenina en general, y

en particular a las que han alcanzado este galardón. de la "Y" de oro por sus servicios a la nación en esta

etapa tan importante do la vida de España. Veinticinco años constituyen la media vida útil de cualquier

persona; veinticinco años en este Servicio reflejan y encierran una serie de sacrificios, de renunciaciones,

de trabajos quo realmente dan la dimensión a toda una obra.

La Sección Femenina de Falange Española lleva veinticinco años de vida. ¿Y qué fueron estos veinticinco

años de la Sección Femenina? El constante peregrinar por todas las tierras de España, cruzando su áspera

y difícil geografía, descubriendo las miserias y los dolores de los pueblos, restañando heridas, aliviando

dolores, cuidando la infancia, tendiendo la mano a los necesitados, tomando contacto con aquella España

chata que no nos agradaba.

El Movimiento Nacional ha encontrado en la Sección Femenina uno de los cauces más importantes y

fecundos para la transformación de España. La Sección Femenina ha estado durante estos últimos

veinte años trabajando intensamente por lograr la redención de la mujer española; la Sección Femenina ha

sido la benemérita de esta gran obra. Si España nos angustiaba, no era por su orografía, por su

pobreza, ni por sus paisajes desolados en contraste con nuestras tradiciones y nuestra Historia; no nos

gustaba por la decadencia en que había caído; nos atormentaba por el atraso en que grandes sectores

de la nación vivían, estando firmemente convencidos de que con la unidad de los hombres y las tierras de

España lograríamos redimir a nuestra Patria de los dolores pasados; pero todos esos dolores y

contrariedades que el atraso económico y la miseria traen consigo, que se registran en tantos hogares, la

que más los sufre es la mujer española, obligada a administrar haberes insuficientes, la que

cotidianamente sufre los males humores de la necesidad e incluso la emigración de sus esposos o hijos

que buscaban en Ultramar un sol más favorable. En esta labor de resurgimiento con la que España se ha

enfrentado, destaca con puesto de honor la Sección Femenina de nuestro Movimiento, trabajando

intensamente por la redención de la mujer española, proyectando sobre los sectores atrasados de nuestra

Patria la cultura de los más adelantados, a través de estos establecimientos, de estas Casas de formación

donde se prepara a las muchachas españolas para su servicio social, que se proyecta luego sobre toda la

geografía de España, como en los viejos tiempos iban los. llamados carros de la farándula, qué, hoy con

sus equipos de camiones van extendiendo la cultura, llevando y despertando ilusiones por todos los

rincones, abriendo a esperanza de una vida mejor, que al compás que alivia la situación económica, ira

llenando dé luz, de alegría y de cantones los antes tristes hogares españoles. Y esto nos indica que la

Sección Fenenina ha cumplido con su deber y que la llegada, a hacer realidad el contenido

de nuestra canción de "que en España empieza a amanecer". ¡Arriba España!"

(Las palabras del Caudillo fueron acogidas con una calurosa salva de aplausos.)

Los actos

ENTUSIÁSTICO RECIBIMIENTO AL JEFE DEL ESTADO Y SU ESPOSA

Peñaranda de Duero 26. (Crónica de nuestro redactor, enviado especial.) Día de gozo para la Sección

Femenina, que al cumplir hoy el XXV aniversario de su fundación ha oído, de labios de Franco los más

encendidos elogios para su tarea ingrata, constante y ejemplar a lo largo de los caminos de España.y en

medio de las miserias y el dolor, y también de gozo porque de sus manos diez de las más destacadas

afiliadas a la Organización recibieron la "Y" de oro, preciadísima condecoración del Movimiento que el

Jefe del Estado colocó en el pecho de cada una de ellas entre grandes aplausos. Estos dos acontecimientos

se han producido en el hermoso pueblo burgalés de raigambre castellana, ejemplar también, como la obra

que todo el mundo conoce y encarece de la Sección Femenina en Peñaranda de Duero.

El Jefe del Estado llegó a las doce de la mañana al pie del antiguo palacio de Avellanada, joya plateresca

de extraordinario valor, con su magnífica portada del mismo estilo, su espléndido palio y sus artesanados,

únicos en calidad y cantidad. Ha sido restaurado totalmente por D. Anselmo Arenillas Alvaroz, a cargo de

la Sección Femenina, y el Palacio queda como estaba en sus orígenes, aunque convertido a partir de hoy

en residencia del Servicio Social de la Mujer, que llevará el nombre de "Ramiro Ledesma Ramos". Ha

costado reconstruiría unos diez millones de pesetas.

El vecindario en masa tributó al Caudillo un gran recibimiento. Todavía resonaban en sus oídos y en los

de los que le acompañabamos los aplausos que Aranda de Duero y otros pueblos del trayecto le

prodigaron a su paso. Iba acompañado por doña Carmen Polo, y al apearse del coche fue cumplimentado

por los ministros secretario general del Movimiento. D. José Salís; .de Educación Nacional, D. Jesús

Rubio, y de Comercio, don Alberto Uilasíres; por la delegada nacional de la, Sección femenina, señorita

Pilar Primo de Rivera; obispo auxiliar de Burgos y fray Justo Peres de Urbel, gobernador civil y jefe

provincial del Movimiento, alcaldes de Aranda y Peñaranda, director general de Bellas Arles y otras

jerarquías y personalidades. El Caudillo vestía el uniforme de Jefe Nacional, y al aparecer en el patio del

PalacioResidencia, las alumnos, formadas con sus profesoras, entonaron diversos laudes a canto

gregoriano, de los que se interpretaban en la Edad Media para recibir a jerarcas y personalidades.

La señora de Fernández Victoria ofreció a doña Carmen Polo un precioso ramo de flores, y el obispo

auxiliar de Burgos, don Demetrio Mansilla, procedió a la bendición del edificio. Inmediatamente

comenzó la visita a las distintas dependencias e instalaciones. En el salón de actos hubo una nueva

recepción, con cantos por parte de las muchachas que allí cumplen el Servicio. Social y que el Jefe del

Estado y su esposa escucharon sentados, y aplaudieron sonrientes y entusiastas.

En el salón de honor se procedió a la imposición de insignias, ceremonia sencilla y emocionante.

Palabras "breves y sencillas también. Los grandes servicios a la Patria, vino a decir el Jefe del Estado,

en momentos trascendentales para la vida de la nación, están bien logrados en la Sección Femenina.

peregrina de todas las tierras de España, descubriendo miserias y dolores por esos pueblos de Diosf

remediándolos y atendiendo a todo lo necesitado. Esa es la Sección Femenina de veinticinco años de

existencia, que por su obra merece la gratitud de los españoles.

Las nutridas representaciones allí presentes aplaudieron entusiásticamente, Franco se emocionó. Había

colocado en el pecho de cada una de las diez señoritas a que aludíamos antes, la "Y" de oro por este

orden: Asunción Olivé Noy, secretaria nacional de la Sección Femenina; Carmen de Isasi García del

Salto, regidora central; Elisa de Lara y Ocio, regidora central de Prensa y Propaganda; María José

Fernández Sampelayo, regidora de Cultura; Nitria Vives Carnicer, jefe de la Escuela de Mandos del

Castillo de la Mota; Andrea Lopes Ensenat, jeje de la Escuela del Castillo de Navas del Margues;

Mercedes Arransábal Arancibia, delegada provincial de Bilbao; Teresa Loring de Cortes, delegada

provincial de Málaga; Josefa Sancho Peres, delegada provincial de Castellón, e Isabel Piñeiro, de Lérida.

A título póstumo se había concedido la condecoración, y su nombre también fue leído, a la señorita

Carmen Cativila Pradell, cuya hoja de servicios en la Sección Femenina es brillantísima.

Después, el aperitivo. Unos minutos de descanso y más tarde el almuerzo. En la calle la lluvia cae a

torrentes, pero el vecindario de Peñaranda no abandona aquellos alrededores. Quiere volver a ver a

Franco y le aguarda. Después del almuerzo Franco y las personalidades que le acompañaban presencian la

interpretación, magnífica, por las alumnos de la Residencia, del auto sacramental del Nacimiento del Niño

Jesús.

Después de las cinco el Generalísimo abandona la nueva Residencia de la Sección Femenina para

dirigirse a Madrid. Le acompañan nutridísimos aplausos, porque la inclemencia del tiempo no ha podido

disminuir el fervor de los castellanos.—Antonio GONZALEZ CAVADA.

 

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