Desde 1939 venimos llenando la solemnidad del 18 de Julio con la expresión, en mayor o menor escala, de las inquietudes y realizaciones de nuestro regimen. 
 Debemos conjugar los planes de resurgimiento de la nación con los problemas de la vivienda, dice Franco  :   
 Imposición de la medalla del Plan de Urgencia Social al Jefe del Estado y entrega a 20931 viviendas y de medallas a doscientos cincuenta y ocho promotores. 
 ABC.    19/07/1959.  Página: 47-48. Páginas: 2. Párrafos: 17. 

DEBEMOS CONJUGAR LOS PLANES DE RESURGIMIENTO DE LA NACIÓN CON LOS

PROBLEMAS DE LA VIVIENDA, DICE FRANCO

«DESDE1939 VENIMOS LLENANDO LA SOLEMNIDAD DEL 18 DE JULIO CON LA

EXPRESIÓN, EN MAYOR O MENOR ESCALA, DE LAS INQUIETUDES Y REALIZACIONES DE

NUESTRO RÉGIMEN»

IMPOSICIÓN DE LA MEDALLA DEL PLAN DE URGENCIA SOCIAL AL JEFE DEL ESTADO Y

ENTREGA DE 20.931 VIVIENDAS Y DE MEDALLAS A DOSCIENTOS CINCUENTA Y OCHO

PROMOTORES

En el acto celebrado ayer por la mañana en el Ministerio de la Vivienda para efectuar la entrega de casas

y las medallas concedidas a los promotores de aquellas, e inaugurar la estatua ecuestre del Caudillo,

levantada en el pórtico de la sede de dicho Ministerio, el Jefe del Estado pronunció el siguiente discurso:

"Señores: Sólo unas palabras para responder y subrayar las tan elocuentes del ministro de la Vivienda, el

camarada Arrese.

El 18 de julio, esta fecha gloriosa desde 1939, venimos llenando tal solemnidad con la expresión en

mayor o en menor escala de las inquietudes y realizaciones sociales de nuestro Régimen. En el día de

hoy, a las diez de la mañana, hemos tenido un gran acto sindical, en el que entregamos sus galardones a

aquellas empresas que se consideraron modelo, que por servir las relaciones humanas y su gran sentido

social, han ido más lejos que la legislación en vigor para atender con solicitud ejemplar a sus obreros y a

sus empleados.

Hemos entregado también los premios a la destreza en el oficio a aquellos especialistas de nuestra Patria

que entregaron sus vidas al trabajo cotidiano, mejorándose de día en día, ya otros muchos que obtienen

sus galardones a través de las becas en las Escuelas de Aprendizaje, en los Institutos y Universidades.

Esto es, que el día 18 de julio, señalando como Fiesta del Trabajo, lo seguimos llenando de contenido

social.

En estos momentos, en el campo de la vivienda, con esta entrega masiva de casas, se coopera con los

actos anteriores a poner un jalón social más en esta fecha del 18 de julio.

El Movimiento Nacional fue desde sus orígenes evidentemente social, no podía ser de otra manera

porque, precisamente, el abandono y las injusticias sociales constituyeron el fermento de las revoluciones

y de nuestra decadencia. La explotación de lo social, la superchería de lo popular, la recluta de los

insatisfechos, era en la vieja política lo que nutría aquellas luchas inciviles, aquellas batallas intestinas,

aquellas divisiones y pasiones que iban sumergiendo poco a poco a la Patria en el agitado mar del

comunismo y de la miseria..

Está inquietud social fue destacada e inscrita en nuestras banderas desde los primeros días del

Movimiento. Y entre todas aquellas inquietudes ocupó el primer plano el de la casa con aquella primera

Ley de la Fiscalía de , la Vivienda. Estábamos a principios del año 37 cuando se decretó su

establecimiento, ante la necesidad de conocer la realidad de las casas salubres e insalubres de la nación,

que nos trajo la desagradable sorpresa de comprobar que el 25 por 100 de las casas españolas eran

totalmente insalubres e incapaces de reforma, y que Otro 25 por 100 necesitaba de gastos importantes

para ponerlas en condiciones de salubridad.

O sea que, mientras estábamos combatiendo, mientras luchábamos por la victoria, ya nos inquietábamos

por este grave problema y considerábamos que sería estéril nuestra victoria si no establecíamos los

jalones de un orden social que nos permitieran forjar aquella Patria mejor, aquella España que había

concebido José Antonio, que estaba en la mérito de todos los españoles y que cristalizaba en el

Movimiento Nacional.

EL INSTITUTO DE LA VIVIENDA NACIÓ EN PLENA GUERRA

Nos encontrábamos en la dura batalla del Ebro cuando el ministro de Acción Sindical, González Bueno,

venía a visitarme a mi Cuartel general de Pedrola con los estudios primeros sobre el Instituto de la

Vivienda, el instrumento que pretendíamos forjar para poder resolver el problema de la vivienda modesta,

encauzándolo y complementando la falta en este orden de la iniciativa privada.

Y así nació, en plena guerra, el Instituto de la Vivienda, como había nacido antes el Fuero del Trabajo,

nuestra gran Carta social, definidora de nuestra doctrina, la que durante estos veinte años viene

presidiendo en todos los órdenes de las actividades de la nación, lo mismo en el campo que en la industria

o la agricultura, así en la ciudad como en las aldeas.

Terminada la guerra se presentó la necesidad de la reconstrucción de la Patria, y entonces tuvimos qué

crear otro instrumento que financiase la reconstrucción de lo destruido, y fue el Instituto de

Reconstrucción, al que se encomendó la financiación de estas realizaciones. Y las necesidades de

ejecución dieron vida a la organización de Regiones Devastadas, para la ordenación y ejecución de las

reconstrucciones. Como veis, la necesidad hacía surgir en el Ministerio de la Gobernación los organismos

que habían de ocuparse de la reconstrucción de la Patria, y por otro lado se creaban en el Ministerio de

Trabajo los que, afectando a lo social, comprendían, la construcción de viviendas salubres para todos los

españoles. En Gobernación también se enclavó la Dirección de Arquitectura, que había de establecer la

ordenación arquitectónica y urbanística de la nación. Pero todo esto, que había nacido fuerte en cada una

de sus partes, estaba desconectado y reclamaba la unidad.

UN PANORAMA ANÁRQUICO

Por otra parte, la práctica nos había demostrado que las necesidades eran todavía muy superiores a lo

concebido. Nos encontrábamos con una España anárquica, con una población campesina muy superior a

lo que podía demandar el campo. Necesitábamos industrializar el país. La estructura física de nuestros

pueblos venía influida por las características guerreras de nuestra Historia. En los picachos más

inverosímiles se agrupaban las casas de los pueblos al calor del castillo feudal y a la sombra de las torres

de la iglesia, y en cambio, en los valles fértiles, que podían ser regados, en las extensiones

de terrenos llanos, aparecían unos grandes poblaciones, como en Andalucía y Extremadura, separados por

muchos kilómetros de recorrido, que hacían muy penosa la labranza de las zonas intermedias, lo que nos

exigía el redistribuir la población española, racionalizarla, sujetarla a las necesidades futuras de nuestra

marcha económica.

Y esto nos presentó un gran problema ingente, porque existen muchas provincias españolas, muchos

pueblos, que carecen de razón de ser, donde las construcciones son rudimentarias, sin los servicios más

elementales, en tiernas marginales que no rinden ni siete por uno, sobre las que gravitan una gran

proporción de campesinos, cuando existen otras zonas más fértiles que pueden ser regadas y. donde se

pueden concentrar sus pueblos, presentándonos un campo amplísimo para que el Ministerio de la

Vivienda nos ayude a resolver todos estos, grandes problemas sociales que, aparte dé su virtualidad

humana, tienen otra proyección sobre la industria de la construcción, una de, las mas importantes, si no la

más, de nuestra nación y la que más brazos ocupa. Si, a esto unimos la de los materiales de construcción

que la alimenta, nos encontramos con que una gran masa de las actividades de la nación depende

precisamente del mantenimiento de la construcción de viviendas, de su ordenación, del urbanismo y de la

construcción en todos los aspectos.

"ESTOY UNIDO A LAS PREOCUPACIONES DE LA VIVIENDA"

Esto nos dará una idea de la necesidad imperiosa de que al poner la nación en orden, al confeccionar sus

planes de resurgimiento, necesitemos conjugarlos con los problemas de la vivienda. Porque es tan grande

el vacío que encontramos en nuestra Patría, tantísimo lo que tenemos que llenar y tanto lo que nos exige

el crecimiento de la nación, que hay que pensar seriamente en todas estas necesidades del país.

.

Por lo tanto, al Ministerio de la Vivienda, a sus Organismos, sus Secciones y sus Direcciones les espera

un trabajo abrumador, porque realmente si, como decíamos, España no nos gusta, tenemos que forjar otra

mejor y hemos de hacerlo nosotros mismos.

Felicita a todos los que se han entregado a esta obra, que no necesitaba que me pusieran en estatua a su

entrada para tenerme con vosotros; bien está como símbolo su actitud de marcha, porque éste necesita ser

un Ministerio en marcha, pues yo estoy unido a las preocupaciones de la vivienda perpetuamente,

mientras aliente.

¡Arriba España!

 

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