Sólo para uso histórico. 
 No a la destrucción de las fichas políticas     
 
 Hoja del Lunes.    02/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Sólo pora uso histórico

NO A LA DESTRUCCIÓN DE LAS FICHAS POLÍTICAS

La comisión gestora, de la Asociación Sindical de Archiveros y Bibliotecas del Estado ha emitido una

nota ante las noticias de una posible destrucción de los archivos de antecedentes políticos aparecidas en la

prensa diaria.

En esta comisión gestora, en la que figuran, entre otros, don Luis Sánchez Belda, director del Archivo

Histórico Nacional; don Justo García Morales, jefe del Centro Nacional del Tesoro Documental y

Bibliográfico de la Nación, y David Torra Ferrer, director de las bibliotecas del CSIC, considera que el

intento de destruir los antecedentes políticos que guardan los archivos de las Direcciones Generales de

Seguridad y de la Guardia Civil conlleva la desaparición de un testimonio veraz y objetivo de las

corrientes, tensiones y luchas ideológicas, políticás y sociales de la sociedad española actual. Los

historiadores del futuro en-. centrarán en ellos una fuente irreemplazable de conocimientos para la

interpretación de la historia de nuestros tiempos y bajo ningún concepto se les puede privar de estas

fuentes de información. La salvedad que recogen las notas de prensa de hacer una previa selección de los

expedientes de interés histórico—continúa diciendo el comunicado—no deja de ser una expresión de

buena voluntad cuya realización plantea serios interrogantes acerca del criterio y garantías de

ecuanimidad y sentido histórico con que vaya a ser realizado dicho expurgo. Añaden, igualmente, que

deben llamar la atención sobre el destino que pueda esperar a muchos archivos de organismos y entidades

públicas que han desaparecido en el actual proceso político del país y que también forman parte del patri-

monio histórico de los españoles.

Puestos en contacto con don Justo García Morales, éste amplió para HOJA DEL LUNES su

argumentación acerca de la necesidad de cuidar esta faceta del tesoro histórico nacional; que en buena

parte puede desaparecer y que de hecho está desapareciendo en las actuales circunstancias de cambio

político.

"Hay, es cierto—nos dice—, un problema fundamental: garantizar el buen uso de estos fondos, que

tengan una utilidad exclusivamente histórica y que no puedan caer en manos de desaprensivos que se

vean tentados de usarlos para fines privados. Una alternativa a considerar es preservar el total de. ésta

documentación, pero dejándola "dormir" el suficiente número de años como para que no pueda afectar su

conocimiento a las personas por ella afectadas. Con ello se salvaguardaría a la vez el interés de los

ciudadanos y el de la historia, que debe basarse en documentos fehacientes y materiales."

"Antecedentes no faltan—nos afirma don Justo García, Morales—. El Vaticano tiene, sus fondos

documentales reservados, al igual que la Biblioteca del Congreso USA. En ella, cuando un presidente

termina su mandato, son depositados sus papeles, que pueden ser publicados, según su naturaleza, al cabo

de un período de tiempo más o menos largo, que puede llegar a los cien años. Otro antecedente a citar fue

la documentación que pudo salvarse de los archivos de la Gestapo, la cual fue depositada en Washington

como reservada, en diversos grados y durante distintos plazos; cosa semejante ocurrió en Portugal con los

archivos de la PIDE. También en nuestro propio país hay fnodos reservados, por ejemplo, en la Academia

de la Historia."

 

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