Autor: Albertos, José Luis. 
   Aviso para una campaña neutral     
 
 Diario 16.    24/05/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Aviso para una campaña neutral

José Luis Albertos

Dentro de pocos días empezará a funcionar el Comité para radio y televisión previsto por el real decreto-

ley de 18 de marzo y puesto en pie de acción inmediata por el real decreto de 3 de mayo. La misión de

este Comité es controlar cómo la Dirección General de Radio y Televisión cumple con la obligación de

proporcionar a los grupos políticos espacios gratuitos para sus campañas electorales. La distribución de

estos espacios en televisión y emisoras de radio de titularidad pública deberá hacerse por la citada

Dirección General "sobre la base de la más rigurosa equidad". No seamos maliciosos y pensemos que,

efectivamente, los hombres del presidente situados al frente del citado organismo ministerial son capaces

de atar esta mosca —y varias docenas de moscas más— por su rabo. Cosas más difíciles han hecho en

momentos cruciales. Para el ejercicio de su delicada misión, los hombres del presidente situados al frente,

etcétera, etcétera, contarán con el bien intencionado apoyo logístico del Comité para radio y televisión.

En el momento de escribir estas lineas no se conocen todavía los nombres de este jurado, compuesto de

doce vocales —seis representantes de la Administración y seis representantes de los partidos— bajo la

autoridad de un presidente designado directamente por la Junta Electoral Central. Pero sea cual sea la

nómina de este Comité, pienso que no estará de más el intento de aleccionar a estos síndicos

amistosamente para facilitarles en su momento el desempeño de su misión. Yo aconsejaría al presidente y

a los seis representantes de los partidos que no se dejen llevar ingenuamente a la trampa de la discusión

aldeana de si el día y la hora de programación del grupo A es mejor o peor que los días señalados al grupo

B o el grupo C. Esto es, seguramente, lo que buscarán sibilinamente los astutos representantes del

Gobierno. Por favor, mi querido señor presidente, sea usted quien sea: no entre sn este laberinto para

aficionados.

Vigilancia de los informativos

Lo que debe preocupar de verdad a este Comité —bueno, a la parte no gubernamental de dicho Comité—

es la vigilancia de los espacios informativos ordinarios y, de modo especial, los telediarios de ambas

cadenas y las revistas semanales o magazines dedicados a temas de actualidad política, cultural,

económica, artística, etc- Para que la campaña electoral a través de los medios electrónicas de titularidad

pública sea de verdad neutral, equilibrada y objetiva —como prometió Adolfo Suárez—, quien debe ser

vigilado por el citado Comité es precisamente, y antes que nadie, el propio presi-dente Suárez. La

estrategia del centro suareciano está bien clara: el prestigio del número uno de la coalición arrastrará

consigo en todo el país a los demás vagones de las „ desparramadas candidaturas. Suárez es, por tanto, el

hombre que hay que neutralizar si se quiere situar al Centro Democrático en igualdad cíe condiciones con

las otras listas electorales. Pero Suárez no va a ocupar ningún programa directamente relacionado con las

elecciones. Por dos razones, entre varias:. primero, porque se comprometió públicamente a no entrar en la

coatienda electoral; segundo, porque es Inteligente y sabe que no le conviene.» Suárez lo tiene todo

ganado sin bajarse del autobús, porque ese 40 por 100 de votantes indecisos que hay en España se

inclinará casi todo a su favor dé aquí al 15 de junio, incrementando las cifras de los votantes que ya ahora

se inclinan decididamente por él. Es una simple cuestión de inercia, que en el ámbito social tiene a veces

la misma fuerza que una ley física. Para ganar, Suárez sólo necesita, salir regularmente en los tele-diarios

saludando al Rey, recibiendo ministros extranjeros o comisiones de agricultores catalanes, inaugurando

un centro cívico, sonriendo al Príncipe de Asturias al presentarle un grupo de scouts, etc. ¿Cómo se puede

impedir civilizadamente que´ el presidente de Gobierno no sea noticia para los medios de masas tres o

cuatro veces cada semana?

Neutralizar a Suárez

El Comité debe neutralizar al presidente en este terreno. ¿Cómo hacerlo? Esta es otra cuestión. Pero

aunque parezca caricaturesca, voy a proponer una fórmula para conseguir que la inevitable aparición del

presidente en los espacios informativos no atente contra los principios de neutralidad, equilibrio y

objetividad que él proclamó en su alocución del 3 cíe mayo. La idea nos viene del campo de la publicidad

comercial, corrió casi todo encampanas electorales. En U.S.A. es obligatorio que los anuncios de marcas

de tabaco vayan acompañados de una leyenda muy claramente destacada que dice: "Aviso: el Ministerio

de Sanidad ha determinado que fumar cigarrillos es peligroso para su salud." Ya que no podemos impedir

que el presidente deje de ser noticia para la TV, yo sugiero que cada vez que salga en pantalla aparezca

sobreimpresa la siguiente advertencia para reflexión de todos los votantes: "Cuidado: el Poder prolongado

acaba corrompiendo." ¿Que esto es grotesco? Más grotesco, más peligroso para todos —Corona, Suárez y

el pueblo— sería una votación que honradamente tuviera que ser repudiada por los de-rrotados, una

votación de cuya pureza preparatoria hubiera mucho que sospechar. El gran peligro de la campaña

electoral no es tanto el propio Suárez, como la nerviosa oficiosidad de los famosos hombres del

presidente.

 

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