Autor: García Candau, Julián. 
 Porta, único candidato a la presidencia de la Federación de Fútbol. 
 El PSOE, la oposición de la UDPE     
 
 El País.    07/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Porta, único candidato a la presidencia de la Federación de Fútbol

El PSOE, la oposición de la UDPE

J. GARCÍA CANDAU

Pablo Porta, del SEU de toda la vida, como recuerdan sus compañeros de promoción de la Universidad de

Barcelona,y primer presidente de la Unión del Pueblo Español en la Ciudad Condal, ante la posibilidad de

que un hombre del PSOE, Antonio Fernández, vicepresidente del Carabanchel,preséntara su candidatura a

la Federación Española, manifestó, que ésta era una oposición política. Vistas las cosas desde el punto de

vista del señor Porta, se hace política cuando se pertenece a un partido de la Oposición democrática y sólo

se piensa en el deporte cuando Se está con el viejo régimen.

Tras cuarenta años en los que el deporte español ha sido regido en las alturas por el partido único y

cuando todavía cualquiera puede recordar a aquella selección española —la improvisada selección,

porque los grandes ases estaban en el exilio formada en el centro del campo y saludando el himno

nacional con el brazo en alto, resulta que cualquier intento que un hombre de buena fe pueda llevar a cabo

por su simple simpatía aun partido político, que ha tenido que vivir en la clandestinidad, es tildado de

candidato político.

El señor Porta, que es hombre del fútbol independientemente de la camisa que lleve en cada momento, no

debe olvidar, sin embargo, que llegó a la Federación Española arropado por quienes son sus

correligionarios. El día de su toma de posesión estuvo presente Juan Antonio Sámaranch. hombre de la

UDPE. Amigos y correligionarios de Porta son destacados dirigentes del deporte catalán. Curiosamente,

todos ellos son como el nuevo alcalde de Barcelona, señor Socías-Humbert, socios o simpatizantes del

Español.

Sin necesidad de consultar con mi amigo Luis Gómez Llórente, resulta fácil adivinar que cualquier

miembro del PSOE que intente llegar a la presidencia de la Federación Española de Fútbol lo hará con la

firme convicción de que el fútbol es una actividad al margen de la ley y por tanto necesitada de una

reforma a fondo.

Para empezar, el PSOE lucharía contra el derecho de retención,que es un pacto de no agresión inventado

por clubs grandes, para dominar a los pequeños. El derecho de retención es una fórmula cercana a la

esclavitud y si está limitada en Tercera División es precisamente porque de esta forma, los clubs de

Primera pueden dejar sin sus mejores jugadores a aquellos que no pueden pagar grandes fichas.

Un hombre del PSOE no escondería la cabeza bajo el ala ante las sentencias del Supremo que establecen

la relación laboral entre jugadores y clubs, y por supuesto, incluso desde la nueva ley de Relaciones

Laborales, intentaría poner en claro el anacrónico sistema de contratos que rigen en la actualidad.

Desde la Delegación de Deportes y desde la Federación se dictan normas que contravienen leyes

sustantivas del país y por muy idealistas, de cara a la selección nacional, que se sientan los responsables

del fútbol español, tendrán que olvidarse de esa normativa que impide a determinados españoles ejercer

su profesión.

No hace falta ser del PSOE para saber que la asamblea del fútbol español se rige por una serie de

condicionamientos absurdos e indefendibles desde cualquier plano. No resiste ningún análisis serio el

hecho de que Madrid, Barcelona, Valencia, Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao tengan en la

asamblea veinticinco votos más que el Salamanca. Hércules y otros hermanos pobres de Primera. No

tiene sentido alguno que el Real Unión de runden razón de su historial, pero en Tercera haya pesado a la

hora de las votaciones más del 25 %.

Los clubs de Tercera han sido siempre discriminados dentro de la asamblea de tal modo que ha bastado el

voto de las federaciones regionales, que siempre están con la directiva nacional, para que una propuesta

suya haya quedado en nada. Ha bastado una propuesta de Tercera, para que los de Primera, a los que no

les ha incumbido el tema, se la hayan, cargado.

Cuando la reforma llegue al fútbol, los jugadores tendrán una mayor representación —han vivido siempre

de cinco votos entre más de cuatrocientos— y por tanto una diferente consideración. Algún día a lo

mejor, los jugadores se oponen a que detrás de una portería, como ocurrió el domingo en Sevilla, para que

lo viera a través de RTV toda España, se ponga un cartel como éste: «La democracia se hace votando.»

Los jugadores algún día tendrán voz y voto. Y a lo mejor se lo tendrá que dar un hombre como Antonio

Fernández que es del PSOE y tiene las ideas claras.

Las primeras elecciones van a colocar a muchos de los de siempre porque juegan desde el poder y tienen

todo su aparato en las manos. En las siguientes, ja parlarem.

 

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