Autor: Tomás Marco, Juan José. 
 Elecciones a Cortes. Elecciones generales. Pregunte usted lo que quiera. 
 Libertad para la campaña electoral     
 
 Ya.    28/05/1977.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Pregunte usted lo que quiera

LIBERTAD PARA LA CAMPAÑA ELECTORAL

Sobre la campaña electoral recién comenzada y sobre sus incidencias, me escriben algunos lectores y

preguntan ti tío hay normas que regulen, y «viten incidencias desayradalles V aun delictivas por ios

violencia» y agresiones que se producen, aunque es verdad que muy esporádicamente, pero que contiene

observar y valorar para que en ningún momento degeneren y se generalicen en una situación conflictiva

que haga de Ja oampaña electoral un campo de persecuciones, agresiones, violencias, insultos, etc. Y esto

no sólo en el terreno material de los actos de propaganda y de los trabajos de colocacián de carteles, sino

en el lenguaje y en el tono de los oradores de cada mitin, sea de guien sea. Sin mengua, por supuesto, cíe

toda legitima claridad y fortaleza en la expresión de los programas y en la critica de los demás, hasta el

justo limite del respeto a los otros, que es la nota distintiva de todo sentimiento, verdadero de democracia

y de convivencia.

En este sentido contesto hoy a quienes preguntan más o menos esto:

—Al comenzar 1» campaña electoral oficialmente, e intensificarse los actos de propaganda, los mítines y

la colocación de carteles en las paredes y vallas, parece que se intensifican también la» agresiones y la

falta de respeto a lo que cada uno hace o pone en los carteles. Parece como sí hubiera, siguiendo a los

equipos que colocan los carteles, otros equipos encargados de arrancarlos, y como si a cada mitin hubiera

algún grupo contrario encarga,-4o de reventarlo; y aún peor: a veces las agresiones no son sólo verbales,

sino físicas. ¿No hay normas que regulen todo esto?

• Todo e1 proceso electoral está planteado sobre las bases de unas garantías necesarias para

asegurar el secreto del voto y la pureza del sufragio, como instrumento de las libertades

democráticas. Para el secreto del voto se ha introducido esta vez incluso el voto bajo sobre y la

posibilidad de prepararlo en cabina cerrada. Esto, además de loe controles de todos los partidos

y las garantías legales por parte de los ciudadanos designados para las mesas, a fin de que la votación •e

desarrolle normalmente, ein pucherazos ni abusos.

• Pero el voto emitido en esas circunstancias no sería en última Instancia enteramente libre si

no hubiera la posibilidad de optar o elegir entre diversos partidos o coaliciones en una alternativa

verdaderamente plural. A garantizar dicha pluralidad y su concurrencia MI la conquista del electorado

»« dirige un conjunto de previsiones que «e incluyen en I*ss normas electorales. Tal es el caso de la

regulación de la, campaña electoral sobre la base de Igualdad de oportunidades de todos loa contendientes

asesorada a través de los medios informativos de titularidad pública y de la adecuación de espacios y

lugares idóneos para la propaganda electoral y *! control de quienes administren «1 proceso electoral—

representantes de todos—sobre la campaña « incluso de los gastos de la misma. Se trata de fijar l»s bases

para que ninguna libertad pueda ser inhibida o sofocada por «1 abusivo ejercicio d« Ja libertad ajena.

Aquí está la clave d« la cuestión. • De nada servirán las normas legales si las actitudes de todos los

interesados en las elecciones no se atienen a »ete principio tan fundamental. Que ninguna libertad pueda

ser sofofocada. o extirpada por el abusivo ejercicio de la libertad de los demás. Es decir, la libertad de

cada uno no puede privar a los otros de «u legítima libertad, pues entonces aquella libertad ya no es

libertad, gino coacción, imposición, abuso, violencia, agresión.

Reflexionen todos sobre estas cosas. Cartel arañado o arrancado, orador Insultado y cartelista agredido

crean más bien amigos, porque «ti hombre se «ente inclinado hacia toda victima injustamente dañada.

Juan José TOMAS MARCO

 

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