Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
 Letras del cambio. 
 Archivos     
 
 Informaciones.    23/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LETRAS DEL CAMBIO

ARCHIVOS

Por Jaime CAMPMANY

ESTOY absolutamente de acuerdo con los que se quejan de que vayan a ser destruidos los archivos donde

se conservan los «antecedentes políticos» de los españoles, elaborados durante los «cuarenta años». Estoy

conforme en que esa destrucción es un mal servicio a la Historia.

Al través de esas fichas de «antecedentes políticos» d e unos y otros se podría reconstruir el drama o la

comedia de muchas evoluciones políticas personales. Pero, sobre todo, sería posible obtener una lección

sobre la evolución de la sociedad española o de grandes sectores de ella. En esas fichas, los historiadores

futuros encontrarían la historia patológico-política de muchos españoles más o menos ilustres, pero

encontrarían también la manera de seguir el rastro de una epidemia política, de su capacidad de contagio

y de sus reacciones hasta la contaminación o hasta la salud y la vacuna.

La conservación de esos ficheros tiene, sí, un grave peligro. El de que pudieran ser utilizados, hoy, como

arma arrojadiza entre unos españoles y otros. El de que nos sirvieran para dedicarnos a uno de los

deportes favoritos del español: el de descalificar con el pasado a los adversarios y, mucho más, a los

amigos o a los antiguos correligionarios. Ya se sabe que, con frecuencia, los españoles hacemos de las

historias personales una especie de pim-pam-pum para pelotear o apedrear a las figuras públicas hasta

conseguir doblarles la cabeza, como en caseta de feria se hace con los muñecos.

En vez de darlos al «fuego purificador», podríamos haber conservado esos archivos para el porvenir. El

fenómeno de los «cuarenta años» es un fenómeno todo lo contrario que simple, y en esas fichas de

antecedentes políticos podrían encontrar los que nos sucedan la clave que explique muchas cosas que así

van a resultar inexplicables. No parece sino que estemos siempre en las mismas: en la vergüenza de

nuestro pasado más inmediato. Cíclicamente, los españoles querrían borrar de la memoria común sus

«culpas» personales en el pasado más inmediato. Y después, que así se escriba la Historia. Esa

clasificación entomológica oficial de los «bichos políticos» durante el régimen anterior es un material de

trabajo irrecuperable. Sin ella, tal vez resulte imposible estudiar la evolución de las especies, y, sobre

todo, los que lleguen detrás de nosotros no acertarán plenamente de dónde partimos y hasta dónde

llegamos. Cuando se ignora, sé inventa. Y cuando se inventa, se yerra.

 

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