La Prensa del Estado     
 
 Arriba.    06/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 2. 

LA PRENSA DEL ESTADO

«—¿Que se va a hacer con la Prensa del Estado?

—Bueno, yo, el otro día, cuando salió el tema en Moncloa, propuse que no se creara una comisión para

estudiar el tema, lo primero que dije es que el Gobierno pasara toda la información que tiene a los

partidos —a los grupos parlamentarios, para ser más preciso—: absolutamente toda la información. Y que

se creara una subcomisión en las Cortes que estudiara esa información, consultara a los trabajadores

afectados y emitiera un informe para que la Cámara asuma una résponsobilidad: porque no es una res-

ponsabilidad de Gobierno, sino que es una responsabilidad presupuestaria y el presupuesto lo tienen que

aprobar las Cortes. Hay un principio que todo el mundo acepta: el respeto riguroso a los derechos de los

.trabajadores, que se debe aplicar no sólo a este caso, sino a todos los casos. Y también hay la

constatación de que algunos medios de ese sector son catastróficamente ruinosos, sin posibilidad de

recuperación. Entonces, nosotros estamos preocupados por algo que aparece como una contradicción que

no tenemos resuelta —y hay que decirlo así—, que es: el mantenimiento institucional al servicio del

Estado no lo vemos nada claro, porque no ha funcionado hasta ahora en ninguna parte del mundo como

servido a la sociedad; y tenemos la grave preocupación de la privatización de esos medios de

comunicación, es decir: la venta al mejor postor; porque esa venta supone que irían al mismo circuito de

control de la inmensa mayoría de los medios de comunicación. Por otra parte, nos parece sugestiva la

experiencia autogestiona-da, que tampoco se ha practicado y tal vez haya que hacerlo. Entre estas tres

posibilidades y una cuarta, que es la de que desaparezcan pura y simplemente, a nosotros esta última es la

que nos parece peor, porque lesionaría más los intereses de los trabajadores. De la misma manera que nos

parecería mal, para entendernos, que desapareciera ENASA. La desaparición de un periódico tiene un

valor público importante y es un asunto que hay que tocarlo con mucha delicadeza. Hay que hacer un

análisis riguroso de la situación, sin pensar que «se nos pueden echar encima los periodistas». Por otra

parte, estamos contemplando que desaparecen periódicos privados y van a desaparecer más.

Por consiguiente, lo que hay que hacer es un enorme esfuerzo de racionalidad de parte de tos trabajadores

y de parte de los parlamentarios y del Gobierno para encontrar la mejor salida. Que no está todavía

diseñada. Para nosotros, desde luego, la experiencia autogestionaria es la más sugestiva; hay que ver si

funciona en un medio de comunicación.»

Felipe GONZALEZ, a «Gaceta Ilustrada»

 

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