Cosas de pueblo     
 
 Diario 16.    22/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Sábado 22-octubre 77 / DIARIO 16

Cosas de pueblo

Un llamado "Clotaldo" arremetía ayer en "Pueblo" contra este diario, sin atreverse siquiera a nombrarlo y

calificándolo de "papel en crisis". Con ello y otras andanadas adyacentes en diversas páginas continúa así

el vespertino estatal su campaña contra D16. ¿Motivo? La actitud de este diario contraria a la subsistencia

de la prensa oficial franquista.

Los "Clotaldos", "Ulises" y otros tirios y troyanos de "Pueblo" no cejan en su empeño de seguir

escribiendo por cuenta del Estado, pero lo que no parecen dispuestos a hacer es leer e informarse. Si

leyeran, aunque más no fuese que el objeto de sus iras, evitarían cometer errores como los siguientes:

Afirma "Clotaldo": "Observa-mos el silencio triste con que el resto de la prensa contempla una polémica,

en la cual ya debía haber participado, en nombre del sentido común y de la ética, del decoro y de la

camaradería." Gruesa mentira. El matutino estatal "Arriba" lleva días peinándole la onda a "Pueblo" y

sólo horas antes de que "Clotaldo" utilizase las máquinas y el papel pagados por todos los españoles, el

matutino independiente "El País" echaba su cuarto a espadas antiestatales. Angustiosa pregunta para

"Clotaldo": ¿No es el "Arriba" un periódico? ¿Tendrá "El País" menos peso en la sociedad que el

superdemócrata, hiperliberal y supraprofesional "Pueblo"?

Afirma "Clotaldo": "Un recién nacido diario de la tarde..." (por D16), "...como si la salvación de España

estuviese en que unos periódicos desapareciesen para que otro (por D16) - ¡ay, por muy mal camino

económico y al borde de la ruina! - logre salvarse o al menos prolongar su conocida crisis de lectores y de

tesorería..." ¿De qué me hablas, "Clotaldo", que no me estoy enterando? DIARIO16 se vende en toda

España por la mañana, desde hace meses. Y, con un leve esfuerzo de lectura, el control de la OJD, que no

es, querido "Clotaldo", una marca de automóviles, sino el único organismo de control de tirada y ventas

de publicaciones, sirve para enterarse de que el recién nacido ha debido comer mucha espinaca porque ha

superado ya ampliamente a más de un senecto. Media: 100.000 ejemplares diarios de venta. Quienes han

vivido siempre colgados de la generosa teta del contribuyente no tienen por qué saber cuáles son las

vicisitudes de un diario independiente. Nunca se han preocupado de la relación coste-precio, ni han tenido

por qué informarse de los mecanismos de lanzamiento y consolidación de una publicación, que obligan a

todo hijo de vecino no estatal a prever pérdidas iniciales. D16 puede afirmar, con orgullo patriótico, que

ha batido records mundiales de reducción de esas pérdidas, después y antes de batir otros como, por

ejemplo, ser el primer diario español de memoria de anciano tomado como modelo en los Parises de la

Francia. Si "Clotaldo" hubiese pasado de los códices medievales, enterándose hubiera de la reciente

aparición de "Le Matin de Paris" (que no depende del Estado, como ningún otro diario francés).

Afirma "Clotaldo": "Por eso se entregan al canibalismo periodístico y desean (por D16) condenar al

hambre a 6.000 trabajadores de la prensa de la sociedad." D16 nunca ha pedido - ¡Dios o Marx nos libren

de ello! - que desaparezcan los actuales periódicos estatales ni que se condene al hambre a sus

trabajadores. Léanos usted, don "Clotaldo". Lo único que hemos pedido es que dejen todos ellos de ser

subvencionados por el Estado, es decir, por todos los trabajadores y compradores españoles. ¡Siga

"Pueblo" en pie, de enhorabuena! Pero que lo paguen otros o que se auto-gestione. ¿Dudan los

profesionales de "Pueblo" de su capacidad de aguante autogestionario? ¿Temerán, acaso, no generar con

su talento los recursos suficientes para subsistir sin otra ayuda que la de su trabajo? Si así fuese, todo

quedaría explicado y el sufrido pueblo español, una vez más, desengañado.

Lo de caníbales, vale. Un día sí y otro no le mordemos la pantorrilla a un periodista libre. "Pueblo" nada

tiene que temer.

 

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