XLIV aniversario de la fundación de Falange Española. 
 En busca de la unidad  :   
 Ante tres mil personas pronunciaron discursos F. Teixidó, J.L. Gómez Tello, A. Gibello y E. Lostau. 
 El Alcázar.    31/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

XLIV aniversario de la fundación de Falange Española

EN BUSCA DE LA UNIDAD

• Ante tres mil personas pronunciaron discursos F. Teixidó, J.L Gómez Tello, A. Gibello y E. Lostau

Con asistencia de tres mil personas (estimación compartida por EL PAÍS y ABC) se celebró el sábado en

el cine Europa el XLIV aniversario de las fundación de Falange Española de las JONS por José Antonio

Primo de Rivera. Al acto asistieron entre otros el exministro Utrera, Molina, Pilar Primo de Rivera,

Guinea Gauna, Villegas Girón, Gutiérrez del Castillo y Puig Maestro Amado. Un espíritu compartido de

unidad falangista, fue sin duda la principal característica del acto, en el que los cuatro oradores que

intervinieron (Francisco Teixidó, J. L. Gómez Tello, Antonio Gibello y Eugenio Lostáu) pusieron de

relieve la proyección futura) de la Falange como alternativa revolucionaria igualmente distante del

capitalismo y del comunismo.

Francisco Teixidó

Tras unas palabras de presentación de José Vela Gomila, subjefe provincial de la Falange de Madrid,

Teixidó pronunció un discurso en el que afirmó que "después de 44 años el legado de José Antonio y su

ímpetu hispánico permanecen incólumes en una minoría inasequible al desaliento a pesar de la pretendida

trituración realizada por los últimos gobiernos que no ha venido sino a limpiar de paja la Falange y

favorecer la salida de tibios y traidores". Añadió que la tarea de reconstrucción nacional corresponde a la

juventud porque en este momento "yacen abandonados, ultrajados y traicionados los ideales supremos de

Patria y las realizaciones acuciantes de justicia social". Más adelante dijo que "tenemos que oponer la

revolución, una revolución social y nacional, ante toda esa morralla de secretarios de partido que

enardecen al pueblo y luego lo abandonan en los momentos críticos, mientras ellos asisten cordialmente a

las sesiones circenses del palacio de la carrera de San Jerónimo".

Y concluyó subrayando que "el nacionalsindicalismo cree que es el pueblo, que han de ser los

trabajadores, quienes se encarguen de sostener y vigorizar la vida española, pues la mayor garantía del

pan, la prosperidad y la vida digna de las masas radica en la fuerza económica moral y material de la

Patria". Nosotros no hemos venido a salvar la burguesía y el capitalismo —puntualizó—. Venimos a crear

una España grande y poderosa por considerarla el mejor baluarte de defensa de los intereses del pueblo

trabajador".

Gómez Tello

José Luis Gómez Tello, a continuación, señaló que "jamás nos acostumbraremos a la capitulación, al

cambio de chaqueta, a la traición de cuanto fuimos, de cuanto somos, de todo en lo que creemos y por lo

que cayeron nuestros mejores camaradas". Describió la situación actual española, en la que se ha

instalado una atmósfera de desaliento, de pesimismo. "Todo aparece incierto, confuso y en bancarrota. Se

hace almoneda de todos los valores. Se tambalean las creencias y se ve ir a la deriva el barco de la Patria".

Entre otras cosas, señaló que la España de 1.933 no aparecía muy diferente a la actual, donde "tras las

caretas sonrientes de los profesionales de la política y del perjurio, está la España dramática y cargada de

angustia y de inquietud. Y el mundo aplaude. Aplaude la democratización, aplaude el que nos hayamos

homologado con Europa. Eso es mentira. Lo que aplauden es que hemos dejado de ser la tercera potencia

industrial, el que somos un campo abierto al saqueo de las internacionales..." Asimismo dijo: "No vamos

a retroceder ni un solo paso en las exigencias que hace cuarenta y cuatro años la Falange fundacional

reclamaba".

Antonio Gibello

Antonio Gibello señaló después que "Jose Antonio no fue jamás eso que ahora se llama un inmovilista"

sino un jefe revolucionario "que sabe penetrar en la sustancia de los fenómenos económicos y sociales y

que distingue clarividentemente entre la apariencia y la realidad de los hechos". Tras poner de relieve las

diferencias entre el José Antonio del acto fundacional y el que en 1.936 demostraba con su muerte la

autenticidad de su vida subrayó que con esa misma coherencia de pensamiento y de acción la Falange

tiene que enfrentarse hoy con el desafío de un futuro" que no puede dejar a España al arbitrio del grupo

más fuerte o del partido mejor organizado". Tras denunciar que la demagogia ejercida desde el poder y la

oposición engaña al pueblo con el señuelo de unos acuerdos falsos y unos proyectos autonómicos baldíos,

reafirmó que Falange Española quiere afrontar la búsqueda de un orden nuevo desde la ruptura con la

mediocridad ambiental. Asimismo dijo que la actuación del partido en el poder no ha hecho más que

provocar la desilusión y el hastío en sus propios electores, que ahora se sienten defraudados; y en cuanto a

la oposición, señaló que el partido comunista, consciente de que nada va a conseguir por la vía de la

acción revolucionaria, ha adoptado la táctica de la infiltración, la penetración ideológica, el desarme

ideológico de sus oponentes. Concretamente refiriéndose al Pacto de la Moncloa comentó que el

Gobierno, completamente desarbolado, ha cedido una parcela importante de sus funciones con grave

detrimento además de la función parlamentaria. Frente a todo ello, afirmó que la Falange tiene sobrado

caudal de respuestas válidas como para afrontar en detalle todos los problemas de la sociedad española de

nuestro tiempo, sin tener que recurrir para ello a ningún paralelismo ni ninguna claudicación

homologadora. Empezando por un programa escueto y eficaz: trabajar.

Lostáu Román

Eugenio Lostau, por último, recogió la voluntad de proyección de la Falange desde un sentido básico de

unidad y con una moral revolucionaria rotunda. Comentó la doble dimensión que abarca la Falange como

manera de pensar y como modo de ser, desmentida en el caso de tantos antiguos cantaradas que ahora son

los primeros en desmentir toda vinculación falangista, y puso de relieve la especial vigencia que alcanza

el pensamiento de José Antonio en el campo de lo social, habida cuenta de las graves tensiones que se

están produciendo en las relaciones laborales. Por último, con referencia a Cataluña y Vascongadas

subrayó que tan solo un sólido espíritu de unidad nacional puede recobrar una España nueva para abordar

firmemente el futuro con seguridad y progreso.

A continuación el jefe de la Falange de Madrid, Alonso Collar, dio lectura a un manifiesto del jefe

nacional, Raimundo Fernández Cuesta, del que ofrecemos un resumen en esta misma página. Concluido

el acto, los asistentes cantaron el Cara al Sol iniciando una manifestación que transcurrió por diversas

calles sin provocar incidentes de ningún tipo.

(Fotos TANISFER)

 

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