La oposición busca interlocutor al margen del Gobierno     
 
 El País.    23/07/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

La oposición busca interlocutor al margen del Gobierno

Un nuevo frente integrado por los partidos de Coordinación Democrática y

determinados sectores de la derecha neocapitalista puede estarse gestando tras

las conversaciones mantenidas en las dos últimas semanas entre representantes de

dichos partidos y personalidades políticas de otro signo, entre ellas varios ex

ministros.

Según fuentes próximas a grupos demócrata-cristianos, la reforma constitucional

no parece haber alcanzado la madurez necesaria para su debate en Consejo de

Ministros, Los indicios señalan dos cosas: retraso en la redacción de los

borradores que ahora se preparan -uno en la Presidencia, otro en la

Vicepresidencia, por encargo del señor Osorio, y otro más en la Secretaría

General del Movimiento- y regreso del Gabinete á la estrategia de «reforma

escalonada» que hicieron suya los sectores mayoritarios de las Cortes y del

Consejo Nacional.

El Gobierno aspiraría a transformar el referéndum en un voto de confianza

otorgado por el país al Gabinete actual, para articular, a posteriori, la

reforma, y parece albergar la aspiración de rebasar a los partidos mediante la

apelación directa al refrendo popular. En este sentido, el lenguaje utilizado

por el presidente Suárez en su entrevista de París Match podría ser indicativo.

El distanciamiento entre las posiciones del Gobierno y las formaciones políticas

parece creciente a lo largo de los últimos diez días. Un factor nuevo se

vislumbra en el horizonte de la negociación. La oposición convencional puede

verse reforzada con la llegada de sectores representativos de la derecha, que se

pronunciarían en favor de una fase constituyente.

Se asegura que en la operación podrían participar sectores del empresariado

vasco, madrileño y catalán. En los encuentros políticos de este verano no parece

haberse tratado de ningún modelo de constitución, sino del camino para llegar a

una fase constituyente sin quiebra de la legalidad del Estado. Para ello, las

conversaciones en curso -en las que han participado representantes de distintas

tendencias, como, entre otros, José María Gil-Robles. Felipe González, José

María de Areilza, Pío Cabanillas, Manuel Azcárate, Joaquín Ruiz-Giménez, Jordi

Pujol, Carlos Ollero, Joaquín Satrústegui o Enrique Tierno Calvan- han conducido

a nuevos planteamientos relativamente homogéneos. Para los primeros días de

septiembre está prevista una reunión que puede resultar definitiva. Tal

planteamiento comportaría -siempre según las fuentes citadas- cinco puntos

básicos:

- Proceso constituyente y fórmulas legales para llegar a su convocatoria.

- Negociación de una ley electoral.

- Programa de actuación económica inserto en premisas democráticas, para

sustituir al actual esquema tecnocrático, elaborado en los años sesenta.

-Incorporación de la clase trabajadora a través de estructuras sindicales

representativas, a la negociación general, para pactar y desarrollar dicho

programa económico.

-Establecimiento de criterios provisionales sobre el problema de las regiones,

mientras se lleva a cabo la redacción definitiva de un orden constitucional para

la monarquía democrática.

No puede descartarse -señalan los informadores- una nueva serie de

conversaciones entre el Gobierno y la oposición. No obstante, los contactos de

los señores Suárez y Osorio no parecen haberse traducido en resultados

concretos. En la oposición la impresión dominante es que el Gobierno ha manejado

un lenguaje abierto, pero ha expresado con los hechos una voluntad continuadora

del franquismo (nuevos gobernadores civiles, nueva serie de sanciones por actos

políticos). Al proyecto gubernamental de reforma fundado en la ley de Bases, con

la aprobación por las Cortes y el Consejo Nacional, y el referéndum, con

articulación posterior de las reformas, la alianza entre la oposición

tradicional y sectores de la derecha propone -según se ha puesto de relieve en

los contactos habidos- una llamada alternativa de septiembre con un Gobierno de

homogeneidad democrática.

 

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