Autor: Sentís, Carlos. 
   Las manifestaciones del Caudillo se consideran como sensacionales en París  :   
 El interviuvador las glosa hoy en Le Figaro. 
 ABC.    13/06/1958.  Página: 51. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

ABC. VIERNES 13 DE JUNIO DE 1958. EDICION DE LA MAÑANA. PAG. 51

LAS MANIFESTACIONES DEL CAUDILLO SE CONSIDERAN COMO SENSACIONALES EN

PARIS

EL "INTERVIUVADOR" LAS GLOSA HOY EN "LE FIGARO"

París 13 (5 madrugada.) (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) Sobre las grandes páginas del diario

Le Figaro, dedicadas desde hace un mes —justamente cumplido esta madrugada—a recoger los grandes

acontecimientos franceses que tan en suspenso han tenido al mundo entero, aparecieron en la mañana

pasada ante una cierta sorpresa de los lectores otros rostros y otros temas. Dos páginas enteras ocupa en el

periódico del día 12 y otras dos en el periódico que sale esta madrugada, la entrevista que le hizo M.

Serge Groussard al Jefe del Estado español a últimos de abril pasado.

Hoy, en la conclusión de su larga interviú, el gran periodista Groussard cuenta cómo llegó al palacio de

El Pardo directamente desde Barajas y cómo casi sin formalidades fue introducido por Adolfo Martín

Gamero en el despacho, donde estuvo más de dos horas frente al Generalísimo Franco. La cabecera—que

por salir hoy es más bien colofón—se publica en letra cursiva, y en ella Groussard, en primera persona, da

un poco de ambiente y color a una interviú que en su primera parte empezaba algo crudamente, de

sopetón, con una pregunta.

Groussard, que lleva una temporada dedicado a entrevistar jefes de Estado, no evita en sus comentarios

que entran el diálogo, una cierta y hasta amable caída en la tendencia hacía lo pintoresco, que tanto gusta

a los franceses al tratar de España. Esmalta, además, su prosa con algunos errores de palabra que

brotan aquí al hablar siempre con algún desconocimiento de España. El palacio de El Pardo es, por

ejemplo, el palacio del Prado, y El Ferrol se convierte en "Ferreol", nombre de Santo y toponimia de una

popular calle de Marsella. En otra parte leo: "España fue tardíamente admitida en la N. A. T. O." ¿No es

cierto quenuestro país no es miembro de esa organización europea?

Al lado de sus pequeños errores, más o menos materiales, Groussard logra, con muy profundas y felices

pinceladas, presentar al lector hechos que aquí son muy poco conocidos: "La España de Franco es hoy

una de las fortalezas de las democracias occidentales"; y, al hablar de la proyección exterior de la política

española, añade Groussard en su comentario: "Sí. La historia la conducen siempre los hombres. Y si es

verdad que tentaciones y amenazas no han cesado de entretejerse frente a este hombre con presteza

leonina, él ha sabido siempre colarse entre las mallas".

No podríamos, en cambio, presentar como afortunado otro párrafo que escribe Groussard al hablar de la

fecha de su entrevista: "Por primera vez, ese día, soldados españoles velaban la persona y la morada, del

general, Franco. Reemplazaban la imponente guardia mora relevada a causa de la pequeña, guerra,

esporádica que contra sus hermanos y raza se ve obligada a hacer España en estos últimos tiempos."

Si en la primera parte de la interviú los parisienses han podido leer los curiosos juicios que expresa el

general Franco sobre Hitler, Mussolini y Pétain—lo que dice sobre el difunto mariscal y sobre Laval será

comentadísimo aquí—, no interesará menos la segunda parte de la interviú, donde hoy vienen claros

juicios sobre el régimen de multiplicidad de partidos. "No, La democracia nada tiene que ver con el

régimen de asambleas parlamentarias, donde fructifican partidos rivales políticos. La democracia consiste

en buscar la voluntad del pueblo y en servir a esta voluntad.” He aquí, una frase que pronunciada

a fines de abril, semanas antes del hundimiento de la IV República y del advenimiento del general De

Gaulte, causará hoy en toda Francia una gran impresión.

Sensibilizado este país por los peligrosos momentos que acaba de vivir y que no están todavía

suficientemente salvados—, la voz del Jefe del Estado español será oída con muchísimo interés, por

amigos y enemigos. En Francia Se ha "pensado enormemente en la guerra civil española durante este

mes. Otras veces—en 1939 ó 1945—se había hablado quizá más de ella. Pero ahora se hacía algo más

que hablar: se la tenía presente, a todas horas, como uní ejemplo que hay que evitar. De no haber nosotros

sufrido la espantosa guerra civil, tan justamente calificada por el general Franco en la interviú de

Groussard, es muy probable que la viviría Francia en estos momentos. Por tener como inminente su

repetición, la guerra civil española ha sido comprendida aquí por primera vez por gran número de

personas. Lo que en realidad fue y por qué vino nuestra guerra, ha quedado demostrado aquí como sobre

un terreno de maniobras. En cabeza ajena siempre se ha aprendido muy poco. Durante este último mes se

han abierto, en verdad, muchas ventanas en Francia y algunas han perforado un muro alto y opaco

llamado Pirineo. C.S.

 

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