Declaraciones de su excelencia el Jefe del Estado al director de ABC. 
 Nos preparamos a elaborar leyes que completen y determinan las competencias del Jefe del Estado, del Jefe del Gobierno y el sistema para su designación  :   
 En el sistema monárquico es donde mejor se acomoda nuestra doctrina y se aseguran nuestros principios. 
 ABC.    09/04/1964.  Página: 17-18. Páginas: 2. Párrafos: 29. 

M ADRID, JUEVES 9 BE ABRIL DE 1964

ABC

AÑO XV N.° 745

PRENSA ESPAÑOLA, S. A.: REDACCIÓN, ADMINISTRACIÓN Y TALLERES, 61,

MADRID. APARTADO NUM. 43

DECLARACIONES DE SU EXCELENCIA EL JEFE DEL ESTADO AL DIRECTOR DE A B C

«NOS PREPARAMOS A ELABORAR LEYES QUE COMPLETEN Y DETERMINEN LAS

COMPETENCIAS DEL JEFE DEL ESTADO, DEL JEFE DEL GOBIERNO Y EL SISTEMA PARA

SU DESIGNACION»

«EN EL SISTEMA MONARQUICO ES DONDE MEJOR SE ACOMODA NUESTRA DOCTRINA Y

SE ASEGURAN NUESTROS PRINCIPIOS»

La República: naufragio de la autoridad, anarquía, persecuciones, paralización, ruina, desmembración,

sangre, fango y lágrimas

"Los principios fundamentales del Movimiento, por los que dieron su vida tantos patriotas, serán

inconmovibles"

EL MOMENTO MAS DIFICIL DE NUESTRA POSGUERRA FUE AQUEL EN QUE HITLER NOS

PIDIO EL PASO DE SUS TROPAS POR ESPAÑA

Su Excelencia el Jefe del Estado ha honrado nuestras páginas con las declaraciones concedidas al director

de ABC, en orden a problemas políticos de gran alcance.

Las respuestas del Generalísimo a las preguntas formuladas por nuestro director constituyen un

documento de valor inapreciable en esta fecha crucial en que cumple sus bodas de plata la paz con tanto

sacrificio ganada. Dicen así; Excelencia: Hoy cumplen vienticinco años los que nacieron el Día de la

Victoria. Quienes no habían llegado aún al uso de la razón durante la República son hoy hombres en el

umbral de la madurez, ¿Juzga Vuestra Excelencia opotuno dedicar unas palabras a estas nuevas

promociones? ¿Cuál cree Vuestra Excelencia es la misión política de estos hombres que aun no habiendo

vivido aquellos días trágicos de España han sido, sin embargo, educados en el espíritu del 18 de Julio?

Por haber tenido durante toda mi vida una acción de mando sobre la juventud, soy testigo de excepción de

su generosidad y de su nobleza que sobre su conducta ha tenido siempre la buena formación.

La atención que durante estos veinticinco años le hemos dedicado y la lealtad con que nos acompañaron

en la guerra y después de ella nos permiten mirar con plena confianza al futuro. Yo puedo asegurar, como

los hombres de mi generación si son sinceros, que lasnuevas generaciones masculinas son evidentemente

más sensatas y virtuosas que lo fue la nuestra. Que lo que podemos llamar desvíos de la juventud son

escasísimos y más superficiales que de fondo. No olvidemos, por otra parte, que para ser caballo has de

pasar por potro.

Tarea para estas nuevas generaciones es la de continuar y perfeccionar la obra de engrandecimiento de la

Patria y perseverar en la transformación económico-social de nuestro país.

Son muchos los españoles que no conocieron la República y que tienen de esta forma de Gobierno una

idea puramente especulativa, ¿Cómo resumiría Vuestra Excelencia su experiencia sobre el régimen

republicano?

En las dos etapas de la visa de nuestra Nación en que nos tocó a los españoles padecer aquel sistema, el

naufragio de la autoridad, la anarquía, las persecuciones religiosas, la paralización de la vida económica,

la ruina y el comienzo de la desmembración de nuestro territorio retuvieron a la orden del día; pero nada

más elocuente para describirla que aquellas lacónicas palabras con que la definió uno de los más

conspicuos republicanos: ¡sangre, fango, lágrimas! Nosotros le apelaríamos de catastrófico.

—Contra aquel caos sesublevó el Ejército—columna vertebral de la Patria, como lo definió Calvo Sotelo

y con él lo más sano y vigoroso de la juventud. ¿Perdió alguna vez Vuestra Excelencia la fe en la victoria

final?

—El Ejército, según su Ley constitutiva (l), tiene no sólo por misión defender a la Patria de los peligros

exteriores, sino también la de asegurarle su paz interna. Por eso cuando la anarquía reinaba en Empaña y

la República se había sublevado contra su propia Constitución, el Ejército dirigió y encuadró el

alzamiento nacional del pueblo pues pese a las apariencias formales que daban a los rojos el esgrimir la

bandera de la continuidad republicana, el pueblo sano estuvo siempre con nosotros. Con él a nuestro lado

la victoria no admitía dudas.

¿Cuál fue a juicio de Vuestra Excelencia, el momento más difícil de la guerra? ¿Cuál el más difícil de la

posguerra?

Aquellos primeros momentos para la consolidación del Movimiento hasta soldar los alzamientos parciales

y componer un conjunto con unos frentes definidos y una sólida urbanización de su retaguardia; y,

posteriormente, aquel otro inmediatamente anterior a la conferencia de Munich, en que la conflagración

europea estuvo a punto de estallar. Más tarde durante la guerra universal, aquel en que Hitler nos pidió el

paso de sus tropas por España.

¿Considera Vuestra Excelencia que al Plan de Desarrollo Económico debe corresponder también un

desarrollo politico?

El desarrollo económico, por necesitar de la paz, de la continuidad y del orden interno, es una

consecuencia directa del desarrollo político. Sin nuestro Movimiento político no hubiera podido

alcanzarse la base de la que hoy partimos; de medios superiores disponía la nación en las etapas

anteriores. y, sin emhargo, no pudo acometerlo; pero a su vez el desarrollo económico valora, prestigia y

afianza el movimiento político e impulsa su evolución y perfeccionamiento.

Reiteradamente ha declarado Vuestra Excelencia que nuestro Estado es constitucionalmente abierto. ¿Qué

aspectos de nuestra legislación fundamental entiende Vuestra Excelencia que deberán ser completados en

un futuro próximo?

Durante estos veinticinco años ha venido desarrollándose la institucionalización de la nación siguiendo

las directrices proclamadas al iniciarse nuestra Cruzada de Liberación. Hoy, con la experiencia de tan

dilatado período de Gobierno, y tenida en cuenta la evolución que el mundo ha sufrido, nos preparamos a

continuar la actualización y perfeccionamiento de nuestras instituciones y a elaborar otras leyes que

completen y determinen las competencias del Jefe del Estado, del jefe del Gobierno y del sistema para su

designación.

La concepción, generalmente considerada como típica del Estado demoliberal—es decir, sometimiento

del Poder Ejecutivo al Legislativo—atraviesa una profunda crisis. ¿En qué dirección cree Vuestra

Excelencia que evolucionan las estructuras políticas de Occidente?

No es sólo la incapacidad de los viejos sistemas demoliberales para resolver los problemas actuales de los

pueblos, que constituirían sólo un aspecto negativo la que va a imprimir carácter a la evolución política

del Occidente, sino otros hechos trascendentes: como el que la política ha venido haciéndose al correr de

estos años eminentemente socia1, el que la revolución comunista ha alcanzado ya a más de la mitad de la

población del universo, con la influencia que esto ha de tener; el que las naciones nuevas que acaban de

obtener su independencia requieren para sobrevivir el entrar por caminos de unidad, autoridad y orden; en

los que lo económico, lo social y la utilización de gran escala de la empresa pública constituyen un

imperativo que va a caracterizar su política. Por ello, en la política general del futuro podemos asegurar

que de Ios viejos y de los nuevos sistemas solamente sobrevivirá lo que de bueno y eficaz: exista en ellos

y a los pueblos seduce, y se repudiará todo lo ineficaz, desagradable y malo.

¿Considera Vuestra Excelencia que los principios fundamentales del Movimiento, que cristalizan los

ideales por los que dieron su vida tantos patriotas, pueden ser objeto de revisión?

—En nuestro tiempo, desde luego no; tienen completa actualidad, están de acuerdo con el futuro

previsible y son indispensables para la supervivencia de la nación. Fruto de grandes sacrificios, serán

inconmovibles mientras vivan las actuales generaciones.

—En las declaraciones que tuvo Vuestra Excelencia la bondad de conceder a mi padre con motivo del

primer aniversario de la guerra de Liberación y que fueron publicadas en A B C, de Sevilla, el 19 de julio

de, 1937, decía Vuestra Excelencia que si´ alguna vez en la cumbre del Estado vuelve a haber un Rey

tendría que venir con el carácter de pacificador y no debe contarse en el número de los vencedores". Esta

misma idea fue expresada por Vuestra Excelencia en las declaraciones que concedió al “Journal do

Brazil" en enero de 1938; "El Rey, si viniere, tendrá que aparecer como un pacificador." "No pudiendo

pertenecer a los vencedores ni a los vencidos." Más tarde, al aludir Vuestra Excelencia ante el Consejo

Nacional—el 17 de julio de 1945—a que una de las más graves preocupaciones que invadía su espíritu

fue la de asegurar su sucesión, dijo que debería efectuarse, "sin daño para la nación ni peligro para la

continuidad de la obra realizada por nuestro Movimiento". ¿Quiere esto decir que ve Vuestra, Excelencia

en la Monarquía la forma de Gobierno capaz de asegurar la permanencia de los Principios Fundamentales

del Movimiento y de, superar al propio tiempo la división entre vencedores y vencidos? —Mis

declaraciones han respondido siempre a la inquietud de cada hora y a las previsiones naturales para el

futuro. Hoy son otras las precisiones que hay que tomar. Creo, objetivamente, como entonces, que es en

el sistema monárquico en el que mejor se acomoda nuestra doctrina y se aseguran nuestros principios. No

me refiero a la Monarquía demoliberal que conocimos, sino a la social, popular y representativa que

pueda responder a las inquietudes y necesidades de nuestra hora; por eso no hablamos nunca de

restauración sino de instauración.

—En aquel discurso ante el Consejo Nacional declaró Vuestra Excelencia que "de los sistemas

universalmente aceptados para la gobernación de los pueblas, solamente uno se presenta a nosotros como

viable: el tradicional español". ¿Podría Vuestra. Excelencia trazar ante estas generaciones que no han

conocido ni la Monarquía ni la República la virtualidad del régimen que a lo largo de más de mil añoa

presidió los destinos de nuestra Patria?

—Los pueblos sin tradiciones y sin apenas historia se debaten en esfuerzos para buscar fuera un patrón o

sistema político que les asegure, su unidad y estabilidad; por el contrario, los que tenemos tan grandes

tradiciones, en ellas encontramos. una fuente de valores insustituibles en que fundamentar esa unidad y

continuidad que los otros persiguen por otros caminos. Lo importante es recoger las esencias y valores de

la tradición, no lo que hay de arcaico en ella. La virtualidad está en modernizarla y popularizarla,

llenándola de firmes garantías y de contenido. Sólo actualizándolo es posible el sistema monárquico.

(1) "La primera y más importante misión del Ejército es entender la independencia de la Patria y

defenderla de enemigos exteriores e interiores" (artículo segundo de la Ley Constitutiva del Ejército de 29

de noviembre de 1878.

"El Ejército constituye una institución nacional regida por leyes y disposiciones especiales, y cuyo fin

principal es mantener la independencia e integridad de la Patria y eI imperio de la Constitución y las

leyes." ( Artículo primero de la Ley adicional a la Constitutiva del Ejército, 19 de julio de 1889.)

 

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