Autor: Chalk, O. Roy. 
   Franco habla de Cuba, R. D. Y Viet     
 
 El Diario, la prensa.    03/02/1966.  Página: 17, 28, 35. Páginas: 3. Párrafos: 39. 

Franco Habla de Cuba, R. D. y Viet

El generalísimo Francisco Franco concedió una entrevista al Editor de EL DARI0LA PRENSA, Sr. O.

Roy Chalk, durante una visita que este último hizo a Madrid la semana pasada. En esa oportunidad,

debido a la premura del tiempo, el generalísimo «sólo pudo responder a una de las preguntas que le

fórmalo el Sr. Chalk. La pregunta se refería al Programa «H» de España; por el cual esa nación otorgará

un crédito de mil millones de dólares a las repúblicas de Hispanoamérica. La información al respecto

apareció en nuestra última edición de fin de semana. El Sr. Chalk llevaba una lista con un total de 15

preguntas para el generalísimo Francisco Franco. Esas preguntas abarcaban temas tan importantes como

el comercio de España con Cuba, la actitud de España respecto a la intervención militar en la República

Dominicana, la guerra en Vietnam y otros asuntos de interés mundial. Dado que durante la entrevista no

hubo tiempo para que el Jefe del Estado Español respondiese a todas ellas, el Sr. Chalk dejé coa él las

catorce restantes en el entendimiento de que se les daría respuesta por escrito. La respuestas a esas

preguntas acaba de ser enviada con carácter exclusivo al Sr. Chalk por el Ministro de Información y

Turismo del gobierno español, Sr. Manuel Fraga Iribarne. Damos a continuación el texto de las preguntas

y respuestas:

l. El Primer Ministro Fidel Castro es considerado por mucha gente como la antítesis de aquello que su

Gobierno representa. Numerosas personal en los Estados Unidos no pueden explicarse, por ello, la

ayuda que España conceda al régimen comunista de La Habana. ¿Podría Ud. aclararme esta aparente

contradicción? Es comprensible la perplejidad del ciudadano sencillo de los Estados Unidos ante las

relaciones existentes entre España y Cuba. También el ciudadano sencillo español se asombra, a

veces, de que loa Estados Unidos, campeones mundiales del anticomunismo, mantengan embajadas en

loa países comunistas, comercien activamente con ellos y abandonen , a su suerte en su lucha por la

libertad, a hombres como el Presidente Dao de Vietnam o a pueblos como los habitantes de Berlín en

1953 o los de Budapest en 1955.

EXCLUSIVO EL DIARIO LA PRENSA

Las reacciones del hombre de la calle, sin embargo, no constituyen siempre un módulo eficaz para juzgar

la complejidad de las relaciones internacionales. Estoy seguro de que a muchos ciudadanos

norteamericanos de los que se indignan de nuestras relaciones con Cuba, les resultaría completamente

indiferente que España comerciase con Bulgaria, por ejemplo, y mantuviese en Sofía un Encargado de

Negocios. Y sin embargo, las dos situaciones serían equivalentes. Desde el punto de vista de esos

ciudadanos norteamericana a la diferencia en la actitud no sería propiamente ideológica sino puramente

geográfica: Cuba está cerca de los Estados Unidos y Bulgaria lejos. Pero resulta que, para España, lo que

está relativamente cerca es Bulgaria y lo que está lejos es Cuba.

Por otra parte, la prensa norteamericana no ha difundido quizás con la amplitud deseable la existencia de

dos hechos, de gran importancia sin embargo para explicar las relaciones hispanocubanas: el primero, que

España se ha abstenido de vender a Cuba productos que puedan contribuir a aumentar su potencia militar

y por lo tanto su peligrosidad; el segundo, que más de 100,000 españoles residen en la isla y que

conviene, por lo tanto, que España mantenga relaciones correctas con el Gobierno de Cuba si quiere

proteger con un mínimun de eficacia los intereses y las personas de esos ciudadanos españoles.

Dos puntos deben señalarse, por último, en relación con esta cuestión. El primero es que no tengo la

impresión de que se haya producido la misma reacción en Norteamérica frente al comercio, que España

realiza con Cuba y el que, por ejemplo, efectúan otros países con la propia Cuba o con la China

Comunista y el segundo, que no parece que la forma más eficaz de derribar regímenes sea la de aumentar,

cruelmente, los sufrimientos de loa pueblos que los padecen.

2.—¿Cree que ha estado justificada la intervención militar ordenada por los Estados Unidos en la

República Dominicana? Los Estados Unidos no podían consentir que se repitiese en la República

Dominicana la historia de Cuba, pero hay que reconocer que, si dicha situación estuvo a punto de

producirse fue en gran parte, por imprevisión de los Estados Unidos.

Era evidente que las condiciones económicas, sociales y políticas en que se encontró la República

Dominicana tras el asesinato del Presidente Trujillo, hacían imponible la instauración de una

democracia, en el sentido anglosajón del vocablo. Todo parece indicar que, a pesar de ello, los Estados

Unidos se inclinaron a favorecer esta solución. Con ello se dio lugar a que se llegase a la situación de

todos conocida.

Si no existió una previsión a largo plazo por parte de Norteamérica, tampoco parece que existiese a corto

término. Si ésta hubiere existido, los Estados Unidos hubiesen tenido la posibilidad de preparar,

previamente a la explosión de los hechos, una mediación conjunta panamericana que hubiese, quizás,

hecho abortar aquellos y que, al mismo tiempo hubiera evitado el profundo desagrado que en

Iberoamérica causó la intervención unilateral norteamericana, con la cual, España, que tan bien

comprende las reacciones psicológicas de los pueblos iberoamericanos, nunca estuvo conforme.

3.—¿Cómo vé Ud. la posición de los Estados Unidos en el Vietnam? ¿Considera suficientes las

operaciones militares o cree que una acción política simultánea a aquéllas es necesaria? En tal caso ¿de

qué forma debería realizarse esta acción política?

El estado actual de la guerra en el Vietnam y el vacío político creado con la desaparición del Presidente

Dao impiden, de momento, que se preste mucha atención a la estructuración política del país. Todo el

esfuerzo, tanto norteamericano como vietnamés debe ir dirigido a obtener un triunfo militar. En estas

condiciones lo más que se puede pedir al Gobierno vietnamita, desde un punto de vista civil y político, es

que trate de mantener el orden público y los suministros más indispensables para la existencia de la

población civil. Más adelante, cuando la guerra tome un cariz más favorable, será llegado el momento de

que el Vietnam intente resolver el problema de su reestructuración política. Llegado el momento, los

Estados Unidos deberán discretamente permitir que los vietnameses decidan por si mismos, de acuerdo

con su propia psicología, su cultura, sus tradiciones y sus necesidades, el rumbo que deben imprimir a sus

destinos.

4,—España ha anunciado un plan, para conceder créditos por mil millones de dólares a lo largo de diez

años a América Latina. También proporcionará técnicos en los campos industrial, social y cultural, ¿En

qué aspecto difiere esta asistencia de la que concede la Alianza para el Progreso?

No conozco suficientemente la mecánica de la Alianza para el Progreso y por otra parte, en lo que se

refiere al crédito español a Iberoamérica no se ha llegado todavía a una formalización de detalle, tarea en

la cual se emplean actualmente nuestros técnicos. Sin embargo, puedo señalar, desde ahora, que la oferta

española se basa en la consideración de las relaciones singulares que existen entre España y los pueblos

iberoamericanos, y que son diferentes y más íntimas de las que estos pueblos pueden mantener con

cualquier otro. En todo caso, puede asegurarse que la ayuda española —que es un ejemplo más de la

constante ampliación y consolidación de la base económica en que se apoya la vida española— no iré

acompañada en ningún caso de exigencias políticas de ningún tipo ni pretenderá ser un instrumento para

forzar a los países beneficiarios a adoptar actitudes ideológicas determinadas.

5.—España ha sido uno de los pocos países europeos que ha estado representado en la reciente exposición

de El Salvador, ¿Representa este hecho un síntoma de una tendencia a afirmar las posiciones comerciales

de España en el Mercado Común Centroamericano y en la Asociación Latinoamericana de libre

comercio, antes de que el desarrollo interno de esos dos ´´Mercados Comunes" tienda a restringir las

importaciones? Pasarán todavía bastantes años antes de que cualquiera de esos dos Mercados Comunes

americanos se halle en condiciones de ejercer una política restrictiva de las importaciones procedentes

del exterior. Incluso en ese momento los países de América necesitarán comerciar con los o tres

continentes y España, por una serie de razones evidentes, puede ser el nexo de unión de dicha región

con Europa.

La asistencia de España a la exposición de El Salvador no representa más que un esfuerzo encaminado a

fomentar nuestras exportaciones en unos mercados en los que nuestra presencia es necesaria, no tanto

para la protección de nuestros intereses, como para proporcionar a esos países una mayor diversificación

en las fuentes de sus suministros.

6.—¿Qué perspectivas existen de que España ingrese en el Mercado Común Europeo en 1966, bien como

miembro de pleno derecho o bien como miembro asociado?

Las negociaciones entre España y el Mercado Común continúan normalmente en un ambiente de mutua

comprensión. Como es sabido, el procedimiento para incorporarse al Mercado Común es lento y esa

lentitud se ha visto aumentada en los últimos tiempos por la paralización sufrida por dicho organismo por

razones internas bien conocidas de todos. En dichas condiciones resulta imposible prever si España podrá

asociarse al Mercado Común Europeo antes de que termine el año 1966.

7.—Se ha dicha que España hubiese sido admitida como miembro de la NATO si no hubiese sido por

ciertos países que se oponen fuertemente a la ideología del Gobierno español. Ahora España ha

establecido una liberalización en la prensa, en las relaciones labórales — hasta el punto de reconocer las

huelgas por razones económicas" y en las cuestiones religiosas que conciernen a los no católicos. ¿Se ha

comprobado algún cambio en los gobiernos que se oponen a la entrada de España en la NATO?

Existe una sospechosa insistencia en difundir la noción de que España intenta por todos los medios

ingresar en la NATO y que una serie de países que forman parte de dicha organización y que son hostiles

a nuestra forma de gobierno se oponen a ello. Este planteamiento del problema es totalmente falso.

España no ha pretendido jamás ingresar en la NATO ni ha realizado nunca ninguna gestión para obtener

que se le conceda ese ingreso, pero no por ello intenta eludir la parte de responsabilidad que le

corresponde en la defensa del mundo libre. Lo que sucede es que considera que puede servir mejor ese

objetivo mediante sus alianzas particulares con los Estados Unidos y con Portugal, así como con los

contactos, también particulares, mantenidos con algún otro país miembro de la NATO como, por

ejemplo, Francia. No se ve la razón que pudiese Incitar a España, ingresando en la NATO a

comprometerse a defender de las amenazas que pudiesen pesar sobre ellos a países cuyos gobiernos

has mostrada hacia España una constante e injustificada hostilidad.

8.—Muchos observadores tienen la impresión de que perjudica a España la incertidumbre sobre su

futuro político cuando "el presente Régimen se extinga por sí mismo" como dijo Ud. en una interview

concedida al un periódico londinense, ¿Puede esperarse que se produzca un esclarecimiento de esta

situación en un futuro próximo?. El mensaje de S. E, el Jefe del Estado, con ocasión del año nuevo, ha

sido bastante explícito a este respecto.

9.—El reciente Concilio Ecuménico se mostré favorablemente dispuesto al establecimiento de

relaciones más estrechas con los no católicos sobre urna base de respeto mutuo.— El Cardenal Cushing

de Boston participó en una cena en un templo masónico hace pecas semanas y pronunció un discurso en

ella, primera ocasión en más de dos siglos en que un Prelado asiste a una reunión masónica. ¿Está actitud

mundial más comprensiva tendrá un reflejo en España hasta el punto de permitir a los protestantes y a los

judíos actuar tan libremente como a la Iglesia Católica?

España, hija sumisa de la Iglesia, cumplirá exactamente las disposiciones que ésta tome como

consecuencia de las decisiones del Concilio. Sin embargo, deben ser tenidos en cuenta tres puntos

principales. E1 primero es que España, desde hace tiempo, ha ampliado considerablemente el área de

libertad de los no católicos. De todos es sabido que desde hace unos años y tras más de cuatro siglos de

prohibición, las comunidades judías de España poseen sus sinagogas, en las que ejercen libremente su

culto, protegidas por el Estado y rodeadas del respeto de los españoles. En cuanto a los protestantes, es

bien conocida la labor silenciosa y eficaz llevada a cabo por el Ministro de Asuntos Exteriores, Sr.

Castiella, desde mucho antes de que se iniciasen las labores del Concilio para conceder a estos hermanos

separados un "status jurídico" lo más amplio y beneficioso posible para sus iglesias.

En segundo lugar, debe tenerse en cuenta que el Estado español no tiene libertad por si mismo para

establecer determinadas modificaciones en el "statu quo" actual. Sus obligaciones sobre la materia

derivan de un texto internacional que es el Concordato, con la Santa Sede que no puede ser modificado

unilateralmente si no por mutuo consenso de las partes. Mientras estas modificaciones no se

establezcan, España está obligada a mantener ciertas limitaciones que el Concordato, por voluntad de la

Iglesia, le impone. Por último, debe señalarse Que el régimen que se aplique en España, en donde

apenas existen 30.00 no católicos en una población de cerca de 32 millones de "habitantes, no podrá ser

nunca el mismo que el que se practica en países en que, como en los Estados Unidos, los diversos

credos: están equilibrados, sin que pueda decirse que hay uno que prepondere claramente sobre los

demás.

10—Uno de los grandes problemas mundiales aún sin resolver es el de la animosidad entre los países

árabes e Israel. Pocos países gozan de mejores relaciones con los árabes que España. Al mismo

tiempo se ha producido un renacimiento de interés por la historia sefardí en España. Puede decirse que el

segundo lenguaje de Israel es el español. ¿No se siente España en una posición eapecialmente favorable

para intentar una mediación entre los árabes y los judíos, es decir, fundamentalmente Israel? No hay

cosa que España, que desea ver reinar una paz general, pudiese desear más que poder servir como

mediadora en la oposición ahora existente entre los países árabes e Israel. Sin embargo, el estado

actual de las relaciones árabe-israelíes y el hecho de no mantener España relaciones coa Israel, hacen,

desgraciadamente, ilusorio todo esfuerzo en ese sentido,

11—¿Cuál es la opinión del Gobierno español ante la pugna existente entre Moscú y Pekín? ¿Cuál es su

punto de vista, acer ca de la irrupción de China en los asuntos mundiales y cuáles serán, en su opinión, las

consecuencias de esta intervención para el futuro del mundo?

No puedo darle a Ud. la opinión del Gobierno español sobre éste ni sobre ningún tema de política

internacional, pues dicha función compete al Ministro de Asuntos Exteriores. Mi opinión personal es,

sin embargo, que 1a entrada de la China comunista en la política internacional ha de constituir un

elemento perturbador y peligroso en los próximos años y que el mundo occidental haría bien en ir

tomando todas las necesarias medidas para precaverse contra los peligros futuros, peligros tanto mayores

cuanto que estamos muy lejos de saber si en un caso de crisis grave no desaparecería la oposición que

ahora enfrenta a la China con la URSS para ser sustituida por una estrecha alianza ideológica, política y

militar.

12.—La Asamblea general de las Naciones Unidas ha recomendado la apertura de conversaciones entre la

Gran Bretaña y España sobre el futuro de Gibraltar. Si dichas conversaciones tienen lugar ¿se considerará

España satisfecha con la recuperación de su soberanía sobre el territorio, pero concediendo a los

británicos el derecho a mantener una base militar?

No parece discreto, cuando unas conversaciones sobre este tema pueden mantenerse en un futuro más o

menos inmediato hacer públicos los límites de las aspiraciones de una de las partes. Es en la mesa de

conferencias y no en las páginas de los diarios, donde tales reivindicaciones deben ser formuladas.

13.—La recuperación económica de España se atribuye, principalmente, a las ganancias conseguidas por

e1 movimiento turístico y a los envíos realizados por parte de miles de trabajadores españoles desde

varios países europeos, ¿Se espera que estos dos factores favorables continúen en un futuro previsible?

¿Continuará pues España siendo un buen mercado de inversiones? Nada hace presumir que en el próximo

futuro vaya a disminuir la afluencia de turistas a España, antes al contrario, se prevé, más bien, un

aumento moderado de dicha corriente. Por otra parte, a medida que la evolución económica del país y su

industrialización vayan asegurándose, es de suponer que la corriente migratoria, de obreros españoles

a Europa vaya disminuyendo, lo cual traerá consigo una reducción de los envios de dinero, realizado por

es tos emigrantes.

Sin embargo, seria un error atribuir la prosperidad actual d España exclusivamente a esos dos factores.

España se halla en plena evolución de su economía y está transformándose, de un país agrícola atrasado,

en uno industrial. Esta transformación se realiza a un ritmo muy satisfactorio, como lo demuestra el hecho

de que se estén cumpliendo, en general, las previsiones del Plan de Desarrollo. Dentro de unos años, pues,

España podrá ver con ecuanimidad cualquier disminución que pudiere producirse en la corriente turística

y en los envíos de numerario por parte de los emigrantes españoles. Por todas estas razones, España es y

seguirá siendo en el próximo futuro un excelente mercado de inversiones.

14—¿Constituye la presencia de bases norteamericanas, en territorio español, un factor que tenga una

influencia en las actuales felices relaciones entre ambos países?

No existen en España bases norteamericanas, sino simplemente bases españolas de utilización conjunta

por las Fuerzas Armadas de ambos países.

Come es sabido, las relaciones entre el pueblo español y los ciudadanos norteamericanos establecidos en

España son extraordinariamente buenas. España es, quizás, el único país en el mundo en el que no ha

aparecido nunca «en público un cartel diciendo "Yankees, go home!" Ello se debe a la discreción y tacto

de las Autoridades norteamericanas y también a la cordialidad con que nuestro pueblo ha acogido a esos

huéspedes temporales de España. En ese sentido, la existencia de las bases de utilización conjunta ha

contribuido a hacer fáciles y fructuosas las relaciones entre nuestros dos países.

 

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