Autor: Lázaro, P.. 
 Festividad de Santiago Apostol. 
 Romería gallega en Madrid  :   
 La fiesta transcurrió en la mayor cordialidad y sin ningún síntoma de politización. 
 El Alcázar.    26/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Festividad de Santiago Apóstol

ROMERÍA GALLEGA EN MADRID

La fiesta transcurrió en la mayor cordialidad y sin ningún síntoma de

politización.

Ayer fiesta de Santiago Apóstol, patrón de España y de Galicia, se celebró la

tradicional Romería Gallega, como en años anteriores, en los Viveros de la

Villa, organizada por la Comisión de Fiestas del Centro Gallego de Madrid.

A las once de la mañana ya eran muchos, los gallegos residentes en Madrid, que

se encontraban en el recinto, su acento era indistintamente el de las cuatro

provincias gallegas, tan pronto nos encontrábamos con personas de Lugo como eran

de La Cortina, estaban todos unidos por una misma lengua, el gallego, y por un

mismo patrón, Santiago Apóstol, se respiraba ambiente de gaita y muiñeira.

Estaba previsto que a las doce diera comienzo una misa de campaña, que se

retrasó hasta las doce y media. La misa la ofició el asesor religioso del

centro, padre José Palmeiro acompañado del teniente vicario castrense del

Ejército de Tierra padre Marco Alonso.

Terminada la misa de campaña, partió la procesión con la imagen del Apóstol, que

recorrió los Viveros de la Villa seguida de numerosas personas y acompañada al

son de la gaita.

Una vez finalizada la procesión actuó un grupo de danzas y el coro «Rosalía de

Castro», que finalizó a la hora del almuerzo. Todas las personas se desplegaron

por los Viveros de la Villa para comer sus empanadas gallegas y beber su famoso

vino de Ribero, todo pasaba de unas manos a otras con una gran cordialidad.

Durante la misa que tuvo lugar por la mañana ocurrió un hecho que debemos

reflejar, ya que en otras fiestas como esta no quisiéramos que volviera a

suceder: un señor de unos setenta años cayó al suelo desmayado, así pareció en

un primer momento, pero después se vio que fue un ataque al corazón, en el

recinto no había ningún puesto de socorro, ni tan siquiera un botiquín apropiado

para auxiliar a personas que les ocurriese algún percance, por tanto después de

cambiar al enfermo, ante la imposibilidad de atenderle se le trasladó a un

centro sanitario en un coche de la Policía Municipal que se encontraba en el

recinto. Por tanto creemos necesario el que en casos de concentraciones de

multitudes exista algún puesto de socorro para evitar, en lo posible, casos como

éste.

La fiesta continuó sin ningún incidente. Después del almuerzo los grupos de

danzas volvieron a actuar, con la aprobación del público que al escuchar esa

música gallega, tan suya, les hacía sentirse cerca de su tierra.

Aproximadamente a las siete de la tarde empezaron a instalarse los instrumentos

de diversos grupos musicales que harían continuar la fiesta, junto con las

casetas dispuestas por el recinto, hasta las once de la noche y harían mezclarse

los sonidos de la gaita tan típica de Galicia con las más modernas guitarras

eléctricas y con las que viejos y jóvenes bailarían hasta agotar sus fuerzas.

P. LÁZARO

(Foto Jorge GOMBAU)

 

< Volver