Audiencia del Jefe del Estado a la Junta Nacional de la Hermandad de alféreces provisionales  :   
 Vuestra generación ha de ser un eslabón fuerte que nos unirá con las del futuro. 
 ABC.    15/04/1959.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

AUDIENCIA DEL JEFE DEL ESTADO A LA JUNTA NACIONAL DE LA HERMANDAD DE

ALFÉRECES PROVISIONALES

Vuestra generación ha de ser un eslabón fuerte que nos unirá con las del futuro, dijo el Generalísimo

Ayer por la mañana, en el palacio de El Pardo, Su Excelencia el Jefe del Estado y Generalísimo recibió en

audiencia a la J unta Nacional de la Hermandad de Alféreces Provisionales, presidida por el ministro del

Ejército y en la que figuran como vocales natos los caballeros laureados señores Orozco, Alemán y De la

Concha.

El Generalísimo estrechó la mano de todos los comisionados y a continuación el presidente de la

Hermandad, D. Luis Cerame, dio lectura a las siguientes cuartillas:

"Mi general: Tengo el honor de presentar a V. E. la primera Junta Nacional de la Hermandad de Alféreces

Provisionales, que ha sido elegida por la Asamblea celebrada en Madrid el pasado día 31 de marzo.

Quisiera en este momento encontrar palabras para reflejar exactamente la identificación que con el

Alzamiento del 18 de julio, encarnado en vuestra persona, siguen teniendo todos los miembros de nuestra

Hermandad. Es poco para nosotros el oír decir que estamos con el 18 de julio, general; nosotros, los

alféreces provisionales, somos 18 de julio, porque en esta Hermandad están representados en, el momento

actual todos los sectores políticos, profesionales y económicos de nuestra Patria.

Creemos que la unión de todos los que fueron alféreces provisionales será el mejor servicio que en la paz

podemos hacer a España, actuando de igual manera y con el mismo espíritu castrense y de sacrificio .con

que lo afrontamos en la guerra.

También queremos, mi general, afirmar que los alféreces provisionales no hemos surgido a la vida

nacional después de veinte años para pedir nada, sino para darlo todo, como hicimos en las horas difíciles

de nuestra Cruzada, ya que no podemos olvidar en ningún momento, ni nadie debe olvidarlo, las

circunstancias que concurrían en España antes del 18 de julio y que nos .hicieron incorporarnos al

Ejército para, desde la modestia de nuestros mandos y a las órdenes de V. E., ayudar al logro de la

victoria.

Aspiramos los alféreces provisionales a que el espíritu de nuestra Cruzada, que se encuentra recogido en

la Ley Fundamental que V. E. promulgó ante las Cortes el 17 de mayo de 1958, no se pierda para las

generaciones venideras. Y para ello estamos dispuestos a hacer todos los sacrificios, tanto en el orden

personal como en el colectivo, que sean necesarios, y deseamos que este sacrificio, y lo que con él se

logró, tenga una continuidad que, si bien estamos seguros ha de darse a nuestros hijos, quisiéramos

también, dada nuestra procedencia, verlo conseguido y asegurado en las generaciones que, a través de la

Universidad, han de tomar parte activa en la vida española.

Contamos, mi general, que en un futuro próximo podamos tener ocasión toda la Hermandad de reunimos

en torno a vuestra persona en un acto intimo, y en esta ocasión podría muy bien ser, si lo estima

Vuecencia conveniente, el conmemorar, reviviéndolo, alguno de los hechos de armas de nuestra guerra;

Ciudad Universitaria, Toledo, Brúñete, etc., que tantos recuerdos tienen para nosotros y en los que

muchos compañeros nuestros ofrendaron sus vidas luchando por Dios y por España.

Esperando que Dios nos ayude e ilumine en nuestra actuación presente y futura, hoy, como ayer, a

vuestras órdenes, mi general."

El Caudillo contestó en estos términos:

"Siempre es para mi ocasión muy grata el encontrarme con mis antiguos soldados. Toda mi vida está

unida a los soldados de la Patria. Desde muy joven que inicié mi carrera militar, todas las satisfacciones

que se pueden tener me las dieron siempre mis soldados, lo mismo en los primeros años de oficial,

cuando vivía más íntimamente unido a ellos, que cuando ascendiendo en el escalafón me fueron

otorgados puestos cada vez de mayor responsabilidad, en que constantemente mis oficiales y soldados

fueron mis leales cooperadores, se puede decir que mi familia en la vida militar o en la vida cívica

española.

El escalón que representa en mi vida la Cruzada española, las responsabilidades que sobre mis hombros

cayeron y la asistencia tan leal, fraterna y entusiasta. que recibí de todos los españoles fue muy

grande, pero en especial destaca la de aquellos que fueron los peones, en la Guerra de Liberación, a

los que estoy más estrechamente unido.

Por ello este momento, como todos los que me encuentro con vosotros, es para mí de grandes

satisfacciones porque me recuerda aquellos lazos nacidos al calor de la guerra, a la luz del heroísmo de

nuestros mejores, que crearon los sacrificados en aquella gran Cruzada española, y que me une a vosotros

mucho más estrechamente de lo que haya podido estar con nadie a través de los años.

Por todo este vuestra labor, vuestra fidelidad, vuestra asistencia, vuestra voluntad de permanencia, es para

mí gratísima, porque tengo la seguridad de que esta generación vuestra, que viene a sustituir a la nuestra,

ha de ser un eslabón fuerte que nos unirá con las futuras generaciones, las de vuestros hijos y las de las

juventudes todas de España.

Siempre aprovecharé con gusto los méritos que se me presenten para poder estrechar vuestra mano, daros

un abrazo y desearos gran éxito en esta tarea, en esta empresa grande, puesta la vista en el futuro de

nuestra España. Muchas gracias a todos."

 

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