Autor: Crespo García, Pedro. 
 Meridiano Nacional. 
 El primer parte médico     
 
 ABC.    24/10/1975.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

El primer parte médico

GRAVEDAD.—El primer parte médico sobre el estado de salud del Jefe del Estado, firmado

por los nueve médicos que le atienden, facilitado sobre las nueve y media de la noche de ayer,

informaba del retroceso en la favorable evolución de la enfermedad coronaria que aqueja a

Franco y de los signos de insuficiencia cardiaca que presentaba el ilustre enfermo.

Aún con su extrema prudencia, el parte desmentía rotundamente el rumor oficioso, recogido

incluso por la Prensa vespertina de ayer, que apuntaba, como algo más que un buen deseo, la

posibilidad de que el Jefe del Estado presidiera el Consejo de Ministros anunciado en principio

para hoy, con carácter decisorio. El parte señalaba que el cambio en la evolución se había

producido en las primeras horas de ayer, jueves. Al parecer, el hecho tuvo lugar cerca de las

tres de la madrugada, y la publicidad del parte médico indicaba, con su simple lectura, que

podría haber otros inmediatos que marcasen el desarrollo ulterior de la insuficiencia.

INSUFICIENCIA.—Cuando en el organismo se produce un obstáculo permanente a la

circulación de la sangre, se origina un estado de desequilibrio circulatorio, para cuya resolución

el corazón entra en un estado de adaptación a nivel de aquella zona cardiaca que se encuentra

por delante del obstáculo. Cuando el consiguiente aumento del trabajo cardíaco no consigue

compensar los inconvenientes del obstáculo, se produce una insuficiencia, cuyo tratamiento,

junto a una serie de fármacos tónicocardiacos, consiste, en primer lugar, en evitar cualquier

esfuerzo que sobrecargue el corazón, con reposo riguroso y ausencia de emociones para el

enfermo.

Si la insuficiencia avanza, se produce, progresivamente, un estado de fatiga en el músculo

cardiaco, acompañado de los signos que evidencian la consiguiente deficiencia en la

oxigenación de la sangre.

PAÍS.—No cabe que el país, que con los comunicados de la Casa Civil llevaba días

conteniendo la respiración, atento a cualquier signo, permanezca asi por más tiempo.

Afortunadamente, nuestra Constitución contempla, por la propia previsión de Franco, casos

como el que hoy nos conturba. Ya en julio del pasado año un retroceso en su enfermedad

movió a Franco a emplear las disposiciones previstas contenidas en el artículo 11 de la Ley

Orgánica del Estado y la ley 26/1971, de 15 de julio, en virtud de las cuales asumió las

funciones del Jefe del Estado S. A. R. Don Juan Carlos de Borbón. Aunque en esta ocasión

quizá quepa pensar, más que en las disposiciones antedichas, en la ley de Prerrogativas de

1938.—Pedro CRESPO

 

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