No ha cesado la hemorragia ni la insuficiencia cardíaca. 
 Franco sigue grave  :   
 Ayer pasó la tarde apaciblamente y conversó con sus hijos y nietos, según comunican las Casas Civil y Militar del Jefe del Estado. 
 ABC.    08/10/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

MADRID, MARTES 8 DE OCTUBRE

DE 1975 . NUM. 21.707 OCHO PESETAS

ABC

DIRECTOR: JOSÉ LUIS CEBRIAN BOME DEPOSITO LEGAL: M 13 . 1958 128 PAGS.

NO HA CESADO LA HEMORRAGIA NI LA INSUFICIENCIA CARDIACA

FRANCO SIGUE GRAVE

Ayer pasó la farde apaciblemente y conversó con sus hijos y nietos, según comunican las Casas Civil y

Militar del Jefe del Estado

A través de los servicios Informativos de la Dirección General de Coordinación Informativa, anoche fue

facilitada, a las nuevo y veinte, la siguiente nota:

«A las 20,30 horas, la situación clínica de S. E. el Jefe del Estado desde el parte anterior evolucionó de la

forma siguiente:

Ha pasado la tarde apaciblemente. Ha pedido más alimento. Ha descendido la hipertermia. La tensión

arterial continúa estable. Ha disminuido la taquicardia. El ritmo cardíaco es normal. No ha cesado aún la

tendencia del estómago a sangrar. Persisten los mismos signos de insuficiencia cardíaca congestiva.

Continúa la gravedad. Firmado: Vicente Pozuelo Escudero, Luis Pescador del Hoyo, Vital Aza y

FernándezNespral, Eloy López García, José María Gómez Mantilla, José Luis Palma Gámiz, Ernesto

Castro Fariñas, Jesús Señor de Uria, Luis Alonso Castrillo Aladréu, Gabriel Artero Guirao, Joaquín

Carbonell Cadenas, Roberto Llauradó Sabe y María Paz Sánchez Aguado.»

marqués de la Florida, y don Gonzalo de Borbón.

LOS PRINCIPES—Como en las Jomadas anteriores. Sus Altezas Reales los Príncipes de España

acudieron también a El Pardo para interesarse por el Jefe del Estado. Fueron recibidos por doña Carmen

Polo de Franco, los marqueses de Villaverde, jefes y persona! de las Casas Civil y Militar del

Generalísimo y otras personalidades.

También e! presidente del Gobierno, señor Arias Navarro, alternó la lomada entre su despacho de

Presidencia y las visitas a El Pardo. Anoche, a las diez, aproximadamente, acudió a visitar ai Príncipe de

España en el Palacio de la Zarzuela.

RELATIVA CALMA.—A lo largo del día de ayer, y según los partes médicos iban siendo menos

alarmantes, disminuyó el número de periodistas y otras personas que llenaban las

Madrid. (De nuestra Redacción.) A las doce de la noche de ayer, las Casas Civil y Militar del Jefe del

Estado comunicaron que, según Informaban los médicos de turno, la situación clínica de Franco no se

había modificado desde el parte de las 20,30. El Caudillo, añadía !a nota, conversó con sus hijos y nietos,

que estuvieron acompañándole por la tarde, y a la hora de la medianoche descansaba normalmente.

La agravación de su estado, el sábado y el domingo pasados, mantiene al país pendiente de la evolución

de su salud. De toda España llegan noticias de esta preocupación, así como de las preces que por el Jefe

del Estado se elevan en todos los templos españoles, a instancias de los prelados de las diócesis.

Según se informó en fuentes competentes, no habría otro parte, salvo que cambiaran fundamentalmente

las circunstancias, hasta las siete y media de esta mañana.

CONSTANTES VISITAS.—De la afluencia de personalidades que acuden al Palacio de El Pardo para

interesarse por su salud baste decir que anoche, en menos de una hora —de nueve y diez a diez menos

cinco—, salieron por las puertas de Palacio el presidente de las Cortes, eI vicepresidente segundo del

Gobierno, los ministros secretario general del Movimiento y de Planificación del Desarrollo, el presidente

del Consejo de Estado, los ex ministros señores Salvador y Díez Benjumea, Sánchez Bella, Girón de

Velasco y Licinio de la Fuente, el director general de la Guardia Civil, el Jefe del Alto Estado Mayor, el

alcalde de Madrid, los consejeros nacionales señores Suevos, Valdés Larrañaga y calles durante la noche

del sábado y la jornada del domingo.

En los alrededores del Palacio habla una especie de distensión, de relativa calma, y aún de leves

esperanzas y de muy moderados optimismos.

Muchas personas —entre ellas numerosas afiliadas a la Sección Femenina de Madrid— acudían al templo

del Cristo de El Pardo para orar por la salud de Franco. Los periódicos se agotaban rápidamente. Muchos

transeúntes circulaban con transistores en la mano, pendientes de las noticias. Y los periodistas podían

utilizar los servicios de una unidad móvil de la Telefónica, instalada en El Pardo para descongestionar el

servicio del pueblo, ya saturado.

En Madrid, la vida política se mantuvo con cierta normalidad. No se celebraron reuniones formales, ni del

Consejo de Regencia ni del Consejo del Reino. Las Cortes convocaron para hoy, con toda normalidad, las

sesiones para las Comisiones que se hallan estudiando proyectos de ley.

CURIOSOS.—Según avanzaba la tarde, no hubo dificultad para que algunas personas se acercaran a la

puerta del recinto del Palacio. Allí comentaban los partes facultativos. Por la noche, la calma era casi

absoluta; sólo se mantenían algunos periodistas, observando los movimientos de entradas y salidas, muy

escasos a última hora.

Este ambiente de tranquilidad se acentuó a partir de medianoche, con las calles prácticamente desiertas y

disminución de la vigilancia exterior al Palacio. Se tenía la impresión de que de éste se habían retirado ya

todos los visitantes y en él, naturalmente, permanecía sólo la familia de! Generalísimo y los médicos.

Como datos humanos cabe destacar la llegada a la guardia de la puerta exterior del Palacio de una niña

alemana que entregó un ramo de flores para el Jefe del Estado. Un matrimonio entregó una tarjeta que

decía: «Valencianos de paso por Madrid. En nuestro 25 aniversario de matrimonio, rogamos con todo

nuestro corazón a Nuestra Virgen de los Desamparados por su salud. Blas Señen Sánchez y María de los

Desamparados Martínez Felgado.»

EUROVlSION.—La gran cantidad de reportajes y crónicas de televisión transmitidos desde Madrid sobre

la enfermedad del Jefe del Estado ha ocasionado que, por primera vez en la historia de Eurovisión se

vieran saturados los circuitos permanentes de la Unión Europea de Radiodifusión.

Los corresponsales y enviados especiales han transmitido en directo, a través de enlaces terrestres o por

satélite, un total de 54 crónicas; todas en color, y su coordinación ha supuesto un movimiento de más de

1.800 comunicaciones por télex. La duración media de las crónicas ha sido de cinco minutos, excepto de

las transmitidas a las cadenas norteamericanas C. B. S. y N. B. C., que han sido de treinta y quince

minutos, respectivamente.

 

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