Autor: Crespo García, Pedro. 
   Sin reposo     
 
 ABC.    30/10/1975.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ABC. JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 197

MERIDIANO NACIONAL

Sin reposo

Se escriben estas líneas con temor. Los partes médicos no presentaron relieves destacables durante el día

de ayer. La gravedad del estado de salud de Franco persiste. Es un triunfo que su organismo haya vuelto a

hacer tablas con la muerte, que prosiga su lucha. Se cumplen ya trece días de sus padecimientos. El país

continúa sin poder concederse un reposo, pasando alternativamente del frío al calor, del conocimiento de

la gravedad crítica a la noticia de la mejoría, viviendo las incidencias dramáticas del curso de sus

afecciones.

CONSEJO.—El Pleno del Consejo Nacional, con el que ayer se conmemoró el cuadragésimo segundo

aniversario de la fundación de Falange Española, tuvo algún rasgo histórico —el primero que no presidia

Franco— y algunas anécdotas al margen de los siete minutos de discurso del ministro secretario general,

don José Solís.

Pocas camisas azules entre los miembros del Gobierno, algunas ausencias significadas, los gritos de ritual

transformados para albergar, en su formulación, al Príncipe de España, y ningún himno final. Las

circunstancias impusieron la sobriedad. El señor Solís reflejó el sentir general del país, el clima tenso, de

expectación y sentimiento, con una afortunada frase: «Nunca el laconismo de nuestras palabras podría ser

más expresivo de lo que acontece en nuestro corazón.»

NEGOCIADORES.—Se habló en su día del papel desempeñado, en los prolegómenos de un contacto

directo Madrid Rabat, por Leila Mizzlan. No se citó, en cambio, la decisiva intervención de otro enviado

especial de Su Majestad el Rey Hassan II: el jefe de fa Oficina de Fosfatos de Marruecos, que ha ejercido

las veces de interlocutor válido en cuanto se refería a los fosfatos del Sahara.

El responsable de los fosfatos marroquies negocia con el activo ministro de Industria, el señor Alvarez

Miranda —cuyos decretos han animado los últimamente escuálidos Consejos de Ministros, y cuyas

firmas de acción concertada han programado intervenciones oficiales a varios años vista—, el tema de

Fos-Bucraa. El meollo del mismo estriba en que, al parecer, los marroquíes carecen de fondos —y de

crédito exterior— para pagar en dinero la parte de aquella empresa que adquiriesen. Parte que el Gobierno

español desearía que llegase hasta el 100 por 100, ahora que se acuerdan las cifras y la forma de pago.

Fos-Bucraa —las inversiones en ella realizadas— está valorada en cerca de 30.000 millones de pesetas.

El ministro de Comercio, señor Cerón, negocia por su parte el tema de las pesquerías. El «banco

sahariano» representa, por su riqueza, quizá más que los fosfatos. Se ha cruzado con este asunto el

contencioso hispanomarroquí por el limite de las aguas jurisdiccionales, y las negociaciones pudieran ir

más lentas para dejar resueltas ambas cuestiones.—Pedro CRESPO.

 

< Volver