Hace un siglo, Franco     
 
 Diario 16.    20/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Hace un siglo, Franco

Parece que hace un siglo... La aceleración de la historia y la reencontrada vitalidad de un pueblo son

insuficientes para explicar cómo el hombre que dominó omnipotente este país durante cuarenta años ha

pasado a ocupar tan rápidamente el lugar histórico que le corresponde. Sólo cabría una explicación: su

muerte se había producido mucho antes de que su corazón se detuviera.

Pero hablar de muerte en este país es siempre ambiguo. Hoy mismo hay españoles que se niegan a aceptar

la evidencia y siguen proclamando, como Girón hace unos días, que se equivocan quienes creen que

Franco ha muerto, y muchos son los que siguen considerándole "presente".

Hoy, como ayer, no todos los españoles hablamos el mismo lenguaje, y conveniente sería para el país que

hiciéramos el esfuerzo necesario de entendernos sobre lo esencial. Que Franco está presente en la vida

española, y lo seguirá estando por años, es indudable. Pero pretender que esa presencia, que las

consecuencias de cuarenta años de dictadura personal se erijan en sistema y modo perpetuos para la vida

española es, simplemente, irracional. La muerte, en este país y en otros, ha dado lugar siempre a

reacciones irracionales, pero desde los faraones acá la historia de la civilización sólo ha avanzado de

verdad cuando se ha dejado en paz a los muertos. El saber popular lo dice crudamente en varios idiomas.

Este país está vivo, muy vivo y ningún recuerdo, por fuerte que sea su impronta, ha detenido nunca la

vida. Hay que dejar que los deudos veneren a los muertos, pero sin caer en las aberraciones ibéricas que

hicieron reinar a Inés de Castro y al Cid ganar su póstuma batalla.

 

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