Pensamiento Político del Rey Juan Carlos I     
 
 Ya.    21/11/1976.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

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INFORMACIÓN NACIONAL

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PENSAMIENTO POLÍTICO DEL REY JUAN CARLOS I

La Institución que personifico integra a todos los españoles y a todos nos incumbe por igual el deber de

servir a España • Que todos entiendan con generosidad y altura de miras que nuestro futuro se basará en

un efectivo consenso de concordia nacional • La Monarquía hará que, bajo los principios de la

democracia, se mantengan en España la paz social y la estabilidad política y se asegure el acceso

ordenado al poder de las distintas alternativas de gobierno, según los deseos del pueblo libremente

expresados • Es potestad del Rey someter a referéndum nacional los proyectos de ley, aunque el

referéndum no sea exigido de modo preceptivo por una Ley Fundamental • El Rey quiere serlo de todos a

un tiempo y de cada uno en su cultura, en su historia y en su tradición • El pueblo español está dispuesto a

renovar, con dignidad y con provecho, su participación en los asuntos europeos

Varios acontecimientos trascendentales han marcado el primer año de reinado de Don Juan Carlos I: el

mensaje de la Corona al ser proclamado Rey en las Cortes, el discurso al Consejo del Reino, las palabras

al nuevo Gobierno presidido por don Adolfo Suárez, las visitas a varias provincias españolas, los viajes al

extranjero: Santo Domingo, Estados unidos, Colombia y Francia.

Don Juan Carlos ha aprovechado todas estas ocasiones para expresar con claridad sus ideas sobre el papel

de la Monarquía, los poderes del Rey, lo función del Consejo del Reino, del Gobierno y del Ejército; la

defensa del orden, de la libertad y de la justicia; las relaciones de España con otros países, concretamente

con Europa y América.

Al cumplirse el primer aniversario de la coronación de Don Juan Carlos, queremos ofrecer un resumen de

su pensamiento político utilizando sus propias palabras.

Rey de todos los españoles

Hoy comienza una nueva etapa de la historia de España. Esta etapa, que hemos de recorrer Juntos, se

inicia en la paz, e1 trabajo y la prosperidad, fruto del esfuerzo común y de la decidida voluntad colectiva.

La Monarquía será fiel guardián de esa herencia y procuraré en todo momento mantener la más estrecha

relación con el pueblo.

La institución que personifico integra a todos los españoles y hoy, en esta hora trascendental, os convoco

porque a todos nos incumbe por igual el deber de servir a España. Que todos entiendan con generosidad y

altura de miras que nuestro futuro se basará en un efectivo consenso de concordia nacional.

(Mensaje de la Corona, 22 noviembre 1975.)

La esencia y fundamento de la monarquía está en constituir una instancia de poder supremo capaz de

estar por encima de los conflictos y tensiones, incluso legítimos, de la sociedad; y que sea balanza y

equilibrio en el establecimiento de la Justicia, como moderador y como impulsor. Pero, en última

instancia, nunca es la voluntad personal del Rey, sino la voluntad institucional de la Corona, la que ejerce

la suprema autoridad.

(Mensaje al Consejo del Reino, 2 marzo 1976.)

Tiempos nuevos

El crecimiento de la ,población, la razonable exigencia de un más alto nivel de vida, las crecientes

dificultades en la defensa del medio ambiente y de la naturaleza, la creación de suficientes puestos de

trabajo y de escolarización, a todo ello hemos de atender, y con entusiasmo, todos juntos, a la vez difíciles

y prometedores de España,

(Pontevedra, 26 Julio 1976.)

El Rey de España es hoy el Jefe del Estado de una nación moderna de treinta y seis millones de habitantes

que, apreciando su tradición, mira con fe y con optimismo hacia el porvenir. España es hoy un país joven

y renovado, en cuya población los dos tercios tenemos menos de cuarenta años. Somos una raza vieja,

pero al mismo tiempo un pueblo nuevo, dinámico, enérgico, austero y trabajador.

La Monarquía hará que, bajo los principios de la democracia, se mantengan en España la paz social y la

estabilidad política, a la vez que se asegure el acceso ordenado al poder de las distintas alternativas de

Gobierno, según los deseos del pueblo libremente expresados.

(Al Congreso de Estado» Unidos, 2 Junio 1976.)

El papel del Gobierno

Me consta que sola conscientes del papel que os corresponde desempeñar, del esfuerzo que necesitáis

hacer para conciliar en esta hora importante la necesaria evolución hacia nuevas estructuras sociales y

políticas, con e1 respeto a los valores esenciales que constituyen la razón de ser de nuestra nación.

(Al nuevo Gobierno, 9 Julio 1976.)

Función del Consejo del Reino

El vigor de una monarquía está en que el Rey sea verdaderamente dueño de sus actos, mientras que las

instituciones, como el Consejo del Reino, contribuyen a formar la voluntad institucional de la Corona, sin

vincularse al Rey por docilidad o subordinación complacientes, y sin que tampoco puedan ser factores

perturbadores que rompan la debida subordinación. (Mensaje al Consejo del Remo, 2 marzo 1976.)

Poderes del Rey

Voy a referirme a dos supuestos que me parecen especialmente importantes. El primero de ellos es la

potestad del Rey a someter a referéndum nacional los proyectos de ley, aunque el referéndum no sea

exigido de modo preceptivo por una Ley Fundamental, es decir, su facultad de convocar a referéndum

nacional cuando la trascendencia de determinadas leyes lo aconseje o el interés público lo demande.

El segundo supuesto se refiere a la facultad que tiene el Rey de tomar, medidas excepcionales cuando la

seguridad exterior o la independencia de la nación, la integridad de su territorio o la defensa del sistema

institucional del reino pudieran estar amenazados de modo grave e inmediato, dando cuenta documentada

a las Cortes.

(Mensaje al Consejo del Reino, 2 marzo 1976.)

Ejército

Quiero repetiros personalmente la gran confianza que España entera deposita en vosotros y la importancia

fundamental que para el futuro de nuestro pueblo tiene la unidad, la disciplina y la eficacia de sus

Ejércitos.

(Escuela de Estado Mayor, 28 abril 1976.)

Unidad

La Monarquía simboliza y mantiene la unidad de nuestra nación, resultado libre de la voluntad decidida

de incontables generaciones de españoles, a la vez que coronamiento de una rica variedad de regiones y

pueblos, de la que nos "sentimos orgullosos".

El pueblo español anhela la descolonización de Gibraltar y su reintegración pacífica al territorio nacional.

(Al Congreso norteamericano, 2 junio 1976.)

Regiones

Un orden justo, igual para todos, permite reconocer dentro de la unidad del reino y del Estado

las peculiaridades regionales como expresión de la diversidad de pueblos que constituyen la sagrada

realidad de España. El Rey quiere serlo de todos a un tiempo y de cada uno en su cultura, en su Materia y

en su tradición.

(Mensaje de la Corona, 22 noviembre 1975.)

Justicia social

Hoy queremos proclamar que no queremos un español sin trabajo, ni un trabajo que no permita a quien lo

ejerce mantener con dignidad su vida personal y familiar, con acceso a los bienes de la cultura y de la

economía para el y para sus hijos. (Mensaje de la Corona, 22 nov. 75)

Religión

El Rey, que es y se siente profundamente católico, expresa BU más respetuosa consideración para la

Iglesia. La doctrina católica, singularmente enraizada en nuestro pueblo, conforta a los católicos con la

luz de su magisterio. El respeto a la dignidad de la persona, que supone el principio de libertad religiosa,

es un elemento esencial para la armoniosa convivencia de nuestra sociedad.

(Mensaje de la Corona, 13 noviembre 1975.)

Hispanidad

En el mundo de hoy, en el que hacen oír su voz bloques de naciones perfectamente independientes, pero

ligadas entre sí por lazos de diversa especie, los países hispánicos, como tales, aún no ocupamos la

posición que corresponde a nuestro pasado y a nuestras presentes y futuras necesidades. Invito desde aquí

a los españoles a hacer de Hispanoamérica la realidad más cara a su corazón y más atrayente a su

inteligencia. Tenemos que encontrar Juntos proyectos galvanizadores de la comunidad a que

pertenecemos, capaces do entusiasmar, porque conduzcan a una vida mejor y más Justa, que resulte en el

alumbramiento de un hombre integral, a la medida de los tiempos. Quisiera saludar los presentes intentos

de integración económica y los esfuerzos por lograr mejores condicionen de financiación, así como el

incremento de nuestros intercambios comerciales.

(Viaje a Colombia, 12 octubre 1976.)

Europa

La idea de Europa sería incompleta sin una referencia a la presencia del hombre español y sin ana

consideración del hacer de muchos de mis predecesores. Europa deberá contar con España, y los

españoles somos europeos, Que ambas partes así lo entiendan y que todos extraigamos las consecuencias

que se derivan de una necesidad de momento.

(Mensaje de la Corona, 22 noviembre 1975.) El pueblo español está dispuesto a renovar, con dignidad y

con provecho, su participación en los asuntos europeos y a poner en ello la misma ilusión, el mismo

ímpetu y el mismo espíritu creador que animaron a nuestros antepasados. Para ello, España no puede

aceptar otro trato que el de igualdad con los demás países de Europa. Sabemos que es mucho lo que

España puede y debe aportar a la Europa del futuro y seremos tan vigilantes en la consecución de nuestros

objetivos nacionales como generosos y solidarlos en la conducta que nos corresponda adoptar como parte

de la acción común. (Discurso en París, 27 octubre 1976.)

Estados Unidos

La tradición de cooperación entre España y Estados Unidos se la venido manteniendo en nuestros

acuerdos para la defensa, vigentes desde 1953, para la protección de los valores de nuestra civilización

occidental. Vosotros y nosotros conocemos muy bien los peligros que amenazan en el mundo de hoy a la

libertad y por eso nos preparamos para defenderla. El compartir con los Estado» Unidos, a través de

vínculos de estricta reciprocidad soberana, las responsabilidades de la seguridad merecerá siempre nuestra

preferente atención.

(Al Congreso norteamericano. 2 Junio 1976.)

Norte de África

España se encuentra estrechamente ligada, por su situación y por su historia, a los pueblos del norte de

África, y ha puesto de su parte los medios necesarios para que la descolonización del Sahara Occidental

se realice en paz y armonía. De ahora en adelante, España se esforzará por acrecentar su cooperación con

los Estados del norte de África para la paz y desarrollo de la región.

(Al Congreso norteamericano, 2 junio 1976.)

 

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