Autor: Ramírez, Pedro J.. 
   Crisis en Coordinación Democrática  :   
 La oposición busca nuevos instrumentos de actuación conjunta. 
 ABC.    26/09/1976.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

CRISIS EN COORDINACIÓN DEMOCRÁTICA

La oposición busca nuevos instrumentos de actuación conjunta

La semana que hoy termina ha servido de marco a la más grave crisis en el seno

de Coordinación Democrática desde su nacimiento a partir de la Junta y la

Plataforma. Una crisis, latente desde hace varias semanas, que tal vez

signifique el principio del fin del organismo unitario. Paralelamente, la

posible concordancia de casi todos los grupos con peso específico dentro de la

oposici6n en torno a un documento, cuya primera versión fue redactada por el

profesor Ollero, expresa la búsqueda de nuevos instrumentos de actuación

conjunta.

El malestar en Coordinación Democrática se agudizó tras la emisión el pasado fin

de semana de un durísimo -tanto por su contenido como especialmente por su tono-

comunicado de respuesta al programa reformista del Gobierno.

Tanto el Partido Socialista Popular como Izquierda Democrática, que había hecho

público anteriormente un comunicado mucho mas conciliador, sintieron grandes

escrúpulos antes de suscribirlo. Apenas conocido este texto. 1a llamada

oposición moderada expresó que no tenía sentido celebrar ya la cena pendiente

desde un par de semanas atrás: Coordinación Democrática se había pronunciado

unilateralmente, y quedaba, por lo tanto, descartada la posibilidad de una

respuesta colectiva.

MODERADO PERO EXIGENTE.-Todo esto ocurría el lunes. Ese mismo día el catedrático

Carlos Ollero ultimaba la cuidadosa redacción, de un escrito de siete folios, en

el que de forma moderada pero exigente se hacia especial énfasis en que si bien

el proyecto gubernamental podía ser aceptado como punto de partida, carecía de

toda virtualidad sin el reconocimiento de todas las libertades públicas y la

Implantación de una serle de garantías electorales.

El propósito del señor Ollero y sus colaboradores era refrendar el documento con

la firma de los principales líderes del amplio espectro de la oposición. Para

allanar dificultades, tal y como ocurrió con los llamados escritos «de los 32» y

"de los 46", las firmas serían exclusivamente a título personal. En esta

ocasión, sin embargo, los obstáculos habrían de resultar mayores.

Prácticamente todos los partidos Integrados en Coordinación manifestaron de una

manera tácita o expresa su negativa a suscribir el ya bautizado como «documento

Ollero». La actitud del P. S. O. E., expuesta en esta linea por el propio Felipe

González, parecía condicionar en gran medida a grupos más proclives a la firma

como el P. S. P. e Izquierda Democrática.

EL P. S. O. E, CONTRA TREVIJANO.- Precisamente unas breves alusiones sobre la

línea de conducta de estos tres partidos, dichas por Antonio García Trevijano en

ABC, habría de desencadenar una gran tormenta, aparentemente desproporcionada

con respecto a su origen inmediato y solo comprensible a partir de tensiones ya

existentes.

El señor García Trevijano - representante en Coordinación del grupo conocido

como demócratas Independientes- se hizo eco de un editorial de la Prensa

madrileña, según el cual «no se puede estar a la "duras" en Coordinación y a la

"maduras" de forma Individual», manifestando la necesidad de que los partidos

aludidos «pongan su conducta de acuerdo con su conciencia o su conciencia de

acuerdo con su conducta».

El Jueves por la tarde el P. S. O. E. hizo pública una respuesta en cuatro

puntos calificando la apreciación de García Trevijano como «una difamación

calumniosa» y no reconociéndole «catadura moral ni política» para formularla.

Pocas horas después, en el despacho del dirigente carlista Mariano Zufía, se

reunía el Pleno de Coordinación para unificar criterios de cara a la «cumbre»

con las plataformas regionales a celebrar el sábado en Valencia y elegir a sus

dos representantes en la misma.

Con el veto expreso del P. S. O. E., García Trevijano fue uno de los designados,

obteniendo seis votos más que el propio representante socialista. Enrique Múgica

Herzog. Este último -hombre considerado como muy temperamental- abandonó la

reunión poco después, «tras una Inaceptable Intervención del señor García-

Trevijano». según le propia versión del P S. O. E.

LA NUEVA REDACCIÓN. - Temiendo tal vez que la actitud de su representante

significara la salida del Partido Socialista del organismo unitario. Mariano

Zufía declaro a continuación: «El abandono no puede decir que nos cayera bjen.

Ignoramos si existen motivos suficientes para ello, pero no nos parece que éste

sea el camino. La Incompatibilidad debería haberse dirimido en el seno de

Coordinación Democrática, Si existen razones objetivas para que a Juicio del P.

S. O. E. el señor García-Trevijano no pertenezca a C. D.. considero que debemos

conocerlas todos para que todos los componentes podamos Juzgar a1 respecto.»

SI bien la Ejecutiva del P.S.O.E. ratificó al día siguiente «su decidido apoyo a

Coordinación Democrática y a su línea política, considerando que Coordinación

Democrática es el principal instrumento de la oposición en la actualidad». ni

ellos, ni los representantes Izquierda Democrática. P.S.P., y U.G.T. asistieron

a la nueva reunión celebrada por la tarde.

El tema exclusivo de dicha reunión era la reconsideración del «documento Ollero»

en su nueva redacción, notablemente endurecida con respecto al texto Inicial,

una especie de Comisión Mixta Integrada por miembros de Coordinación y

representantes de los partidos no integrados había celebrado varías sesiones de

trabajo en pos de una versión más aceptable para la Izquierda.

A pesar de que prácticamente todos los párrafos favorables al proyecto

gubernamental han sido suprimidos, el documento sigue representando una

alternativa mucho más dialogante que la expuesta, por Coordinación. Aunque a

petición expresa de algunos partidos -entre ellos el P.S.O.E.- el tema ha

quedado aplazado hasta mañana, lunes, existen fundadas esperanzas de que el

documento sea por fin suscrito.-Pedro J. RAMIREZ.

 

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