La cola del cometa Garaicoechea     
 
 El Alcázar.    21/09/1979.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LA COLA DEL COMETA GARAICOECHEA.

Como si se tratara de un nuevo cometa Halley, en el firmamento político, ha aparecido, repentinamente,

un cometa llamado Carlos Garaicoechea. Parece ser que procede de la constelación carlista, desarbolada

por la traición. Pasó al Partido Nacionalista Vasco y, sin transición, cuando era prácticamente un

desconocido, fue nombrado presidente del partido y del Consejo General Vasco, en contra de un decreto,

lanzado, como un «misile», a toda prisa desde la Moncloa para impedirlo, y que se ha perdido en el

espacio, sin que nadie le haga caso, ni siquiera el propio inquilino de la Moncloa, que recibe en su palacio

a quien fue objetivo del disparo.

Pero, Garaicoechea, como todos los cometas, arrastra tras sí una cola, cuya composición es posible

conocer, a través de las informaciones publicadas por Francisco Le1 tamendia, de Herri Batasuna, en

Punto y Hora que, como no han sido desmentidas, cabe suponer ciertas. Comienza diciendo que el

Consejo General Vasco, dominado por el PNV, eligió presidente por unanimidad a «Carlos Garaicoechea,

navarro de 41 años, habiendo tenido cargos dirigentes en numerosas empresas (en la "Sigma", de

Elgóibar, director general de "Eaton Ibérica" y más tarde de "Tracsa" y "Embutidos Mina")».

Añade: «Lo que es claro es que la reforma ha encontrado ya el interlocutor válido de la moderación vasca

con el que negociar "la paz en Euzkadi". Y también está claro que gracias a su buena presencia —y

algunas otras características a las que habré de referirme más tarde— se presta,a ser objeto de esas

campañas propagandísticas de ascensión a la fama, al estilo del Star-System de Hollywood, de las que se

han beneficiado anteriormente hombres como Adolfo Suárez y Felipe González.»

¿Cuáles son esas «otras características», a que Letamendía se refiere? Las expone unas páginas después.

Están relacionadas con la crisis producida en la industria navarra a finales de 1970- En los medios obreros

se pidió una reducción del horario y un aumento salarial. «Muchos empresarios —dice— se niegan, entre

ellos Carlos Garaicoechea, gerente entonces de "Eaton Ibérica". El 8 de enero de! 71 los obreros de

"Eaton" inician la huelga. El 1 5 de enero, Garaicoechea despide a 495 de los 625 obreros de la plantilla;

un gran movimiento de solidaridad, secundado por el cardenal, se produce en Navarra.» Los obreros

recurrieron a los servicios de Letamendía, que era abogado laboralista y acababa de intervenir en el

Proceso de Burgos. «En mis conversaciones con Garaicoechea —continúa— él me dice que las

directrices de la ejecutiva de la internacional "Eaton" exigen y los intereses déla industria navarra

aconsejan una actitud de firmeza.»

Esta es la cola de Garaicoechea: 495 obreros despedidos en un conflicto laboral en el que defendió los

intereses de una de las tan denostadas «multinacionales». La cola de un hombre, al que han elegido

presidente del Consejo General Vasco, los consejeros del PSOE y del PCE, «vanguardia de la clase

obrera», respetuosamente agarrados a la cola del PNV. Un hombre que, en cambio, en su provincia de

origen y residencia, en Navarra, no ha conseguido salir diputado al Parlamento. Letamendía dice que allí

los obreros tienen mejor memoria. Puede que también la tengan en Guipúzcoa y en Vizcaya, pero no son

ellos los que han elegido a Garaicoechea. Ha sido la burocracia de «sus» partidos, de la que cada vez se

sienten más distanciados. Hasta el punto de que, en las municipales, la mayoría no votaron. Vamos a ver

qué ocurre en el referéndum. El PSOE y el PCE, con el capitalista Garaicoechea en vanguardia, pueden

recibir la lección que merecen.

 

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