Autor: Izquierdo Ferigüela, Antonio. 
   La justificación del miedo     
 
 El Alcázar.    21/09/1979.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

LA JUSTIFICACION DEL MIEDO

ESTOY dispuesto a aceptar sin grandes reparos los elogios que en algunos sectores ha merecido la

intervención en RTVE de don Carlos Garaicoechea con ocasión de los asesinatos de Bilbao. Estoy

dispuesto a aceptarlos si los entusiastas y jaleadores de esa intervención que a mí me pareció fría,

distante, cortés y desinteresada, me acompañan a través de este brevísimo memorándum.

¿Pensaba don Carlos Garaicoechea el 12 de junio de 1979 igual que ante las cámaras de RTVE?.

En esa fecha y en las páginas de ABC, de Madrid, aseguraba tajante: «Nuestro pueblo y las Fuerzas del

Orden Público son irreconciliables.» Con referencia a la ETAtambién afirmaba: «Si de unas

conversaciones se derivara una perspectiva razonable de pacificación, si las conversaciones con la ETA

incluyeran un verdadero espíritu de lograr la pacificación... sería una responsabilidad muy grande volver

la espalda a ese horizonte de paz.» Como se ve, en esta ocasión el señor Garaicoechea aconsejaba al

Gobierno negociar con la ETA y sostenía que las FF.AA., en las que se incluye las Fuerzas de Orden

Público, eran irreconciliables con su pueblo.

Con independencia de las propias afirmaciones del señor Garaicoechea. ¡quisiera solicitar de los

entusiastas y jaleadores de su recitada intervención en RTVE algún dato de enérgica o suave réplica del

presidente del Consejo General Vasco ante estas gravísimas ofensas a España: Mario Onaindía: «La ETA

mantiene una guerra santa contra Madrid» (1 1 de julio, 1979). «La ETA debía plantearse cómo realizar

su lucha armada en un contexto político distinto» (Hoja del Lunes, Bilbao, 4de septiembre, 1979).

Juan María Bandrés, en una declaración al diario Informaciones (7 de julio, 1979) y en respuesta a si

estaría dispuesto a negociar con la ETA, dijo literalmente: «Con la ETA político-militar, en cualquier

momento.» ¿Qué dijo el señor Garaicoechea en aquella ocasión?

Monzón ha dicho, entre otras cosas, las siguientes: «Con toda nuestra alma lo que queremos es

desestabilizar a España. Estamos en guerra contra España...» «Ante todo, nuestros soldados no son

terroristas, sino héroes que se baten por una causa nacional sagrada.» «Si un español grita esta tarde ¡Viva

España!, en San Sebastián, esto sería considerado como una provocación y se produciría un incidente...»

¿Qué ha dicho el señor Garaicoechea de todas y cada una de estas cosas? ¿Qué clase de aplauso merece,

pues, su intervención en RTVE? La única conclusión que saqué de sus palabras —es un juicio subjetivo,

naturalmente— fue que el presidente del Consejo General Vasco tenía miedo: miedo a la ETA, marxista y

revolucionaria, a cuyo lado ha permanecido con más o menos discreción; miedo, no por lo que la ETA

pueda suponer contra España, o por el daño criminal que pueda infringir a los hombres de nuestros

gloriosos Ejércitos; miedo Uaná y Sencillamente por él, porque el PNV es la oligarquía beatífica y

santurrona de una derecha decadente y separatista que sería devorada por la ETA y sus aliados, si la ETA

y sus aliados consiguieran la separación de las entrañables provincias vascongadas del cuerpo físico de

España. Fue una reacción acobardada, aunque, eso sí, muy elegante, como corresponde a un señorito de

calidad.

Antonio IZQUIERDO

 

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