Su esposa gritó al policía municipal asesinado ayer en Madrid. 
 "No salgas, que vienen a por ti"  :   
 Dos jóvenes le dispararon en la escalera de su domicilio con una escopeta de cañones recortados. 
 El Alcázar.    13/01/1979.  Página: 5-6. Páginas: 2. Párrafos: 35. 

«NO SALGAS, QUE VIENEN A POR TI»

Dos jóvenes le dispararon en la escalera de su domicilio con una escopeta de cañones recortados

«No se puede calificar un asesinato como político. Para mí, no existe distinción, los crímenes son siempre

crímenes, matar por matar», manifestó a EL ALCÁZAR el alcalde de Madrid, Luis María Huete, ante la

muerte del policía municipal Bienvenido Romero García de Montejo, asesinado en la mañana de ayer.

Por su parte, el oficial de orden público de la Policía Municipal Jesús Albarán Bernal declaró: «Hoy le ha

tocado a uno de nuestros agentes, otro día asesinarán a cualquier persona de otra entidad pública. Creo

que no había nada en concreto contra el propio Bienvenido, lo han hecho con el único propósito de crear

malestar en las distintas capas sociales del país.»

En este mismo sentido se expresó el presidente de la Comisión Permanente de la Policía Municipal, Juan

Luis Carrera, quien dijo: «Es incomprensible que lo hayan matado. Era un trabajador más. Pedimos al

Gobierno que actúe con la máxima dureza en la represión de hechos como el de hoy y que se tomen todas

las medidas precisas para la erradicación del terrorismo. Nosotros no vamos a tomar ninguna medida

especial por este asesinato, seguiremos cumpliendo con nuestro deber y, eso sí, pedimos a los ciudadanos

que nos ayuden en ello y también a conseguir que acaben estos crímenes.»

La esposa lo vio

Según declaración es de la propia esposa, el matrimonio se había levantado a la hora de costumbre.

Mientras ella preparaba el desayuno, vio desde la ventana de su domicilio un coche —un Citroen CX

blanco— parado frente a su casa con las luces encendidas que posteriormente desapareció. Pilar Alcaide

tuvo una corazonada, pero guardó silencio. Posteriormente, su marido salió para su trabajo. Ella, como

todos los días, se asomó a la ventana para despedirle. En esto, vio a dos jóvenes, uno de ellos con una

escopeta de cañones recortados. Temió lo peor y comenzó a gritar: «Bienvenido, no salgas, que vienen

por ti.» Los jóvenes corrieron hacia el portal y entraron en la finca, en la calle Doña Mencía, número 7, y,

al llegar al primer piso, se toparon con el policía municipal sobre el que dispararon a bocajarro, hiriéndole

mortalmente. Los asesinos se dieron inmediatamente a la fuga. Se piensa que en su huida utilizaron el

coche que previamente habían aparcado en una calle cercana.

Mientras tanto, la mujer corrió escaleras abajo y encontró a su marido en el suelo, en medio de un charco

de sangre. El cuerpo de la victima fue introducido en casa de un vecino y desde allí se llamó al servicio

del 091. Inmediatamente llegó al lugar un «Zeta» que trasladó al policía municipal a la residencia

sanitaria «Primero de Octubre», donde ingresó cadáver. Asimismo, la mujer sufrió un «schok»

nervioso,por lo que tuvo que ser llevada a un hospital.

Ingresó cadáver

Según el parte médico facilitado en la clínica «Primero de Octubre», «él señor Romero ingresó a las siete

horas con parada cardíaca, presentando a la inspección médica herida de arma de fuego de unos siete

centímetros de diámetro mayor en la línea axilar posterior del hemitórax izquierdo. Nada más ser

ingresado, se efectuaron maniobras de reanimación que resultaron infructuosas» .

La localización de la herida y el ángulo de entrada de la posta hacen pensar que Bienvenido Romero

intentó defenderse con su brazo izquierdo, lo que motivó que el disparo entrara por esta parte del cuerpo.

También se cree que el policía municipal no oyó los gritos preventivos de su mujer, ya que no desenfundó

la pistola. Por otra parte, aún no se sabe si los asesinos no le arrebataron el arma reglamentaria por temor

a ser detenidos o porque no entraba dentro de sus planes, «La Policía, según declaró el subgobemador

civil de Madrid, Luis Sánchez Harguindey, lleva a cabo minuciosas investigaciones sobre este asesinato,

aunque, por el momento, no puedo adelantarles ningún tipo de datos.»

Sobre las diez de la mañana, y una vez personado el juez de guardia en la residencia sanitaria «Primerode

Octubre», se trasladó el cadáver al Instituto Anatómico Forense para serle practicada la autopsia.

Seguidamente, varios miembros de la Policía Municipal y de la Policía Armada amortajaron a la víctima

con el uniforme del cuerpo al que pertenecía.

Capilla ardiente

A las doce y media, los restos de Bienvenido Romero fueron trasladados al escuadrón de Caballería de la

Policía Municipal, situado en la carretera de El Pardo, en las inmediaciones del Puente de los Franceses,

donde fue instalada la capilla ardiente. Con anterioridad, el Ayuntamiento había señalado que la capilla

sería instalada en el cuartel de Conde Duque, lo mismo que se hizo cuando el pasado 21 de diciembre fue

asesinado otro policía municipal. Parece ser que este cambio obedece a que Bienvenido era corneta de la

Banda Municipal, que ensayaba en el escuadrón de Caballería.

Las medidas de seguridad en las proximidades del edificio del escuadrón de la guardia, en la carretera de

El Pardo, sólo permitían el acceso de autoridades, familiares y compañeros de la víctima y representantes

de los medios informativos.

En el interior del recinto se agruparon numerosos compañeros de la víctima para dar el pésame a la viuda

y a los hijos. El féretro, cubierto hasta la mitad con la Bandera española, era velado por cuatro

policías municipales que no podían contener sus lágrimas.

El momento de mayor emoción se produjo cuando el hijo menor de Bienvenido, disminuido mental, entró

en en la capilla y al ver a su padre en el féretro prorrumpió en llantos y se abrazó a su hermano.

Poco después, llegó al recinto el delegado de seguridad del Ayuntamiento y, minutos más tarde, el alcalde

de la Villa, Luis María Huete, quien señaló: «Estoy totalmente consternado. Ya he hecho constar mi

absoluta repulsa a estos atentados que son auténticos asesinatos. Es matar por matar. El crimen no es

contra la Policía ni contra el Ayuntamiento, sino contra todos y cada uno de los ciudadanos de Madrid.

Esto es intolerable, y cada vez que un servidor muere, igual sea policía, que guardia civil o alto empleado,

están atentando contra la paz de Madrid. Están atentando contra el primero de los derechos humanos: el

derecho a la vida.»

Respecto a la similitud de este atentado con el que fue cometido contra otro policía municipal el pasado

21 de diciembre en la Cruz de los Caídos, el alcalde en funciones no ha querido pronunciarse si

son o no las mismas personas los autores, puesto que la investigación corre a cargo de la Policía

Gubernativa: «Yo lo único que sé —señaló— es que hoy ha muerto asesinado, en el cumplimiento de su

deber, un empleado municipal, un vecino de Madrid, y estoy totalmente consternado.»

Por otro lado, el alcalde accidental de Madrid ha decidido conceder a Bienvenido Romero la medalla de

la Villa, en su categoría de plata, recabar al Ministerio del Interior la medalla al mérito policial y conceder

una pensión extraordinaria a la viuda, según un decreto firmado por el señor Huete en la mañana de ayer.

«No había recibido ninguna amenaza»

Según declaró el hijo mayor de la víctima, Bienvenido Romero Alcaide, su pa dre «no había recibido

ninguna amenaza

Su esposa gritó al policía municipal asesinado ayer en Madrid

Y aunque siempre se vive en tensión, ¿quién esperaba que esto pudiera ocurrir?»

«Mi padre —agregó— era un hombre que no tenía ninguna ideología política, y que sólo se dedicaba a su

familia y a su oficio, que era dirigir la circulación.»

En este mismo sentido se expresó el hermano del policía asesinado: «Lo único que él hizo siempre fue

cumplir demasiado con su obligación. El no estaba afiliado a ningún partido político ni a nada parecido,

tampoco perteneció a la Guardia Civil. Era un trabajador.»

«Además —dijo— no tenemos noticias de que hubiera recibido amenazas. Si hubo algo de eso, solamente

él lo sabía. Por lo demás, vivía muy unido a su mujer desde que se casaron hace veintiséis años y su única

preocupación era su hijo menor, Miguel, que es disminuido mental.» Por otra parte, un compañero de

servicio manifestó a EL ALCÁZAR que Bienvenido había librado ayer y que «su \ltimo servicio lo

realizó el pasado miércoles en el estadio Vicente Calderón, on motivo del encuentro de Copa disputado

entre el Real y el Atlético de Madrid».

Otro compañero declaró que tras el asesinato del policía municipal el pasado 21 de diciembre, Bienvenido

le había comentado: «Como estamos en medio de la calle cualquier día nos pegan un susto.»

13-enero-1979

NACIONAL

«El crimen no es contra la Policía ni contra el Ayuntamiento, es contra todos los ciudadanos de Madrid»,

manifestó el alcalde de la ciudad

Dos policías nacionales fueron tiroteados, pocas horas después, en la calle Marcelo Usera

Datos personales

Bienvenido Romero García de Montejos nació el seis de enero de 1923. Estaba casado con Pilar Alcaide

Gómez y tenía dos hijos: Bienvenido de veintisiete años, casado, y Miguel de veinticuatro, este último

deficiente mental.

Pertenecía a la Policía Municipal desde el ocho de agosto de 1952, día en que recibió nombramiento y del

que tomó posesión el día dieciocho del mismo mes. Estaba adscrito c la subinspección de Circulación, y

ha-bitualmente prestaba sus servicios en la Ronda de Segovia. Cuando finalizaba este trabajo, a última

hora de la mañana, ensayaba con la Banda Municipal del Ayuntamiento, de la que era corneta. También

era cornetín de órdenes.

Entierro

El cadáver del policía municipal Bienvenido Romero García, asesinado ayer cuando salía hacia el trabajo

fue enterrado esta mañana en el cementerio de la Almudena, tras una misa de cuerpo presente celebrada

en el Escuadrón de Caballería, lugar donde estaba instalada la capilla ardiente.

Al acto asistió el alcalde accidental de Madrid, el delegado de Seguridad, tenientes alcaldes y concejales

del Ayuntamiento. No estaba presente ninguna representación del Gobierno.

Tirotean a una pareja de policías

Horas después de cometerse el asesinato del policía municipal madrileño, se perpetraba otro atentado en

la capital de España. Esta vez contra una pareja de Policía Nacional que se encontraba de servicio de

patrulla en la calle Marcelo Usera.

Desde un vehículo en el que iban cinco personas fueron efectuados varios disparos contra la pareja

policial que por fortuna no alcanzaron a ninguno de ellos, los cuales repelieron la agresión haciendo uso

de sus armas reglamentarias.

Posteriormente fue encontrado el vehículo en la confluencia de la calle Marcelo Usera con la carretera de

Andalucía. Se trata de un «Seat-131», de color blanco, matrícula de M-7580-BV, que había sido robado y

del que se presentó la debida denuncia. El vehículo presentaba impactos de bala y en su interior fue

hallado, dentro de una bolsa de plástico, un pijama con manchas de sangre.

Amenazas de muerte a magistrados y jueces

Ayer en Valencia llegaron amenazas de muerte, contra jueces y magistrados, al edificio de la Audiencia

territorial. Según se supo ayer por la mañana en medios judiciales llegó por correo una carta dirigida a la

Audiencia, en la que se amenazaba de muerte a todos los miembros de la carrera judicial de la plantilla de

Valencia.

Aunque ha continuado la actividad judicial, ha sido tomada cierta medida de vigilancia que se advertía

ligeramente en las salas de la Audiencia, donde había mayor contingente de policías.

Disparos contra un portero

No fueron balas de fogueo las utilizadas el jueves en la calle bilbaína de Rodríguez Arias por un joven

que, a última hora de la tarde, efectuó varios disparos contra Basilio Moro Martín, portero de una finca

urbana situada en dicha calle, que resultó ileso. Durante la mañana de ayer, han sido localizados los

impactos de bala en el portal, por lo que se descarta la posibilidad de que se tratará de unas balas de

fogueo.

De acuerdo con el análisis de los impactos y con los casquillos encontrados, la munición utilizada en el

atentado es de calibre nueve milímetros, tipo Parabéllum, marca FN.

El señor Moro Martín tiene 58 años de edad y nació en la provincia de Valladolid. En la finca donde

realiza sus trabajos viven dos conocidos políticos vizcaínos: Gorka Azaola, antiguo militante de ETA y en

la actualidad jefe de Prensa del PC de Euskadi; y Alduendo, candidato por AP en las pasadas elecciones

del 15 de junio de 1977.

 

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