Autor: Medina Cruz, Ismael. 
   Una balsa de aceite hirviendo     
 
 El Alcázar.    06/02/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EL ALCÁZAR

Crónica de España

UNA BALSA DE ACEITE HIRVIENDO

EL ministro del Interior pretendió convencernos en ABC que el desorden y la inseguridad eran

casi irrelevantes. Se valió para ft ello de un ejemplo: En Sevilla existe una gran inquietud por la

ola de violaciones, y resulta que sólo se registraron tres casos de violación. Martín Villa había

preparado una coartada muy plástica y efectista. La concurrencia sonrió y de algún sector

surgió un murmullo aprobatorio. Aduje al ministro que existen más delitos de los contabilizados

en sus estadísticas, que muchos de ellos no se denuncian y que el miedo a la represalia del

delincuente es hoy mayor que el recto temor a la justicia y, por supuesto, a la autoridad del

Estado. Martín Villa me ganó en la exposición de su tesis. Tenía a su favor, además, que a

ninguno de los concurrentes le habían violado.

La autoridad conquense proviene de la intimidad política de Martín Villa. El ministro del Interior

tiene en mi tierra una firme encomienda. Por eso no me sorprendió el rumor, luego no

confirmado, de la presentación de la candidatura de Martín Villa por Cuenca, a la vista de lo

difícil que se le ponía en León. El delegado de Martín Villa en Cuenca tiene fama de hombre

seguro y habilidoso. Hay quien dice que es un Tarradellas del Movimiento. Mis paisanos lo

expresan de manera más impresionista y robusta. Puedo asegurar, desde la directa

observación de la vida provincial, que aquí se sigue el criterio expuesto por el ministro del

Interior: No sucede aquello que no es sabido. Para don Torcuato Luca deTena, fundador de

Prensa Española, era inexistente lo que no se publicaba en ABC. La paz pública del Gobierno

Suárez está construida sobre una filosofía pareja a la de don Torcuato Luca de Tena.

Pero con una mínima diferencia: más tarde o más temprano ABC publicaba la noticia, mientras

el Gobierno Suárez se esfuerza por silenciar todas aquéllas que pueden serle ingratas.

Martín Villa y sus pupilos son conscientes de negativo efecto electoral que para UCD y los

partidos compinches del centro-izquierda se desprenden de la admisión de una crecrente

inseguridad pública. La consecuencia es clara: silenciar al máximo posible la intimidad real de

los actos delictivos. Se pretende, mediante esta artimaña, crear una falsa sensación de paz

social. Si analizamos la estructura de los servicios informativos de Radio y Televisión y de la

Prensa oficial y oficiosa del centro-izquierda, observaremos de inmediato una serie de

elementos significativos: no aparecen la mayoría de las noticias sobre delincuencia común,

política o sindical, que conocemos directamente o por referencias dignas de crédito; los

sucesos cuya ocultación es imposible son reducidos a términos increíbles, salvo su posible

atribución a la «ultraderecha». Se concede una importancia desproporcionada a cualquiera

acciones o declaraciones del Gobierno o protestas de los partidos afines que induzcan a

suponer éxitos en materia de orden público, medida eficaz contra la delincuencia, etcétera.

Se persigue engañar a los españoles sobre la verdadera gravedad de la situación, conel fin de

atraer sus votos hacia la presunción de una eficacia del Gobierno de UCD, absolutamente

inexistente.

Al candidato a senador de Unión Nacional por Cuenca, Rafael Ara-que, le desvalijaron la

oficina de su empresa el sábado a las cinco y media de la tarde. También fue desvalijado un

piso en el mismo edificio. Cuando acudió a presentar la correspondiente denuncia, pudo

comprobar que los asaltos ascendían a 8. En uno de ellos el botín ascendía a más de cinco

millones de pesetas. El periódico provincial, perteneciente a la Prensa del Estado y sometido

por ello a la disciplina política ucedisla, no publicó nada el domingo. Bien es verdad que

tampoco el viernes pudieron enterarse sus lectores que el jueves, hacia mediodía, se habían

producido varios desvalijamientos de parecido tipo, los cuales han vuelto a repetirse el

domingo. Tampoco existe noticia pública de una similar oleada de robos y forzamientos en

Tarancón. No dudo de la eficiencia profesional de mis compañeros. Pero es sabido que la

fuente más segura de la información de sucesos proviene de los servicios de Orden Público,

directamente dependientes del gobernador civil.

El recorrido existente por la provincia y el diálogo arduo con las gentes, permite conocer otras

muchas cosas que tampoco aparecen en los periódicos ni en los servicios informativos de

Radio y Televisión. Existen algunos sucesos que afectan especialmente la sensibilidad de

quien cree en la posibilidad de una convivencia democrática y en el comportamiento con esto

de los españoles, aunque para ello se precise buscar otra Constitución, otra democracia, otros

partidos y otro Gobierno. No se ha publicado, por ejemplo, que los monumentos a los Caídos y

a Franco están siendo destruidos en la provincia de Cuenca, ante la pasividad de la autoridad y

bajo el silencio informativo. Uno de ellos fue abatido mediante el uso de un tractor. Un busto de

Franco apareció en un viñedo, a bastantes kilómetros del pueblo donde presidía la plaza.

Estamos en tiempo de revancha y la predicación resentida de socialistas y comunistas

enciende los odios, aventa los resentimientos y hace sus efectos demoledores. Pero todo ello

no e» noticia, atentados y sucesos de cualquier índole son carne de silencio. La UCD necesita

presumir de paz y orden, buscar con piel de cordero a los partidos compinchados para el

centro-izquierda y presentar a las fuerzas nacionales como si se tratara del mismísimo

demonio.

Un labrador me dio anoche asilo en su casa, por tierras de la Manchuela. Es aleccionador

hablar con la gente de buena casta española. Se descubre con gozo que permanecen intactos

y prometedores muchos de los valores, al parecer, destruidos. Cuando nos despedíamos,

cerca ya de la media noche, nos acompañó hasta la salida del pueblo, escopeta en mano.

Marchaba, una vez más, aguardar su ganado. Hace tres semanas le robaron medio centenar

de ovejas y una veintena dos días después. No es un caso aislado. El robo de ganado a

mansalva es un hecho demasiado frecuente en la provincia. El hombre del campo, al igual que

si estuviera viviendo una película del Oeste, se ve obligado a convertirse en centinela

permanente de su hacienda. Pero esta situación no trasciende a los periódicos, la radio o

televisión. Suárez y Martín Villa han decretado que UCD garantiza el orden y todo es

tranquilidad, seguridad, paz y bienestar en el presunto paraíso constitucional. Nada sucede que

sea enojoso para UCD y pueda enajenarle los votos o poner en entredicho la labor de

seducción de los «inspectores».

Tampoco en Cuenca pasa nada. ¿Cómo iba a ser de otro modo cuando impera, implacable, el

«estilo» Martín Villa? España es una balsa de aceite. Sólo que hirviendo.

Ismael MEDINA

 

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