El DC-9 de Iberia aterrizó en Ginebra (Suiza). 
 Los secuestradores se entregaron  :   
 En Lisboa habían puesto en libertad a todos los pasajeros. 
 El Alcázar.    07/08/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

El DC-9 de Iberia aterrizó en Ginebra (Suiza)

Los secuestradores se entregaron

En Lisboa habían puesto en libertad a todos los pasajeros

Los tres secuestradores, desertores de la Legión, que se apoderaron el domingo de un avión comercial

español se entregaron en la tarde de ayer a las autoridades helvéticas, después de haber obligado a los

tripulantes del avión DC-9 de Iberia a que se dirigieran a Suiza, tras una escala de unas doce horas en

Lisboa, según informó la agencia Efe.

Los piratas aéreos, identificados como los franceses Jean Francois Lyschik, de 25 años, y Noel Edwards

Seijen, de 29, asi como el chileno Sergio Muñoz Carvajal, de 22 años de edad, depusieron sus armas y se

entregaron a la Policía suiza a las 17.16, sin violencia.

El avión de Iberia había aterrizado a las 17.01 llevando a bordo a los tres secuestradores, al comandante

Fernández Arias, piloto del avión, y el copiloto señor Domínguez.

Quince minutos después de que el DC-9 tomase tierra, los tres secuestradores descendieron del aparato y

se mantu-vieron un tiempo hablando con funcionarios de la Policía que habían acudido a la zona donde

había quedado instalado el avión. En el grupo se encontraba el ministro de Justicia y Policía de Ginebra.

Guy Fontanet.

Poco después, los tres desertores de !a Legión aceptaron las condiciones estipuladas por la Policía y se

entregaron.

Al aceptar las autoridades helvéticas, por razones humanitarias, que se llevaran a cabo estas mediaciones

en su territorio, tanto los negociadores portugueses como los españoles dieron un respiro, ya que esta

solución que aportaba un país de cariz neutral libraba de precedente y situaciones embarazosas entre los

dos países ibéricos.

Por parte española, Gutiérrez Mellado, presidente en funciones, y los ministros Ibáñez Freiré. Rodríguez

Sahagún y Sánchez Terán siguieron el desarrollo del secuestro.

Pueden ser veinte años de cárcel

«Serán juzgados por un tribunal suizo de las acusaciones de privación de libertad, extorsión y chantaje, lo

cual puede significarles veinte años en la cárcel», declaró a los periodistas el portavoz del Ministerio de

Justicia suizo. Ulrich Hubacher.

Sólo será posible si las acusaciones son otras que las que trate el tribunal suizo», agregó. Los tres

desertores habrían sido objeto de extradición inmediata de haberse entregado en Lisboa, agregó, en vista

de los acuerdos entre España y Portugal.

Cronología del secuestro

Tres legionarios, uno de ellos chileno y los otros dos franceses, secuestran el domingo por la tarde un

DC9 de Iberia (Ciudad de San Sebastián), manteniendo retenidos a la tripulación (comandante, copiloto y

una azafata), dieciocho pasajeros y dos empleadas del aeropuerto, que se disponían a realizar la limpieza

del aparato. El DC-9 acababa de aterrizar procedente de Las Palmas y la mayor parte del pasaje había

abandonado ya el avión.

El método seguido por los secuestradores fue el siguiente: los legionarios asaltaron a una patrulla de la

Policía militar, a la que quitaron las armas y el «jeep». Inmediatamente, se dirigieron al aeropuerto, en

donde forzaron el acceso de primera clase y se dirigieron a la pista en el momento en que desembarcaban

los pasajeros. A continuación entraron en el avión y obligaron a permanecer en su interior a las personas

señaladas anteriormente.

Nada más conocerse la noticia, el coronel del Tercio III de la Legión Don Juan de Austria. José María

González del Yerro y Villota y el teniente coronel Az-nar hablaron con los secuestradores y se ofrecieron

a canjearse por los rehenes, pero no fue aceptada la propuesta. Tras despegar del aeropuerto sobre las

nueve menos cuarto de la noche, la primera intención de los secuestradores fue dirigirse a Francia, pero se

les negó permiso para aterrizar. Lo mismo ocurrió con los aeropuertos marroquí de Casa-blanca y

argelino de Argel. Por fin, el DC-9 pudo tomar tierra en Lisboa, a medianoche, e inmediatamente

comenzaron las negociaciones con los secuestradores. | Las primeras declaraciones de los desertores

fueron: «Nosotros no somos terroristas. Nosotros somos desertores de la Legión extranjera española y

somos franceses. Estamos dispuestos a entregar nuestras armas y queremos ir a Francia.»

Paulatinamente, durante toda la noche, los secuestradores fueron poniendo en libertad a varios de sus

rehenes, A media mañana, salieron del aparato otros seis pasajeros (un matrimonio y dos hijos) y otros

dos jóvenes y pocas horas después, antes de emprender vuelo para Suiza, y a cambio de 15.000 litros de

queroseno, salieron las mujeres de la limpieza y la azafata, señorita Diana Navarro. Esta se había estado

negando permanentemente a abandonar el avión, y lo hizo por orden del comandante, previa aceptación

de los secuestradores.

Las declaraciones de los rehenes puestos en libertad tienen un denominador común: «No hemos sido

molestados.» Así. Manuel Fuente manifestó a su entrada en un hotel lisboeta que en ningún momento

hablaron directamente con los secuestradores, y que éstos no les importunaron lo más mínimo.

Los secuestradores eligen finalmente viajar a Suiza y entregarse allí a las autoridades helvéticas. La salida

de Lisboa se produjo a las 14.50 horas española. A bordo del aparato, los tres secuestradores y los dos

pilotos.

Momentos antes de la salida, la torre del control del aeropuerto portugués preguntó a la tripulación sobre

su cansancio físico, a lo que respondieron negativamente.

El comandante Arias manifestó que el único deseo que actualmente tenían los secuestradores era

entregarse a las autoridades suizas, sin que existiera por su parte ninguna actitud para agravar la situación.

El comandante de Iberia, momentos antes de partir, se dirigió a las personas que se encontraban en la

torre de control y dijo: «Vuestra actitud con nosotros ha sido impecable.»

 

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