Autor: García Serrano, Rafael. 
   Canto de valedores     
 
 El Alcázar.    02/01/1979.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

CANTO DE VELADORES

DOMINGO, 31 DE DICIEMBRE DE 1978, Y LUNES, 1 DE ENERO DE 1979

Probablemente vivimos los dos días más apestosos del año, el último de uno y el primero del que le sigue.

La gente se condena a divertirse en la noche de San Silvestre, y todo aquello que es mundo occidental se

transforma en un insensato campo de concentración de imbéciles. El día primero de año multitudes

fatigadas duermen su inútil cansancio o duermen la mona. Al menos los que se emborracharon fueron

más sabios porque probablemente hoy, lunes, 1 de enero, no se acuerdan de lo que hicieron ayer, 31 de

diciembre, ni en las primeras horas del primer día del año, y serán perdonados precisamente por eso.

Nunca me han gustado estos dos días, aunque no dejé de sufrir, brevemente, la infección. Debo declarar

con toda honestidad que siempre que celebré esta fiesta fui perdonado porque nunca supe lo que hacía.

Anoche me dieron las doce ante la pantalla. Se vio una Puerta del Sol desanimada. Como ya es

costumbre, las campanadas sonaron mal e incompletas. Me sobraron seis uvas, que me comí al rato

porque estaban francamente buenas. No se oyó —al menos yo no lo oí— el Himno Nacional. Tiempo

nuevo. Aquello estaba melancólico y hasta aburrido, de modo que pedí la venia y me fui a la cama a leer

un rato y a dormir.

Elegí el ejemplar de la Constitución que tuvo a bien enviarme el Gobierno con motivo del referéndum.

Es un delicioso y ejemplar librito que me hizo reír mucho. Nunca se ha conseguido nada tan cómico y tan

patético, así que de vez en cuando también me producía escalofríos de terror y misterio. No tan selectos y

literarios como los de «Eloísa está debajo de un almendro», pero pasaderos.

He dormido sin pesadillas. Las pesadillas, en este 1979, van a producirse mientras estemos despiertos.

¡Eya, velad, españoles!

Rafael GARCÍA SERRANO

 

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