El gora de Nicolás Redondo     
 
 El Alcázar.    08/08/1979.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

EL GORA DE NICOLAS REDONDO

NO es una errata, amigo lector. No nos referimos a «la gorra» del dirigente de la UGT y del PSOE,

Nicolás Redondo, que no sabemos si la usa, aunque por vasco de nacimiento y por obrero de origen, bien

podía hacerlo. Nos referimos al «gora», es decir, al «viva» que asegura ha gritado con más frecuencia.

Pero vayamos por parte.

Nicolás Redondo, como les pasa a la mayoría de los dirigentes del PSOE, tiene dos personalidades.

Felipe, por ejemplo, tiene una sin corbata y con puño cerrado, cuando canta «la Internacional» con las

bases esquivas. Otra, corbata elegante y gesto burgués, cuando pide el voto a unos electores que no están

para revoluciones.

Pues, de parecida manera. Redondo tiene una imagen cuando, en Madrid, apunta con el dedo a Camacho

o dialoga sonriente con los empresarios y, otra, cuando, en su Vizcaya natal, tiene que mantener el tipo

ante el radicalismo marxista-separatista que ha segado las bases bajo los pies del PSOE. Así, mientras la

comisión gestora del PSOE, en un comunicado de condena de los últimos atentados de la ETA, califica a

sus autores de «banda de gangsters».

Redondo, en unas declaraciones a la revista herribatasunera. Punto y Hora, dice: «No quiero confundir la

lucha de la ETA con los grupos de extrema derecha.» Y no crea que es porque los chicos de la extrema

derecha, que no han matado a nadie ni se dedican a poner bombas en las estaciones, le parezcan mejores

que los pistoleros de la ETA a los que su partido califica de «gangsters», sinoal revés, como se desprende

del contexto de la declaración, en la que muestra desacuerdo con los métodos de la ETA, pero no con sus

proclamas de independentismo, que «le parece justo se puedan manifestar». «El problema —añade— es

la táctica, la forma de lucha con la cual no estoy de acuerdo, porque la correlación de fuerzas beneficia de

manera extraordinaria a la extrema derecha.» Lo que parece significar que, si beneficiara a la extrema

izquierda estaría de acuerdo. Es decir, que a Nicolás Redondo, dirigente «moderado» del «moderado»

PSOE y de la «moderada» UGT, los asesinos de la ETA que se llevan cargados a dos centenares de

españoles, le caen mejor que los extremistas de derechas, de los que no puede decir que se hayan cargado

a nadie y han contribuido, en cambio, con riesgo de sus vidas, a la detención de dos asesinos del GRAPO.

Habrá que suponer que el corazón del compañero Redondo tiene razones que la razón de los ciudadanos

corrientes no comprende. Como cuando, para terminar la entrevista (y de ahí el título de esta

«instantánea»), los redactores de Punto y Hora le preguntan: «¿Y qué ha dicho usted más veces, viva

España o Gora Euzkadi?» «Gora Euzkadi», responde rotundo el compañero Redondo.

Respuesta que suponemos les será muy interesante conocer a los afiliados de toda España a la UGT que

preside el señor Redondo, dirigente de un partido llamado «socialista, obrero, español», a pesar de lo cual

ha dado más vivas al nombre artificial de raíces separatistas, impuesto a una región española, que a la

propia nación a la que pertenece y pretende representar.

Como ven ustedes, en cuanto a uno de nuestros socialistas se le rasea un poco, sale... pues eso, un

socialista. A pesar de la corbata de Felipe.

 

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