"Convocamos a quienes no deseen que España desaparezca"  :   
 Discurso de Girón en la clausura de la IV Asamblea Nacional de Combatientes. 
 ABC.    16/05/1978.  Página: 13-14. Páginas: 2. Párrafos: 13. 

"CONVOCAMOS A QUIENES NO DESEEN QUE ESPAÑA DESAPAREZCA"

Discurso de Girón en la clausura de la IV Asamblea Nacional de Combatientes

El pasado domingo se clausuró en Madrid la IV Asamblea Nacional de la Confederación Nacional de

Combatientes, que presidió don José Antonio Girón de Velasco.

A lo largo del día fueron elaboradas las conclusiones de las distintas Comisiones de trabajo, y se elevó al

Pleno una propuesta´ para crear un «Frente de unidad nacional» contra las corrientes destructivas,

materialistas y separatistas y para la concordia de los españoles.

DISCURSO DE GIRÓN.

La asamblea —dice Europa Press— fue clausurada con un discurso del presidente de la Confederación,

señor Girón de Velasco. Entre otras cosas dijo:

Hay que preguntarse si lo que aquí ocurre es producto de un desatino colectivo, que se origina

intramuros del Estado, o de una conjura exterior servid_a con humildad por unos politicos ambiciosos

inconscientes, torpes y me diocres. Nosotros no vamos a tolerar la muerte de España.

Tres hechos fundamentan la grave circunstancia que atraviesa España: el reconocimiento del Partido

Comunista y de los marxismos en general, la puesta en marcha de los procesos autonómicos y la

bancarrota de la economía.

La legalización del marxismo significó la capitulación del sistema, que se produjo no por la presión del

adversario, sino por ¡a abierta traición de los servidores del Estado. La España que construimos no ha

sido derrotada, sino víctima de una conjura política, .un asalto por la espalda. Esa legalización fue

rigurosamente anticonstitucional y representa un delito de alta traición al Estado y a la Patria.

La operación Centro Democrático en las elecciones del 15 de junio no respondía a un espectro político,

sino a una instrumentación de poder. Desde el Gobierno, se hicieron ver las cosas de modo que una

España razonable no tenía otra opción que votar a quienes, al menos, le garantizaban la seguridad que

emana del poder público y la paz. Se equivocaron.

Quienes aseguraban que en España no había comunistas tendrán que admitir que el comunismo tiene

hoy más escaños que en 1936. Por el contrario, el Centro, sin organización, sin ideología, sin programa,

apenas ha podido sostenerse can apuros. En España gobierna la U. C. D., pero manda el marxismo, que se

ha quitado la careta y opera en dos direcciones: la agitación de masas y el dictado a un Gobierno que

preside un hombre que, sin saberlo, ha desdeñado su vocación de líder y ha convertido su destino en el de

Kerensky.

AUTONOMÍAS.—El Ministerio para las Regiones ha colaborado con eficacia inaudita en la destrucción

de España, provocando, incluso en quienes no lo deseaban, una apetencia, de autonomía, previa a la

autodeterminación, en que culminará este enloquecimiento colectivo. La fobia antiespañola se fomenta en

los medios oficiales de comunicación y en las sesiones parlamentarias.

Ya está España empobrecida, envilecida y convertida en el hazmerreír de Europa y del mundo. Nosotros

teníamos razón. El final de U. C. D. está .a la vista, Ya cumplió su misión, ya destruyó a España.

El sentimiento de frustración nacional tiene que generar un amplio movimiento

 

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