Autor: Aguirre, Yon. 
   Guipúzcoa, en manos de ETA  :   
 Afirmar ser español, un peligro. 
 El Alcázar.    27/03/1978.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

GUIPÚZCOA, EN MANOS DE ETA

Afirmar ser español, un peligro

CRÓNICA DE GUIPÚZCOA Por Yon Aguirre

Lo primero que llama la atención es el ambiente, el temor que existe entre cualquier persona con quien se

habla; la frase clásica... «pero ¿puedes confiar en...?» Sí, cuatro días después, un director del Banco del

Norte en funciones, un ex-colaborador del diario Eguin, un empleado de bar están detenidos. A su favor,

que esta detención no significaba la pertenencia a la rama ETA, pero sí la tranquilidad de poseer

armamentos.

Contra estas detenciones, insospechados, el ambiente de amenazas que obligan a gentes a abandonar Irún.

Lo curioso de Vascongadas es la forma en que se publican las noticias; pueden ser uno o dos los muertos,

y simplemente se relata. Nadie condena el atentado o el asesinato. Especialmente destaca la forma en que

está redactada la noticia del brutal crimen de un ex-teniente de alcalde en la autopista: «Era contrario...

habla tiroteado la Ikurriña». Y el velo cubre lo demás.

Nadie condena, el pueblo tiene miedo. Esta actitud tuvo su preámbulo en el asesinato del guardia civil

Pardiñez, en Villabona, cuando en Pasajes se dijo claramente desde el pulpito: «Esto no ocurriría si

existiera más libertad...» Palabras que han ido culminando en constantes muertes, crímenes...

El ambiente en Guipúzcoa es de auténtico temor; nadie sabe quién puede ser de ETA. Hasta se desconfía

de los empleados bancarios, pues conocen el saldo de los clientes. El industrial tiene que huir ante lo

sucedido con hombres como Berazadi e Ibarra.

¿Los partidos políticos? Condenan el atentado e inmediatamente piden la libertad de los detenidos.

Resulta hasta humorístico que en Irún, UCD rearfirmara su propaganda de libertad a los presos, que ahora

destruyen, matan, con total impunidad.

En el burlesco espectáculo de una democracia que no es más que anarquía, la calle está en manos de mil,

dos mil o más personas para una protesta, para una algarada, mientras que nadie ha salido para protestar

contra los destrozos de las oficinas de Iberduero, los asesinatos de obreros, de quienes fueran...

La prensa ya no condena nada. En Eguin , se pide claramente la independencia en sus páginas; y mientras

tanto, en Madrid, ignorantes o temerosos de combatir los males, la clásica frase: «No impedirán este

proceso democrático...»

Palabras, palabras. Nadie se atreve a nada. Las provincias, vascas, especialmente Guipúzcoa, están en

manos de la ETA.

¿La prueba?: Las personas huyen, escapan de esta zona... Y si alguien quiere firmar su deportación sólo

debe afirmar lisa y llanamente que es español.

 

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