Autor: Llansá, Jaume de. 
 Ante la "investidura". 
 La situación de Suárez, francamente mala  :   
 Catalanes, vascos, mixtos y comunistas capitalizarán su voto. Fiesta "gay": piden la legalización de la homosexualidad. 
 El Alcázar.    12/12/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

EL ALCÁZAR

NACIONAL

Ante la «investidura»

LA SITUACIÓN DE SUAREZ, FRANCAMENTE MALA

Catalanes, vascos, mixtos y comunistas capitalizarán su voto Fiesta «gay»: piden la legalización de la

homosexualidad

CRÓNICA DE CATALUÑA Por Jaume de Llansá

Es un «retrato» exacto que hace de la situación política que tendremos que soportar los españoles en todo

el ámbito político nacional, ya en período post-raferéndum constitucional, Lorenzo Contreras, experto

comentarista y cronista político, para El Correo Catalán desde Madrid:

«Esto empieza a parecerse a Babel. Aquí cada cual habla el idioma de su conveniencia política... Los

pronósticos proliferan como las orugas. El resultado lógico es una espesa confusión... Adolfo Suárez,

recien salido de un referéndum que ha lastimado su imagen en la misma medida que ha perjudicado a la

corona, jugará probablemente con la ambigüedad lo más que pueda.»

«La situación de Suárez es hoy francamente mala. (Si se apoya en ellos para recibir la "investidura"),

catalanes, vascos, "mixtos" verdaderos y comunistas, aplicarán a rajatabla el principio del "do ut des"...»

(Que además exigirán a cambio) unos favores al Gobierno, más o menos anticipados ya en el proyecto de

estatuto... ¿Cuánto le costaría eso al país? ¿Cuánto cansancio político arrojaría suplementariamente sobre

los hombros de un electorado que parece sufrir anquilosamiento prematuro?

Eso mismo puede aplicarse aquí, no hay más que ver los planteamientos maximalistas catalanistas que se

están sentando en el proyecto de «estatuí d´autonomía de Catalunya», que será presentado a las Cortes

actuales aproximadamente el día veintiuno, inmediatamente después de publicarse el texto de la

Constitución con el refrendo del Rey; no hay más que detectar fácilmente las incansables y acuciantes

negociaciones de la CDC nacionalista y burguesa de Jordi Pujol con los exponentes de los no menos

nacionalistas y burgueses dirigentes del PNV, al objeto de coordinar estrategias y acciones políticas y

parlamentarias, en previsión de que sean llamados por Suárez para apoyarlo en su investidura y con su

participación, directa o indirecta, en el próximo Gobierno; no hay más que ver cómo los socialistas y

comunistas «catalanes» —son auténticos apéndices, el PSC-PSOE y el PSUC, de los partidos PSOE de

Felipe González y PCE del Carrillo— capitalizan descaradamente el voto mayoritario de los catalanes no

catalanes, es decir, de los trabajadores inmigrantes, en servicio de sus posiciones «nacionalistas

catalanas», frente a las que mantiene la CDC ya citada, sin contar las de la UCD no menos sucursal en

Cataluña de la UCD suarecista que aquéllos de sus «placentas».

Supervaloración del voto

No hay más que asistir, por ejemplo, a los debates del PSUC de este pasado final de semana en

Barcelona, donde no han cesado sus dirigentes de resaltar el carácter «nacional» —de la «nacional

catalana» —. He ahí la respuesta activa a la ambigüedad peligrosa del término «nacionalidades» incluido

en la Constitución votada por mayoría simple del PSUC, de su «conferencia nacional anual», del valor

«nacional» de su sindical —la «comisión nacional de Cataluña de CC.OO.» —. Para la que exigen

dominio totalitario en el campo sindical global catalán y el protagonismo de la «unidad sindical en la

nación catalana», a la que debe subordinarse la sindical socialista «catalana» UGT.

Y todo ello, a pesar de que un prestigioso comentarista, Wifredo Espina, que en su sección dominical de

El Correo Catalán advierte a todos esos partidos: «Aunque nuevamente el voto masivo no ha sido el de la

Catalunya eterna sino el de la migración.»

Jordi Pujol, y sus compañeros Roca Junyent, Trías Fargas, etcétera, quieren supervalorar sus ocho

diputados, que integran la «minoría catalana» en el Congreso, como moneda de alto precio para dar su

apoyo a Suárez en la investidura —como capitalizó la parlamentaria anterior en otros aspectos arrancando

a Suárez, en el curso de una comida con el presidente del Gobierno, y de ello se informó aquí

detalladamente, la inclusión del término «nacionalidades», con el apoyo de los parlamentarios de UCD—,

en el sentido de conseguir de la maquinaria política suarecista y del mismo Suárez toda clase de eficaces

auxilios para poder obtener mejores resultados en próximas contiendas electorales en toda Cataluña,

aunque sea en «leve» perjuicio de la misma UCD y de su posible electorado catalán, lo que, en opinión

del «staff» pujoliano y «convergente», puede arrancar posiciones de influencia a socialistas y comunistas

de los PSC-PSOEy PSUC.

Gritos de ira, voces de alarma, auténticos berrinches, se han oído y se están oyendo en el seno de la UCD

«catalana» por causa de la «huida» hacia el «grupo mixto del Congreso» del diputado gitano y castelarino

Juan de Dios Ramírez Heredia, y hasta en la Moncloa se detecta el enfado que sienten Suárez y su poco

simpático.*benjamín» e hijo del lealísimo ministro de Información y Turismo de Franco, don Gabriel,

Rafael Arias-Salgado y Mon-talbo, lo que a mi me hace reír a carcajadas pues ellos tienen mayor

obligación que yo de saber que Ramírez Heredia, de siempre pro-socialista, accedió a presentarme como

«independiente» en la candidatura barcelonesa de UCD, porque, en primer lugar, no pudo entrar en las

candidaturas socialistas, y, en segundo término, porque quería «ser diputado por encima de todo» aunque,

una vez saliese, «hiciese de su capa un sayo», como asilo ha hecho.

Contrapunto «gay»

Apoyados seriamente para su «promoción política, sexual y social» por partidos, «bloques»,

«coordinadoras» y grupos «vecinales», más bien comunistas, entre ellos el PSUC, «catalanes», los

homosexuales «de ambos sexos» y también «catalanes», claro, van a celebrar, como ya informamos, a

mediados de este mes su «gran fiesta gay», nada menos que en el Palacio Municipal de los Deportes, que

dicen van a llenar. Habrá «modos» y «modas» a gusto de todos y de «todas»; actuación de «cantantes

protesta», representaciones «teatrales» con participación del grupo «Els Comediants»; se «fraternizará»

en simpatías y «amores» con toda libertad y sin «represiones»; incluso habrá, al parecer, «guarderías para

niños»; y, naturalmente, se exigirá la «igualdad legal», el «derecho a disponer libre y públicamente del

cuerpo», la derogación de la «Ley de Peligrosidad Social», su reconocimiento «legal».

Cuentan, al parecer, con el apoyo, también, de gran parte de intelectuales del mundo de la política y de la

cultura; y por supuesto, con el de la diputado Dolores Calvet y del diputado comunista Riera. ¡Toda una

fiesta!

 

< Volver