Llamamiento a la "Euroderecha". 
 Multitudinario mítin de Fuerza Nueva en Las Ventas     
 
 ABC.    18/07/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

MITIN PARA LA "EURODEREOHA".

Veinticinco mil personas, que llenaron la plaza de las Ventas, acabaron coreando una nueva consigna

para la ultra-derecha europea: "Europa, una, grande, libre".

LLAMAMIENTO A LA «EURODERECHA»

MULTITUDINARIO MITIN DE FUERZA NUEVA EN LAS VENTAS

Madrid. (De nuestra Redacción.) El movimiento «euroderecha» recibió un fuerte respaldo en la tarde de

ayer, en el coso de las Ventas, tras el mitin organizado por Fuerza Nueva con ocasión de la

conmemoración del 18 de julio.

Tras escuchar los parlamentos de los líderes del nuevo movimiento —el francés Tixier-Vignaucour. el

italiano Giorgio Almirante, el propio Blas Pinar, así como el argentino Curutchet—, las 25.000 personas

que acudieron a la plaza acabaron gritando la nueva consigna que el presidente de Fuerza Nueva dio junto

a los gritos de rigor, el canto del «Oriamendi» y el «Cara al so!»: «¡Europa una, grande, libre!», «¡Europa

una, grande, libre!»... «¡Arriba Europa!».

Los cuatro oradores dieron al acto, que ee prolongó durante dos largas horas, un cierto carácter

fundacional, especialmente Blas Pinar y Giorgio Almirante. Para el primero, «el 18 de Julio resurge hoy:

Aquello que era español y europeo surge ahora universal»; mientras que para el líder italiano el mitin de

las Ventas será recordado como la «primera consagración de la "euroderecha´ en España».

Los ingredientes de esta nueva fuerza serían, a tenor de lo dicho por Blas Pifiar, la «de España, la

inteligencia de Italia y el corazón de Francia», y producirían un movimiento de «salvación de la Europa

occidental», a juzgar por las palabras del líder de Forces Nouvelles, Tixier Vig-naucourt —«sólo la

"euroderecha" podrá tener el lenguaje adecuado en la resistencia al "eurocomunismo"— v la introducción

del representante del Movimiento Nacional Argentino, Ricardo Curutchet, quien se dirigió a sus

camaradas españoles «en lucha de la reconquista de Occidente para Dios Nuestro Señor y nuestras

Patrias».... Giorgio Almirante llegó a establecer un decálogo de la «euroderecha» en su ter tarvenclón.

Sin embargo, las mayores muestras de adhesión por parte del público se produjeron cuando quienes

ocuparon la tribuna se refirieron a la figura de Franco y al 18 de Julio, y sobre todo cuando el líder de

Fuerza Nueva criticó duramente el proyecto constitucional y arremetió contra el comunismo, el

socialismo, el Gobierno, la democracia, algún sector de la Iglesia y de la Prensa y contra el vigente

sistema económico y social, en un largo discurso de tres cuartos de hora. Blas Pinar pidió a sus

correligionarios que votaran no a esta Constitución —«con Ip, papeleta abierta y en alto»—, que —dijo—

«es una Constitución que margina a Dios, está basada en el libertinaje y va contra la familia, el orden y la

moral pública».

Durante la celebración del mitin no se produjeron incidentes, salvo ligeros roces entre varios asistentes y

algunos informadores, quienes abandonaron la plaza protegidos por un cordón de seguridad establecido

por el servicio de orden.

MANIFESTACIÓN SIN NINGÚN TIPO DE INCIDENTES

Al término del mitin de las Ventas, los asistentes iniciaron una manifestación espontánea y pacífica por la

calle de Alcalá, mientras aplaudían a las fuerzas de Orden Público situadas a la salida de la plaza,

cantaban el «Cara al sol», vitoreaban a Blas Piñer y a Cristo Rey.

La manifestación, que primero fue de viandantes y luego, a partir de la plaza de Roma y sus aledaños,

motorizada, transcurrió por las calles de Alcalá. Goya —esquina de la sede de Fuerza Nueva— y

Genova.

La manifestación fue pacífica, pero llevaba tras de sí un gran estrépito de gritos, canciones y rítmicos

sonidos de claxon.

A lo largo de la calle de Alcalá, y luego en las esquinas de la calle de Goya con la confluencia de General

Mola, Velázquez y Serrano, estaban presentes elementos de las brigadas antidisturbios de la Policía

Armada. En ningún momento se produjo alteración del orden público, aunque a las doce de la noche

continuaban haciendo sonar el claxon de los cochea,,

 

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