Debate sobre los partidos políticos. 
 Lo fundamental son las libertades reales (T. Galván). La libertada está en función de la igualdad (F. de la Mora)     
 
 El Alcázar.    05/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Debate sobre los partidos políticos

LO FUNDAMENTAL SON LAS LIBERTADES REALES

(T. Galvan)

LA LIBERTAD ESTA EN FUNCIÓN DE LA IGUALDAD

(F. de la Mora)

Para Fernández de la Mora, «lo fundamental en una democracia es el desarrollo de las libertades reales».

Para Tierno Galván, ello requiere, previamente, que exista igualdad. Ambas tesis fueran expuestas ayer

ante las cámaras de TVE por estos dos líderes políticos en d programa dirigido por Federico Ysart «Cara

a Cara».

El debate giró en torno a la siguiente cuestión: ¿Para qué sirven los partidos políticos? El Sr. Ysart,´en su

presentación, anticipó que «con toda su carga de inexperiencia, unas veces por ser de nuevo cuño, otras

por salir de un período de clandestinidad, son hoy el asombro de gran parte del mundo-*. En tono

mesurado, riguroso y preciso, Fernández de la Mora y Tierno Galván ofrecieron a los telespectadores

durante media hora aproximadamente sus peculiares puntos de vista al respecto, que recogemos

resumidos a continuación:

FERNANDEZ DE LA MORA.-Bue-no, refiriéndonos a la democracia de partidos —que hay muchas

formas de democracia, entre otras, las democracias populares— . Para que se consolide la democracia de

partidos, yo creo que hace falta que se consoliden los partidos, que son los protagonistas, las piezas, y

hace falta en segundo lugar, que se consoliden también las reglas del juego y la mutua articulación de los

partidos entre sí. En España yo no creo que nuestros partidos estén consolidados, son jóvenes, aunque

algunos de ellos tienen una tradición antigua, pero en realidad, en su estructura, todos son muy jóvenes, y

en cuanto a las reglas del juego en primer lugar, casi todavía no existen puesto que no tenemos una

Constitución, y la práctica de su articulación pues yo no creo que tampoco haya funcionado de una

manera muy eficaz y flexible en estos meses, de manera que yo creo que estamos en el comienzo de una

experiencia y que sería, a fin, de un optimismo casi utópico decir que tenemos una democracia de partidos

consolidada. Tenemos una democracia de partidos, yo diría, incoada.

IGUALDAD O LIBERTAD

ENRIQUE TIERNO GALVAN. Una democracia sin partidos es una democracia que se aproxima, que

incide normalmente, en el criterio totalitario. Es decir, la democracia sin partidos, es una democracia con

un partido, o un partido nacional, es decir, en singular, y esa democracia en singular, no responde a lo que

los occidentales entendemos por democracia. Entendemos la democracia como un conjunto de

pluralidades que discuten y se atienen al criterio de que la mayoría es la que dispone de la razón.

Y con un solo partido es muy difícil de conseguir eso; pero estamos en condiciones de afirmar que en las

circunstancias actuales en España no se avanza hacia la democracia sin partidos, estamos ya en la

pluralidad de los partidos, y progresamos, por consiguiente, hacia una democracia partidista. Democracia

partidista, que evidentemente, como ha dicho muy bien el Sr. Fernández de U Mora, no está consolidada,

tiene qne consolidarse, y veremos cuál es el camino que sigue, porque la democracia tiene dos

posibilidades, dos modos de proyectarse, que son muy definidos y concretos, o es la democracia hacia la

libertad, o es la democracia hacia la igualdad en España, porque en las coadiciones que en España

estamos, me inclino a creer que la libertad es una consecuencia de igualdad, y no la igualdad una

consecuencia de la libertad, por cuya razón... por cuya razón soy espectador, y hasta cierto punto

protagonista de un proceso que me gustaría que se orientase hacia la igualdad.

F.M.-Bien, es la tesis socialista. En realidad, porque dado el factor dominante en el socialista, es el

concepto de igualdad. Yo creo que no me pronunciaría, ni por la libertad sólo, ni por la igualdad

predominante, sino por las libertades reales. Esta es una distinción también marxista. Yo creo que las

libertades reales, en realidad, incluyen entre otros factores, una justicia distributiva, y por lo tanto, un

acceso real y efectivo de las personas a los derechos y a las cosas, Yo creo que lo fundamental en una

democracia es el desarrollo de las libertades reales.

LIBERTADES REALES

T.G.-Es cierto. Es cierto. Y esas libertades reales requieren para ser posible, para que sean posibles, que

haya igualdad, que luchemos por la igualdad. Es evidente que, si la diferencia de clases es abrumadora, si

las diferencias de riquezas son abrumadoras, por mucho que hablemos de libertad, eso es una trampa y un

engaño, porque no hay tal libertad. Se habla de libertad formal, pero no hay libertad realmente.

El que está metido en la miseria o el que está en el campo en condiciones de no poder aprender, que no

tiene acceso al colegio, a la universidad, realmente tiene libertad para ello si lo puede hacer, pero no

puede hacerlo. Hay que buscar, por consiguiente, me parece, un principio de igualdad, para que esas

libertades reales, factores reates, que evidentemente hay que proteger, se desarrollen. Por eso decimos o

digo yo— que la libertad está en este caso en función de la igualdad. Los partidos políticos, pensándolo

asi desde este ángulo, ¿qué función han de tener en España? Yo creo que deberíamos procurar que los

partidos políticos se organizasen de tal manera, que beneficiasen el proceso hasta la igualdad para

fomentar más la libertad. Lo que realmente crea el problema de pluripartidismo, no-pluripartidismo.

Como los partidos cumplen con su función; en una sociedad -tomo la española que aún está muy marcada

por la diferencia de clases.

Tierno Galván y Fernández de la Mora enumeraron a continuación las alternativas que se ofrecen en torno

al bipartidismo (del que se mostró favorable, por una razón pragmática, el diputado de A.P ) para el que

solicitó determinadas cautelas el líder del PSP. Fernández de la Mora puntualizó su postura afirmando

que «el sistema de partidos, si no es capaz de gobernar, frustra la experiencia del sistema». Y Tierno

Galván completó su tesis y $us reticencias poniendo de relieve que «no se puede forzar en exceso la

estructura social ni la propia psicología social».

A continuación el diálogo se centró en torno a la democracia parlamentaria, sobre la que dijo Fernández

de la Mora:

PERSPECTIVAS PARA 1978

F.M.—Veo el año 1978 con gran preocupación. Con gran preocupación porque las tendencias

económicas, aun cuando, a unos puntos en los que son más favorables, como la contención de la

inflacción y el débito de la balanza de pagos, pero, por ejemplo, en el proceso de descapitalización y de

no inversión es muy grave y el proceso de paro pues también está´ en tendencia de incremento, lo veo con

preocupación grande en el terreno económico. Veo también una conflictivilidad social considerable, con

detrimento de muchas empresas, no sólo de las grandes empresas, sino a veces también de la pequeña y

de la media, veo problemas serios de orden público, sobre todo en algunas regiones españolas, y veo

también que, claro, estamos en un proceso constituyente, en el cual, pues, hay una indefinición todavía

sobre las Instituciones, y sobre las reglas de juego, es decir, que yo creo que el año 1978 es un año difícil

para la clase política y en general para los españoles y hay que afrontarlo con gran sentido de la

responsabilidad, y yo creo que en esta ocasión es una prueba del sentido de la responsabilidad, yo no creo

que éste sea el momento de los grandes enfrentamientos, ni de los grandes escándalos, ni de las

demagogias, sino creo que es un momento de prudencia, de serenidad, y no de voluntad crítica más o

menos brillante y espectacular, sino de voluntad constructiva, para hacer frente a una realidad que a mí

me parece que es compleja y no muy favorable sino llena de datos negativos.

GRANDES PARTIDOS

No es que yo exprese una opinión mía, sino sencillamente que aclaro un concepto general de derecho

público. Nosotros sabemos que ios tratadistas hablan de las democracias populares, esto será más o menos

deseable o no-deseable, pero, como decía Ortega en una frase famosa ante los estudiantes de la

Universidad de Berlín, decía: «la democracia es concepto muy equivoco, porque tiene amores con

muy diversos epítetos», y hablaba de las democracias populares, entre otras democracias, de manera que,

dentro de un tratado de derecho público, habría que decir que hay democracias con partidos, democracia

con un partido y democracias sin partidos. Ahora, en la democracia en la que nos encontramos nosotros

ahora, la que ha sido instaurada por la Ley para la Reforma Política, y la que prevé la Constitución, es la

democracia de tipo occidental, europeo-occidental, que es inseparable de los partidos políticos, es decir,

ese tipo de democracia de partidos es absolutamente inseparable de una pluralidad de partidos, lo que

ocurre es que, insisto, creo que es mejor que esos partidos sean dos o tres, y tres mejor que cuatro, y

cuátip mejor que siete, porque entonces, si soÉ machos, existe el problema de la inestabilidad y sobretodo

de la a veces imposibilidad de gobernar y eso es lo que yo creo que sería trágico.

T.G. -Es conveniente que haya grandes partidos. Es conveniente que haya grandes partidos, teniendo en

cuenta que nos movemos en el marco de una sociedad en la que la propaganda y el dinero, y la conversión

de todo o casi todo en mercancía implica grandes riesgos. Por eso es conveniente que los grandes partidos

no se construyan sobre la voluntad del elector, simplemente porque dispongan de suficientes medios

económicos para ser tales grandes partidos. Hay que ver si es posible las cosas en concreto, y no de modo

muy general o muy abstracto. Evidentemente, si se logra que los electores estén educados y convencidos

de que deben polarizarse en pocos partidos, tanto mejor, porque el Estado tendrá más vigor en el

Gobierno, y el Gobierno será más fuerte.

FALTA EJEMPLARIDAD

T.G.—Realmente, creo que está bien que se digan las cosas con sinceridad, y que, cuando hay tintas

negras, salgan las tintas negras. Es verdad que la situación es difícil. A los datos que ha dado Fernández

de la Mora podríamos añadir más, que evidentemente aún oscurecen el panorama como, por ejemplo, la

situación de la pequeña empresa, que es una situación lamentable, que se está extendiendo a las grandes

empresas que también..., pero yo creo que hay hechos tan positivos, que permiten que consideremos estos

otros con un optimismo razonable, no con sólo un optimismo moderado, sino con un optimismo

razonable. Ha empezado muy pronto, ha empezado muy pronto a perderse el miedo, parece que ya hay

signos, signos muy tenues, de que el proceso de inversión se reactiva.

F.M.—Para terminar, por lo que se refiere a toda la mención del pasado, y yo creo que si nosotros

podemos ahora, precisamente, emprender con alguna posibilidad de éxito la posibilidad, el tema... de

consolidar una democracia de partidos, es precisamente porque en los últimos decenios, pues, una

sociedad subdesarro-llada, se ha convertido en una potencia industrial, la décima potencia industrial del

mundo, hemos acabado con el analfabetismo y con el hambre, hemos transformado un proletariado en una

gran clase media, y, en fin, hay un patrimonio en el cual verdaderamente... no podemos salir.

5—ENERO— 1978

 

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