Autor: Narbona, Francisco. 
   Los tímidos e indecisos pueden inclinar la balanza     
 
 Arriba.    29/05/1977.  Páginas: 2. Párrafos: 15. 

LOS TÍMIDOS E INDECISOS PUEDEN INCLINAR LA BALANZA

«Hay un desconcierto fenomenal. Las gentes no saben de lo que va. Hacen preguntas pintorescos... Y es

que existe un desentrenamiento electoral lamentable.»

Se queja así el candidato amigo, que se ha lanzado por estos caminos de la Baja Andalucía a pregonar su

mercancía. Me dice que, salvo en los mítines de tos partidos marxistas —PSOE y PGE—, los auditorios

son escasos En un pueblecito cercano a Sevilla, para escuchar e tos oradores de una candidatura, que se

está gastando dinero a chorros en propaganda, sólo se reunieron dos docenas de oyentes, luego está el

problema de los interventores y apoderados. Hay partidos, mantenidos por el entusiasmo de sus

promotores, que no tienen afiliados bastantes para confiarles la supervisión de las elecciones.

Entonces perece que van a asociarse con los grupos afines, a fin de poder controlar el normal ejercicio del

voto el día 15 de junio. Existe gran incertidumbre por ese alto porcentaje de indecisos que, por timidez o

socarronería, no sueltan prenda y esperan a última hora para indignares por tal o cual candidatura.

En Andalucía el censo está compuesto por unos ocho millones de presuntos votantes. Calculando una

abstención normal del 20 por 100 como mínimo (esta vez los retraídos serán más que en el referéndum),

se puede señalar que el número de votantes en toda la región, incluidas las ciudades de Ceuta y Melilla,

que son andaluzar por los cuatro costados, serán unos seis millones. La mitad está compuesta inicialmente

por el sector moderado, que dará sus preferencias a Alianza Popular o a la Unión del Centro Democrático.

El resto, salvo la pequeña porción que se incline a favor de las candidaturas democristianas café-café, a

Reforma Social o a la Alianza Socialista Democrática, se dispersará entre las distintas opciones socialistas

(PSOE, Unidad Socialista, Movimiento Socialista de Andalucía) y el Partido Comunista. Los grupos de la

ultra-izquierda (sólo en Sevilla hay cuatro candidaturas dispuestas a disputar a los «revisionistas» de

Carrillo los votos), tienen, a nuestro modesto parecer, escasas posibilidades, aunque algo «robarán», sin

duda, al PCE. Con todo, sigue en píese ese.50 por 100 de indecisos, que se van a decidir no por razones

ideológicas, sino por elementales condicionamientos emocionales. Tales motivaciones podrían ser:

1 la credibilidad personal de los candidatos.

2. El recuerdo de que cualquier tiempo pasado no fue peor, sino mejor.

3. La contrariedad que suscitan las huelgas. (Los padres de familia, qua ven en peligro el «aprobado» de

sus hijos a causa de los conflictos del personal docente, puede ser determinante en muchos casos.)

4. La repulsa suscitada por los atentados terroristas y de los secuestros, asi como la liberación de

delincuentes políticos acusados —y muchas veces convictos— de delitos de sangre.

5. La buena imagen pública del candidato: su fotogénica su elocuencia, su historial como hombre

honesto y trabajador.

6. El temor a perder el bienestar conseguido frente a los anuncios, que ya corren por algunos pueblos

andaluces, de ocupaciones y «repartos» de tierras

7. La pérdida del puesto de trabajo, determinada por el cierre de una empresa que «ya no podía más por

culpa de Ja crisis.

8. la carestía de la vida, que hace inútil la crecida de los salarios.

9. La ola de pornografía desatada por publicaciones exhibidas sin decoro ni pudor en los quioscos, y

que están al alcance de niños y jóvenes.

10. La lacra de las drogas, que no encuentra la debida represión.

Ante tan simples motivaciones poco pesan las referencias a la renta «per cápita, el tema de la autonomía,

los cantos utópicos a la libertad, la planificación familiar, el divorcio, la Liberalización del aborto, las

excelencias de la representatividad auténtica, etcétera, etcétera.

Un candidato de Alianza Popular me contaba que los aplausos más estentóreos sonaban siempre a la

simple invocación del nombre de Franco; los suénelos más elocuentes, cuando no las protestas, se dan

cuando Carrillo intentaba explicar la moderación táctica del programa comunista.

El ente regional para Andalucía cuenta con un activo departamento de Relaciones Públicas, que envía

sugestivos «dossieres, donde se apuntan tos éxitos de la Comisión Promotora de la Mancomunidad para

Andalucía, formada por los Presidentes y representantes de las ocho Diputaciones Provinciales.

En el haber de la Mancomunidad se apuntan realizaciones que hubieran surgido, a mi extender, aún sin

existir aquélla. Por ejemplo: la Creación del SODIAN, el Plan Director Territorial Coordinador de

Andalucía o el desdoblamiento de la carretera Madrid-Cádiz a su paso por Despeñaperros. Todo esto me

recuerda aquel personaje de Fernández Flórez que se ponía delante de las mujeres y aseguraba luego que

le seguían por la calle...

Francisco NARBONA (Sevilla.)

 

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