Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
 Elecciones. 
 Manual de espumas     
 
 Hoja del Lunes.    30/05/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

MANUAL DE ESPUMAS

COMO estamos, por eso del cincuentenario, en pleno homenaje a la, generación del 27, ese segundo siglo

de oro de la poesía española que dicen los eruditos, tomo para este episodio un título de Gerardo Diego,

que tiene un arsenal. Y voy con la espumadera.

Aún no he acudido a la tertulia política del "ABO", pero, por lo que leo, allí casi ningún candidato sabe lo

que se dice y casi todos los oyentes no saben lo que se escuchan. Al divorcio (algún día me dejará mi

suegra que les hable de eso del divorcio) entre la España oficial y la España real, ha sucedido el diálogo

entre sordos de la España real con la España electoral. La mayor parte de los parroquianos dicen que ellos

no entienden nada, que los partidos se parecen demasiado unos a- otros, que todos los candidatos

pronuncian palabras grandes y graves—libertad, justicia, democracia, progreso—, pero que ninguno

explica nada del cómo, del cuándo y del qué manera. Carlos Lemos lo ha sintetizado así:

"Están ensuciando mucho las paredes sin decirme nada en claro."

Yo creo que casi nadie sabe lo que hay que hacer, y los que saben lo que hay que hacer no lo quieren

decir para no inquietar a la parroquia.

Dicen que el que puso los pelos de punta a los clientes fue Julio Merino, periodista él, porque a los

periodistas nos toca siempre la .china de ser los que pongamos los pelos de punta, y explicó las causas

que han desencadenado las 121 guerras civiles que se han producido en el mundo en los últimos cinco

siglos, y algunos feligreses—entre los que no se contaba don José Maria Gil-Robles, júnior—querían ya

poner las barbas en remojo. A otros se les pusieron los pelos de punta al ver al padre Lla-nos cerrar el

puño desde la primera página de "El País", y al leer lo que ya se barruntaba: que el padre Diez-Alegria se

había ido con el Partido Comunista. A. M. D. G. El padre Llanos—a quien tanto quiero, y que tantas

veces, en sus pláticas de la redacción de "Arriba", me ha metido el corazón en ese puño que ahora

cierra—es un cruce entre San Ignacio de Loyola y San Francisco de Asís, y el padre Díez-Alegria es un

Theilard de Chardin para tres o cuatro fiestas del libro.

Del secuestro .de don Javier de Ybarra casi nadie se acuerda, y yo creo que a los únicos que se les ponen

los pelos de punta con la falta de noticias es a sus familiares. También se les debieron poner los pelos de

punta a esa veintena larga de guardias que iban a hacer el relevo en un lugar del País Vasco, al enterarse

de que estaban destinados a volar por los aires empujados por una carga de dinamita, con detonador a

distancia y con amnistía al fondo. Pero lo que a mí me puso definitivamente los pelos efe punta fue el

parlamento de don Leopoldo Calvo-Sotelo por la televisión. Otra intervención igual y el Centro

Democrático se puede hundir como .el "Titanic", o los cristales de las urnas se van a quebrar como si

temblase bajo las mesas electorales el terremoto de San Francisco. Ya andan diciendo los castizos que el

número dos ha llenado las candidaturas del Centro de Leopoldos, Leopoldinos y Cácasenos. Bueno, pues

ahora que lo escondan. Calladito está más mono.

Llega Schommer con sus muñecos. A los del Centro—él sabrá por qué—los ha retratado con un pan en

las manos. Y a los del PSOE, con capotillo torero. Pan y toros. Lo de siempre. A los pesepés de don

Enrique Tierno los ha puesto con una romana, que se ve que ninguno de ellos ha pesado en su vida dos

celemines de trigo, porque lo suyo es´ predicar, y que yo no sé si es que Schommer quiere decir

que mandan romana o que están queriendo pesar el aire, porque el platillo está vacío.

Los del Partido Comunista también han posado. Marcelino Camacho tiene una jaula y una paloma que no

se sabe si es que la saca o es que la mete, como la chica del 17. Y Santiago Carrillo toma otra paloma

entre las dos manos para no utilizar sólo la izquierda, y parece ce asegurar que todavía no va a comenzar

el tiro de pichón, y que ahora lo primero que hay que hacer es conseguir que La Pasionaria jure los

Principios Fundamentales del Movimiento. Los de la Democracia Cristiana, con don Joaquín Ruiz-

Giménez al frente, con cara de escribirles a las monjas para que le- voten, se han retratado con grandes

relojes, que todos marcan las doce, que a lo mejor quieren decir que está a punto de armarse el belén, o

que eso es lo único que se han traído de Suiza. Y los de Alianza Popular están con espada y rodela, como

si estuvieran a punto de partir para Clavijo, porque los ´moros han desembarcado ya en Tarifa.

La partida de ajedrez ha comenzado ya en el tablero político electoral. Adolto Suárez la ha comenzado

con apertura de rey. He leído las declaraciones del presidente del Gobierno en "La Domenica del

Corriere", que aquí los periódicos no han dicho ni pío de eso, y don Adolfo dice que cuando tiene algún

problema se va a la Zarzuela, porque él sólo consulta con el Rey. A pesar de ser de Avila, no recurre

abrazo de Santa Teresa. Don Carlos Arias´ decía que cuando le asaltaba alguna duda miraba hacia la

laceoita que brillaba en El Pardo, y don Adolfo Suárez se va al pleno do la Zarzuela. Y encima llega

Emilio Romero y escribe cuatro columnas de yogur para explicar que ese muchacho de Cebreros no está

hecho de lealtades, sino de, destrezas, y que cuando gane las elecciones como Romero Robledo le va a

dar jaque al Rey. Manuel Jiménez Quílez, que lo puso Fraga en el Ministerio de Información, firmó casi

por las bravas el permiso para que apareciera "El País", pero Andrés Reguera no quiere que Emilio

Romero saque "El Imparcial",. y dice que para imparcialidad ya tenemos la de la televisión. Y entonces

Emilio Romero va y se desmadra.

La verdad es que andamos todos un poco desmadrados. Paco Umbral dice que a él lo que le gusta es que

el eurocomunismo sea un humanismo en libertad, y que si no se va al zoo a matar a pedradas al caimán.

Y es lo que le dijo el espía ruso un día que se lo encontró cuando iba a comprar el pan:

Que no, Paquito, que no. Que tu diario no se puede reproducir en "Izvestia", fue allí el personal tiene que

estar a lo que está, y no se. le pueden meter los gatos en la barriga, y menos ahora con lo de Podgorny, y

en las horas libres tienen que entrenarse para batir el récord del lanzamiento dé peso, perfeccionar la

muerte de un cisne o estudiar las variantes de, la defensa siciliana.

Leo en "El País" que don José María Gil-Robles ha dicho en el mitin de los tres mosqueteros que "los

españoles no nos vamos a bajar los pantalones y por eso no nos van a dar por el centro". Como repita eso

en Salamanca, se van a creer que ha resucitado fray Luis de León. Una delicadeza de la casa. A los

españoles ya nos dieron por los dos carrillos, pero usted ya se había ido a Biarritz, le envió a Franco

medio millón de pesetas para ayuda de la cruzada y se quedó a ver los toros da Iberia desde la barrera.

Y ésta es la espuma. Alguna vez nos iremos enterando del mar de fondo.

Jaime CAMPAIANY

 

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