Objetivo unánime de todos los partidos. 
 Una cultura popular  :   
 Descentralizada y adecuada a las peculiaridades de las diferentes regiones. 
 Pueblo.    30/05/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

OBJETIVO UNÁNIME DE TODOS LOS PARTIDOS

DESCENTRALIZADA Y ADECUADA A LAS PECULIARIDADES DE LAS DIFERENTES

REGIONES

"La cultura, en las últimas cuatro décadas, se caracterizó por su asentamiento en dos pilares alternativos

(u operativos ambos a la par): el dirigismo y/o la desidia. La atención insuficiente al patrimonio artístico;

las encuestas múltiples y penosamente reveladoras sobre quién lee y quién no lee en España: la

cinematografía nacional,, predominantemente chata, que hoy parece empezar a encontrar su camino

perdido; el mundo de las artes plásticas, claramente marginal, cuando ha tenido algo que decir; el teatro,

sufridor del incesante martilleo de lo. censura; el exilio de escritores e ´investigadores (forzado unas

veces, voluntario otras, porque aquí no había nada que hacer)...;: la automarginación. en fin, de artistas,

escritores, cineastas, dan fe de una cultura barata, precaria, herida.

Ahora, tras las elecciones, los partidos políticos, tendrán la palabra. Los programas ofrecidos hasta ahora

son parcos en lo que toca al mundo de la cultura. Unos, con inusitada alegría y optimismo poco común,

incluyen entre sus «eslóganes- aquel «cambiar la vida» que vocease hace tiempo el ¡poeta Rimbaud; toda

una filosofía —¿lo saben ellos?—. en pugna con aquel «transformar el mundo», que vocease Marx. Otros,

bastante más a la derecha, estampan en sus papeles p r o p a gandísticos una frase vacua, que reza:

"«Fomentemos la educación, la ciencia, la investigación, la cultura y el arte» (podía haber sido una frase

de los educadores anteriores, que también anunciaban repetidamente tal fomento). Otros, que en otro

tiempo hacían del .realismo social lista una bandera cultural, nos dicen hoy que no tratarán nunca .de.

imponer, estilos, escuelas estéticas determinadas.

LOS PARTIDOS NO SE CLARIFICAN

Algo parece claro: la cultura de un país debe asentarse en él ejercicio ininterrumpido de la. libertad; sin

este presupuesto, lo que se practica son unas formas de cultura dependientes, oscurantistas y zafias. Los

partidos políticos han de ser claros en este, como en el resto de los puntos recogidos en sus programas. Y

no parece que lo sean. Los más explícitos en este sentido propugnan la democratización de la cultura.

Pero esto hay que explicarlo. Ya se sabe que las palabras, sobre todo las más frecuentemente

pronunciadas, se las lleva el viento.

A la vista de los programas electorales que las distintas coaliciones y partidos políticos presentan a las

elecciones, el apartado dedicado a la cultura es bastante precario en la mayoría de los casos. No solamente

por las vagas referencias a cómo debería ser la cultura para el nuevo período democrático que se anuncia,

sino en lo que se refiere a las medidas concretas necesarias para salir de una cultura totalmente

centralizada y monolítica y adecuarla a un nuevo proceso de participación. Del conjunto de programas

electorales correspondientes a las fuerzas políticas más importantes, . hemos intentado entresacar las

referencias más señaladas al tema cultural. Ahora bien, dado que. en algunos de los programas (tal es el

caso del de Unión de Centro Democrático!, este tema aún no ha sido reseñado, y que existen también

partidos que. como el Socialista Popular, tienen aún sus programas en la imprenta, nos hemos visto

obligados a ceñirnos a lo que. sobre el futuro de nuestra cultura, opinan los siguientes grupos:

Alianza Popular. Partido Socialista Obrero Español. Federación de la Democracia Cristiana y Partido

Comunista de España. Rasgos fundamentales en todos ellos son los capítulos dedicados a la conservación

del patrimonio artístico v. cultural que .nuestro .país ha ido acumulando durante siglos, y que está en

peligro constante de deterioro o desaparición. Alianza Popular propugna una protección decidida al

patrimonio histórico artístico y un acercamiento del pueblo al tesoro artístico de España. Federación de la

Democracia Cristiana compromete al Estado en la conservación del patrimonio artístico heredado del

pasado, garantizando su mantenimiento para las generaciones presentes y futuras, y creando, la

Infraestructura necesaria, con presupuestos y dotaciones económicas suficientes.

UNA ESPECULACIÓN COMÚN

La llamada cultura popular, que todavía nadie ha definido en toda su extensión, y con la que todo el

mundo especula en su lenguaje, es algo a que todos hacen referencia en sus programas electorales. La

difusión popular de la cultura, en una etapa democrática, es algo que parece estar claro a los ojos de los

candidatos. Las medidas propuestas, dentro de la vaguedad, son bastante uniformes. Está claro para todos

que la cultura no tiene que seguir siendo un privilegio de una clase social o patrimonio de minorías

selectas, sino el que hacer solidario y común de toda la sociedad (Federación de la Democracia Cristiana)

En este sentido, el P. S.OE. habla de la creación de un Ministerio de la Cultura, al que se desposeyera de

toda concepción paternal y de tutoría. Pero - el acercamiento de la cultura al pueblo no .debe, ser

.entendida de una ´manera centralizada, sirio que, en definitiva, todos los partidos propugnan la in

corporación " dé la cultura popular a las peculiaridades de las diferentes regiones del país, en los campos

específicos en que ésta se desarrolle,; es decir, cine, teatro, literatura, etcétera. La potenciación de las

diferentes culturas nacionales y regionales es el tema prioritario en este capítulo.

A VUELTAS CON LA CENSURA

¿Qué pasa con la censura? ´ Es lo primero que los ciudadanos y, sobre todo, los artistas de nuestro país,

que la han sufrido directamente, se plantean como cuestión Inmediata. Si anteriormente hemos señalado

que los partidos y coaliciones hacían especial hincapié en una descentralización de la cultura, y de una

incorporación de la misma a todas las capas sociales, también es necesario encauzar esta participación

popular para que se haga realidad. En este sentido, la censura y las legislaciones españolas son una de las

trabas fundamentales que hay que suprimir. El P.C.E reclama la supresión de la censura para toda

creación artística y literaria, y propugna la elaboración democrática de una legislación que defienda la

cultura nacional.

El P. S. O. E. habla, en términos generales, de la libertad de cultura y el derecho a la, investigación;

cultural. La F.D.C., de la supresión de todas las trabas administrativas, y A.P. no. tocaren absoluto, el

tema de la censura.

En líneas generales, podemos ver que todos los aspectos concretos, de la cultura están resumidos en lo

anteriormente expuesto. Unos, con un lenguaje más concreto, y otros, con otro más vago, expresan las

medidas más urgentes que hay que tomar en el terreno cultural. Desde la potenciación de la creación de

bibliotecas públicas y ´ de las asociaciones culturales, el fomento de los autores españoles y la protección

a los artistas, de que habla Alianza Popular, hasta la elaboración democrática de una legislación que

termine con la colonización cultural existente, como propugna el P. C. E., pasando por una severa

legislación que impida el comercio y la especulación con la obra de arte, propiedad de la población

española, como pide el Partido Socialista Obrero Español.

Ahora es cuestión de trabajar en la profundización de estos programas y en las medidas prácticas para

llevarlos a cabo, que no es cuestión de que en el terreno cultural se sigan produciendo los fallos tan

gigantescas que en la actualidad tenemos. (Servicio de Documentación.)

La pintora, que frente a las Cortes expone sus obras, es un anticipo simbólico de las discusiones: que han

de .llegar, porque también los señores diputados, cuando hayan elaborado esa Constitución tan esperada,

habrá de ocuparse de otros temas. La cultura, por ejemplo.

 

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