Autor: Ampuero Lobato, Julia. 
   Los curas a las Cortes  :   
 Veinte sacerdotes, candidatos electorales. 
 Pueblo.    31/05/1977.  Página: 40. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

LOS CURAS, A LAS CORTES

Veinte sacerdotes, candidatos electorales

MARIANO GAMO: "La pretendida neutralidad de la Iglesia es inaceptable"

ÁNGEL OLIVER: "El obispo respeta mi postura"

CELSO MONTERO: "Ahora que hablo de política sigo creyendo en Dios y en pueblo"

PUEBLO. (Julia AMPUERO)—Desde que empezaron a sentirse las elecciones próximas, el tema de la

participación de los clérigos, como candidatos se destapó controvertido, pues las altas jerarquías

eclesiásticas españolas sé apresuraron a dictar anas normas que muchos de sus miembros no han dado por

válidas.

Casi una veintena de sacerdotes han aparecido en las Estas electorales de los distintos partidos y

coaliciones, a pesar de la declaración de neutralidad de la Iglesia oficial española y por la recomendación

a sus clérigos, de mantenerse al margen del li-derazgo político por la dificultad que representa servir a dos

señores» y porque asi lo establece también muy claramente el Código de De-recho Canónico.

Y es que esa veintena de sacerdotes y otros más se sienten fuera de la línea marcada en este país, por las

jerarquías eclesiásticas; consideran que su acción pastoral deben llevarla a cabo de una forma más acorde

con el espíritu cristiano y con la estructuración social actual.

Con tres de esos curas incluidos en las listas electorales, hemos hablado y les hemos pedido su opinión

sobre esa pretendida neutralidad de sus más altas jerarquías y la definición de su postura como sacerdotes

ante las elecciones. Esos tres caras (a otros que pretendimos interrogarles nos fue imposible porque se

encontraban dedicados a sus campañas electorales y, por tanto, ilocalizables) son Mariano Gamo, que se

presenta al Senado por Madrid dentro de las listas de la O. R. T.; Ángel Oliver, componente de la

Candidatura de los Trabajadores de Navarra, y Celso Montero, candidato independiente por Orense.

MARIANO GAMO

«Cuando decidí presentarme a las elecciones, se lo comuniqué al cardenal Tarancón, y, le pedí que me

exonerase de mi cargo parroquial para no dar origen, si me mantenía en él, a conflictos y tensiones entre

mis feligreses por mi decisión. Al no estar sometido, después de esto, a un orden jerárquico, .soy un ciu-

dadano más, que se presenta a las elecciones para llevar hasta sus últimas con-secuencias sus deberes ciu-

dadanos.

En cuanto a la pretendida neutralidad de la Iglesia en las elecciones, es una postura inaceptable. En la

lacha de clases que se manifiesta a través de las distintas opciones políticas, algunos curas optamos por la

lucha de la clase trabajadora, lo que está en línea con´ la doctrina evangélica. Una Iglesia neutral, que

renuncia a la política, renuncia a su propia doctrina, porque nada de lo que afecta y se relacione con el ser

humano deja de ser cristiano, y la política está dentro de eso. Para mí, personalmente, el presentarme a

candidato en las elecciones es una experiencia política con una motivación evangélica.»

ÁNGEL OLIVER

«Para presentarme a las elecciones renunció al cargo pastoral que venía ejerciendo en la parroquia de Val-

tierra. Hablé con el obispo no para pedirle permiso, sino, para presentarle mi decisión como un hecho

consumado, y, aunque reconóeic no entender demasiado es -tas cosas, se limitó a respetar mi postura.

Al presentarme a candidato lo hago como continua-ción de la labor que lleva haciendo desde hace bastan-

te tiempo con los agricultores de la Ribera de Navarra y los trabajadores de las fábricas conserveras. Lo

más importante para mí no son las elecciones en sí, sino la plataforma que éstas suponen para poder

continuar mi labor a través de ellas.»

CELSO MONTERO

«El consejo a los clérigos de no presentarse a las elecciones me parece bien, si se refiere a los sacerdotes

que están ejerciendo cargos pastorales, porque si no re-nuncian a sus cargos puede ser motivo de

discordia para sus feligreses. Pero en mi caso, que desde hace cinco años, cuando volví de Solivia, no

tengo cargo pastoral, me he sentido libre de este impedímentó para poder realizarme como ciudadano. Por

eso también, aun después de la declaración conjunta que hicieron los obispos gallegos en contra de

nuestra participación política, yo acepté formar parte de la Candidatura Democrática Galega para el Sena-

do. A pesar dé las recomendaciones de las jerarquías eclesiásticas, no veo ninguna razón válida para

rechazar este derecho ciudadano por el hecho de ser sacerdotes. Mire, cuando me dedicaba a hablar de

Dios desde el pulpito, yo creía en Dios y en el pueblo; ahora, que hablo de política, sigo creyendo

igualmente en Dios y en el pueblo. Considero que la política es una de las plataformas desde la que mejor

se puede servir ai pueblo, aunque otros la utilicen .para lo contrario.»

 

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