Autor: Baró Quesada, José. 
   El Jefe del Estado sigue mejorando de su dolencia  :   
 De toda España y de muchos puntos del extranjero se reciben testimonios de afecto y de interés por su salud. 
 ABC.    13/07/1974.  Página: 27. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

ABC. SÁBADO 13 PE JULIO DE 1974. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 27.

EL JEFE DEL ESTADO SIGUE MEJORANDO DE SU DOLENCIA

Fue visitado por el Príncipe, el presidente del Gobierno, el de las Cortes, ministros, ex ministros y

diversas personalidades militares y civiles

DE TODA ESPAÑA Y DE MUCHOS PUNTOS DEL EXTRANJERO SE RECIBEN TESTIMONIOS

DE AFECTO Y DE INTERÉS POR SU SALUD

Madrid. (De nuestro redactor político.) Siguen las impresiones optimistas en torno a la enfermedad de Su

Excelencia el Jefe del Estado. El parte facultativo facilitado por los doctores Franco Manera, Ortega

Núñez, Rivera López, Vaquero González, Martínez-Bordiú y Federico y Vicente Gil dice lo siguiente:

«El equipo médico que le atiende ha reconocido a Su Excelencia el Jefe del Estado, comprobando la

evolución favorable del proceso venoso a que está sometido a tratamiento. En el día de ayer llevó a cabo

diversos ejercicios sin molestia alguna. Por la tarde, todos los médicos del equipo mantuvieron un largo

cambio de Impresiones con el doctor Martínez-Bordiú, coincidiendo plenamente en los criterios seguidos

y manteniéndose, por tanto, inalterada la terapéutica realizada hasta el momento actual.» (El parte se

refiere a la jornada del pasado jueves.)

DESPACHO DE DIVERSOS ASUNTOS

Su Excelencia desayunó galletas, yogur y café descafeinado y almorzó merluza en salsa verde, ragut de

ternera y fruta. Leyó la Prensa de la mañana y de la tarde y vio la televisión. Además, de acuerdo con las

prescripciones, dio pequeños paseos. Se mostró, como siempre, cordial, conversador y bien humorado.

Recibió a algunas altas personalidades —no todos los visitantes pasan a su habitación—, así como a los

miembros de su familia.

Doña Carmen Polo de Franco oyó misa de nueve y media en la capilla de la clínica. Su Alteza Real el

Príncipe de España visitó a Su Excelencia a primera hora de la tarde. Coincidieron con Don Juan Carlos

en el establecimiento sanitario el presidente del Gobierno, el del Consejo del Reino y de las Cortes, el

vicepresidente primero y titular de la Gobernación y el ministro de la Presidencia. El Príncipe estuvo con

el Jefe del Estado cerca de tres cuartos de hora;

los señores Arias Navarro y Rodríguez de Valcárcel, casi sesenta minutos.

Su Alteza Real la duquesa de Cádiz, la marquesa de Víllaverde, los señores de Ardid y otras personas de

la familia estuvieron en diversos momentos a lo largo del día. También, como siempre, se hallaba en la

Ciudad Sanitaria Francisco Franco, cerca de Su Excelencia, el general Fuertes de Villavicencio, don

Ricardo Cateira y los ayudantes de campo.

Doña Pilar Franco Bahamonde dijo: «Mi hermano se encuentra muy bien, aunque algo aburrido y

deseando reanudar su trabajo habitúal.» El doctor MartínezBordiú, marqués de Villáverde, manifestó que

su padre político se hallaba mejor, que había despachado diversos asuntos y que no podía precisarse

cuándo abandonaría la clínica. Don Vicente Gil, médico de cabecera del Generalísimo, confirmó esa

excelente impresión de progresiva mejoría. El general don Fernando Fuertes de Villavicencio, segundo

jefe e intendente general de la Casa Civil, se expresó en parecidos términos.

Ministros, ex ministros y otras personalidades militares y civiles acudieron a la Ciudad Sanitaria

Francisco Franco para interesarse por la salud del Caudillo.

MANIFESTACIONES DEL DUQUE DE CÁDIZ

Su Alteza Real Don Alfonso de Borbón, duque de Cádiz, acompañado de su hermano don Gonzalo,

respondió cordialmente a las preguntas de los periodistas cuando abandonaban ambos la clínica a media

tarde. Nos dijo Don Alfonso que había encontrado muy mejorado al Generalísimo, que Su Excelencia —

que en aquellos momentos se disponía a ver por televisión la corrida de toros de Pamplona— se hallaba

algo aburrido, cosa comprensible dada su gran actividad, y que más que dormir la siesta lo que hacia era

dormitar de vez en cuando un poco. «No es lo mismo despachar en la clínica que en El Pardo», subrayó el

duque de Cádiz, y añadió, en contestación a otras preguntas de los informadores, que el Jefe del Estado —

«la persona menos egocéntrica que he conocido en mi vida»— no hacía comentarios sobre las noticias de

los periódicos referentes a él. Concluyó manifestando Don Alfonso de Borbón que el Caudillo se había

interesado por sus bisnietos.

TELEGRAMA DEL SHA DE PERSIA De toda España y de distintos puntos del extranjero se reciben en

la clínica innumerables testimonios de afecto. Son llamadas telefónicas, cartas y telegramas. Uno de

éstos, firmado por el Sha de Persia, dice así: «Enterado con pesar de su enfermedad, deseo de todo

corazón a Vuestra Excelencia una pronta curación y ruego a Dios que conserve su salud tan importante

para la felicidad y la prosperidad de la nación española, a la cual nos vincula lazos fraternales.» El

Generalísimo ha contestado en estos términos: «Agradezco vivamente a Vuestra Majestad Imperial el

expresivo mensaje que me dirige interesándose por mi salud y pronta recuperación. Francisco Franco,

Jefe del Estado español.»—José BARO QUESADA.

 

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